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27.02. JOSUÉ - Autor

Los comentadores y críticos no están todos de acuerdo acerca de si el libro fue realmente compilado por Josué. Los críticos insisten en que el libro no es una unidad literaria, compuesta por un autor, sino compilado a partir de varios documentos. Pero la unidad interna del libro es tan evidente por su narración bien hilada, que tal análisis documental no merece una consideración seria.

Los que niegan que Josué sea el autor arguyen que se mencionan en él tanto nombres como transacciones que no existieron hasta un período muy posterior al tiempo de Josué. Las expresiones "hasta este día" o "hasta el día de hoy", que se hallan en cerca de una docena de pasajes -dicen ellos- indican que fue escrito mucho después del tiempo de Josué. Sin embargo, por lo menos uno de esos textos prueba justamente lo contrario. En Josué 6: 25, hablando de Rahab dice: "y habitó ella entre los israelitas hasta hoy". No hay razón por la cual Josué no pudiese haber escrito esto. No podría haber sido escrito tanto tiempo después como arguyen los críticos modernos, pues es obvio que lo fue durante la vida de Rahab.

Ninguno de los 12 pasajes a que se hace referencia, con la posible excepción del cap. 15: 63, puede ubicarse definidamente como escrito después del tiempo de Josué. Según este versículo, "ha quedado el jebuseo en Jerusalén con los hijos de Judá hasta hoy". En Jueces 1: 21, después de la muerte de Josué (vers.1), se dice que Benjamín no echó a los habitantes de Jerusalén sino que permitió que habitasen allí "hasta hoy". Pero esto era tan cierto antes de la muerte de Josué como lo fue después.

Tal vez un problema más difícil es el relato de la captura de Lesem (cap 19: 47) por los hijos de Dan. Una comparación con Jueces 18: 27-29 puede posiblemente implicar que la captura de Lesem ocurrió mucho después del tiempo de Josué. Pero no hay pruebas para demostrar que fue así.

Se mencionan otras objeciones, tales como nombres de lugares que no fueron asignados hasta tiempos posteriores -Cabul (Josué 19: 27; cf. 1 Reyes 9: 13), Jocteel (Josué 15: 38; cf. 2 Reyes 14: 7) y unos pocos más. Por lo tanto, muchos hombres piadosos han supuesto que el libro fue escrito por alguna persona inspirada después del tiempo de Josué pero antes que hubiesen reinado muchos reyes en Israel. Sin embargo, Josué 6: 25 no permite una fecha de composición tan tardía como podría inferirse por el cap. 19: 47, ni tan tardía como lo indica el argumento de los nombres mencionados previamente. ¿Cuál es, entonces, la solución?

El hecho de que el libro está escrito en tercera persona no tiende en ningún sentido a excluir a Josué como su autor: Moisés también escribió en tercera persona, y conservó un registro exacto de todos los acontecimientos que ocurrieron bajo su dirección, hasta su muerte. Es ciertamente razonable suponer que Josué, principal ayudante de Moisés, seguiría el ejemplo dado por su gran predecesor.

Las evidentes dificultades mencionadas previamente pueden explicarse razonablemente sobre la base de que cuando el libro fue transcrito en años posteriores, particularmente hasta el tiempo de los reyes, se hicieron ciertos cambios menores, tales como el empleo de nombres de la época para algunos lugares, en sustitución de los que eran más antiguos y menos familiares. Al referirnos a Nueva Amsterdam usamos el nombre moderno de esa ciudad: Nueva York, a fin de lograr claridad. Pueden haberse añadido otras explicaciones menores, como por ejemplo la expresión "hasta hoy"; pero tales modificaciones de ningún modo afectaban la autenticidad del libro como obra de Josué, preparado bajo dirección inspirada.

Hay acuerdo general de que el registro de la muerte de Josué, en el cap. 24: 29-33, como la de Eleazar, fue registrada por alguna otra persona. Pero aun esto no afecta de ningún modo la inspiración ni la paternidad literaria del libro. A menudo los libros contienen hoy notas introductorias o biográficas preparadas por otra persona que no es el autor mismo.

Con pocas excepciones, hasta los tiempos modernos los judíos y cristianos han reconocido de modo uniforme a Josué como autor del libro que lleva su nombre. El Talmud judío (Baba Bathra 14b) afirma en forma específica que esto es así, y añade que Eleazar, hijo de Aarón el sumo sacerdote, añadió la conclusión (cap. 24: 29-32), y Finees agregó el vers. 33 (Baba Bathra 15a, 15b).