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58.15. Valores monetarios - III

El dinero acuñado primero apareció en el Asia Menor en el siglo VII AC.

Tradicionalmente se considera a Lidia como el país donde se originó el dinero acuñado. Cuando el Asia Menor se convirtió en una posesión persa, los persas adoptaron el uso del dinero acuñado y lo aplicaron por todo su imperio que, pocos años después de la conquista de Lidia, comprendía todo el CercanoOriente.

Las monedas de oro eran acuñadas solamente por el rey, las monedas de plata también por las provincias. Darío I introdujo la moneda de oro patrón, que fue llamada por su nombre, el dareikos.

Esdras 8: 27 menciona el dareikos, o "dracma":

"Además, veinte tazones de oro de mil dracmas, y dos vasos de bronce bruñido muy bueno, preciados como el oro".

El autor de Crónicas convirtió el dinero davídico en dareikos [dracmas] para la mejor comprensión de sus lectores:

"Y dieron para el servicio de la casa de Dios cinco mil talentos y diez mil dracmas de oro, diez mil talentos de plata, dieciocho mil talentos de bronce, y cinco mil talentos de hierro" (1 Crónicas 29: 7).

En Esdras 2: 69 y Nehemías 7: 70-72 los valores monetarios están expresados en dracmas griegas.

"Según sus fuerzas dieron al tesorero de la obra sesenta y un mil dracmas de oro, cinco mil libras de plata, y cien túnicas sacerdotales" (Esdras 2: 69).

"Y algunos de los cabezas de familias dieron ofrendas para la obra. El gobernador dio para el tesoro mil dracmas de oro, cincuenta tazones, y quinientas treinta vestiduras sacerdotales. Los cabezas de familias dieron para el tesoro de la obra veinte mil dracmas de oro y dos mil doscientas libras de plata. Y el resto del pueblo dio veinte mil dracmas de oro, dos mil libras de plata, y sesenta y siete vestiduras sacerdotales" (Nehemías 7: 70-72).

El hebreo establece una clara distinción entre las unidades monetarias griegas y persas.

En Esdras 2: 69 y Nehemías 7: 70-72 se usa la palabra darkemen, "dracma", y en Esdras 8: 27 y 1 Crónicas 29: 7 se emplea la palabra 'adarkon, que significa dareikos.

Hasta hace pocos años algunos eruditos críticos negaban la posibilidad de que se hubieran podido usar dracmas griegas en Palestina al principio del período persa, y consideraban los textos que mencionaban las dracmas como prueba del origen posterior de los libros de Esdras y Nehemías.

Sin embargo, las excavaciones de Beth-zur en Palestina han sacado a luz dracmas áticas de principios del siglo V, demostrando que estas monedas griegas eran usadas entonces en Palestina. Las dracmas de oro áticas eran de aproximadamente el mismo valor que el dareikos persa.

Desde el siglo IV AC se permitió a los judíos que acuñaran sus propias monedas. Estas eran una imitación de las monedas áticas como lo demuestran algunos especímenes que se han hallado recientemente.