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Ruach

Sustantivo Femenino
aliento, respiración, viento,  mente, espíritu
(se usa muchas veces para describir una actitud o estado de ánimo)

378 veces
Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.

Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años.

Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá.

Vinieron, pues, con Noé al arca, de dos en dos de toda carne en que había espíritu de vida.

Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en la tierra, murió.

Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas.

(8) Génesis 26:35
y fueron amargura de espíritu para Isaac y para Rebeca.

(9) Génesis 41:8
Sucedió que por la mañana estaba agitado su espíritu, y envió e hizo llamar a todos los magos de Egipto, y a todos sus sabios; y les contó Faraón sus sueños, mas no había quien los pudiese interpretar a Faraón.

(10) Génesis 41:38
y dijo Faraón a sus siervos: ¿Acaso hallaremos a otro hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dios?

(11) Génesis 45:27
Y ellos le contaron todas las palabras de José, que él les había hablado; y viendo Jacob los carros que José enviaba para llevarlo, su espíritu revivió.

(12) Éxodo 6:9
De esta manera habló Moisés a los hijos de Israel; pero ellos no escuchaban a Moisés a causa de la congoja de espíritu, y de la dura servidumbre.

(13, 14) Éxodo 10:13
Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehová trajo un viento oriental sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y al venir la mañana el viento oriental trajo la langosta.

(15) Éxodo 10:19
Entonces Jehová trajo un fortísimo viento occidental, y quitó la langosta y la arrojó en el Mar Rojo; ni una langosta quedó en todo el país de Egipto.

(16) Éxodo 14:21
Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.

(17) Éxodo 15:8
Al soplo de tu aliento se amontonaron las aguas; se juntaron las corrientes como en un montón; los abismos se cuajaron en medio del mar.

(18) Éxodo 15:10
Soplaste con tu viento; los cubrió el mar; se hundieron como plomo en las impetuosas aguas.

(19) Éxodo 28:3
Y tú hablarás a todos los sabios de corazón, a quienes yo he llenado de espíritu de sabiduría, para que hagan las vestiduras de Aarón, para consagrarle para que sea mi sacerdote.

(20) Éxodo 31:3
y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte,

(21) Éxodo 35:21
Y vino todo varón a quien su corazón estimuló, y todo aquel a quien su espíritu le dio voluntad, con ofrenda a Jehová para la obra del tabernáculo de reunión y para toda su obra, y para las sagradas vestiduras.

(22) Éxodo 35:31
y lo ha llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría, en inteligencia, en ciencia y en todo arte,

(23, 24) Números 5:14
si viniere sobre él espíritu de celos, y tuviere celos de su mujer, habiéndose ella amancillado; o viniere sobre él espíritu de celos, y tuviere celos de su mujer, no habiéndose ella amancillado;

(25) Números 5:30
o del marido sobre el cual pasare espíritu de celos, y tuviere celos de su mujer; la presentará entonces delante de Jehová, y el sacerdote ejecutará en ella toda esta ley.

(26) Números 11:17
Y yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo.

(27, 28) Números 11:25
Entonces Jehová descendió en la nube, y le habló; y tomó del espíritu que estaba en él, y lo puso en los setenta varones ancianos; y cuando posó sobre ellos el espíritu, profetizaron, y no cesaron.

(29) Números 11:26
Y habían quedado en el campamento dos varones, llamados el uno Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó el espíritu; estaban éstos entre los inscritos, pero no habían venido al tabernáculo; y profetizaron en el campamento.

(30) Números 11:29
Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? Ojalá todo el pueblo de Jehová fuese profeta, y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos.

(31) Números 11:31
Y vino un viento de Jehová, y trajo codornices del mar, y las dejó sobre el campamento, un día de camino a un lado, y un día de camino al otro, alrededor del campamento, y casi dos codos sobre la faz de la tierra.

(32) Números 14:24
Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entró, y su descendencia la tendrá en posesión.

(33) Números 16:22
Y ellos se postraron sobre sus rostros, y dijeron: Dios, Dios de los espíritus de toda carne, ¿no es un solo hombre el que pecó? ¿Por qué airarte contra toda la congregación?

(34) Números 24:2
y alzando sus ojos, vio a Israel alojado por sus tribus; y el Espíritu de Dios vino sobre él.

(35) Números 27:16
Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, un varón sobre la congregación,

(36) Números 27:18
Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él;

(37) Deuteronomio 2:30
Mas Sehón rey de Hesbón no quiso que pasásemos por el territorio suyo; porque Jehová tu Dios había endurecido su espíritu, y obstinado su corazón para entregarlo en tu mano, como hasta hoy.

(38) Deuteronomio 34:9
Y Josué hijo de Nun fue lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él; y los hijos de Israel le obedecieron, e hicieron como Jehová mandó a Moisés.

(39) Josué 2:11
Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra.

(40) Josué  5:1
Cuando todos los reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán al occidente, y todos los reyes de los cananeos que estaban cerca del mar, oyeron cómo Jehová había secado las aguas del Jordán delante de los hijos de Israel hasta que hubieron pasado, desfalleció su corazón, y no hubo más aliento en ellos delante de los hijos de Israel.

(41) Jueces 3:10
Y el Espíritu de Jehová vino sobre él, y juzgó a Israel, y salió a batalla, y Jehová entregó en su mano a Cusan-risataim rey de Siria, y prevaleció su mano contra Cusan-risataim.

(42) Jueces  6:34
Entonces el Espíritu de Jehová vino sobre Gedeón, y cuando éste tocó el cuerno, los abiezeritas se reunieron con él.

(43) Jueces  8:3
Dios ha entregado en vuestras manos a Oreb y a Zeeb, príncipes de Madián; ¿y qué he podido yo hacer comparado con vosotros? Entonces el enojo de ellos contra él se aplacó, luego que él habló esta palabra.

(44) Jueces  9:23
envió Dios un mal espíritu entre Abimelec y los hombres de Siquem, y los de Siquem se levantaron contra Abimelec;

(45) Jueces 11:29
Y el Espíritu de Jehová vino sobre Jefté; y pasó por Galaad y Manasés, y de allí pasó a Mizpa de Galaad, y de Mizpa de Galaad pasó a los hijos de Amón.

(46) Jueces 13:25
Y el Espíritu de Jehová comenzó a manifestarse en él en los campamentos de Dan, entre Zora y Estaol.

(47) Jueces 14:6
Y el Espíritu de Jehová vino sobre Sansón, quien despedazó al león como quien despedaza un cabrito, sin tener nada en su mano; y no declaró ni a su padre ni a su madre lo que había hecho.

(48) Jueces  14:19
Y el Espíritu de Jehová vino sobre él, y descendió a Ascalón y mató a treinta hombres de ellos; y tomando sus despojos, dio las mudas de vestidos a los que habían explicado el enigma; y encendido en enojo se volvió a la casa de su padre.

(49) Jueces 15:14
Y así que vino hasta Lehi, los filisteos salieron gritando a su encuentro; pero el Espíritu de Jehová vino sobre él, y las cuerdas que estaban en sus brazos se volvieron como lino quemado con fuego, y las ataduras se cayeron de sus manos.

(50) Jueces  15:19
Entonces abrió Dios la cuenca que hay en Lehi; y salió de allí agua, y él bebió, y recobró su espíritu, y se reanimó. Por esto llamó el nombre de aquel lugar, En-hacore, el cual está en Lehi, hasta hoy.

(51) 1 Samuel 1:15
Y Ana le respondió diciendo: No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová.

(52) 1 Samuel 10:6
Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre.

(53) 1 Samuel 10:10
Y cuando llegaron allá al collado, he aquí la compañía de los profetas que venía a encontrarse con él; y el  Espíritu de Dios vino sobre él con poder, y profetizó entre ellos.

(54) 1 Samuel 11:6
Al oír Saúl estas palabras, el Espíritu de Dios vino sobre él con poder; y él se encendió en ira en gran manera.

(55) 1 Samuel 16:13
Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá.

(56, 57) 1 Samuel 16:14
El Espíritu de Jehová se apartó de Saúl, y le atormentaba un espíritu malo de parte de Jehová.

(58) 1 Samuel 16:15
Y los criados de Saúl le dijeron: He aquí ahora, un espíritu malo de parte de Dios te atormenta.

(59) 1 Samuel 16:16
Diga, pues, nuestro señor a tus siervos que están delante de ti, que busquen a alguno que sepa tocar el arpa, para que cuando esté sobre ti el espíritu malo de parte de Dios, él toque con su mano, y tengas alivio.

(60, 61) 1 Samuel 16:23
Y cuando el espíritu malo de parte de Dios venía sobre Saúl, David tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Saúl tenía alivio y estaba mejor, y el espíritu malo se apartaba de él.

(62)  1 Samuel 18:10
Aconteció al otro día, que un espíritu malo de parte de Dios tomó a Saúl, y él desvariaba en medio de la casa. David tocaba con su mano como los otros días; y tenía Saúl la lanza en la mano.

(63) 1 Samuel 19:9
Y el espíritu malo de parte de Jehová vino sobre Saúl; y estando sentado en su casa tenía una lanza a mano, mientras David estaba tocando.

(64) 1 Samuel 19:20
Entonces Saúl envió mensajeros para que trajeran a David, los cuales vieron una compañía de profetas que profetizaban, y a Samuel que estaba allí y los presidía. Y vino el Espíritu de Dios sobre los mensajeros de Saúl, y ellos también profetizaron.

(65) 1 Samuel 19:23
Y fue a Naiot en Ramá; y también vino sobre él el Espíritu de Dios, y siguió andando y profetizando hasta que llegó a Naiot en Ramá.

(66) 1 Samuel 30:12
Le dieron también un pedazo de masa de higos secos y dos racimos de pasas. Y luego que comió, volvió en él su espíritu; porque no había comido pan ni bebido agua en tres días y tres noches.

(67) 2 Samuel 22:11
Y cabalgó sobre un querubín, y voló; voló sobre las alas del viento.

(68) 2 Samuel 22:16
Entonces aparecieron los torrentes de las aguas, Y quedaron al descubierto los cimientos del mundo; a la reprensión de Jehová, por el soplo del aliento de su nariz.

(69) 2 Samuel 23:2
El Espíritu de Jehová ha hablado por mí, Y su palabra ha estado en mi lengua.

(70) 1 Reyes 10:5
asimismo la comida de su mesa, las habitaciones de sus oficiales, el estado y los vestidos de los que le servían, sus maestresalas, y sus holocaustos que ofrecía en la casa de Jehová, se quedóasombrada*.
 - * עוד רוח ['owd ruach]; "sin aliento" BJ, LBLA.

(71) 1 Reyes 18:12
Acontecerá que luego que yo me haya ido, el Espíritu de Jehová te llevará adonde yo no sepa, y al venir yo y dar las nuevas a Acab, al no hallarte él, me matará; y tu siervo teme a Jehová desde su juventud.

(72) 1 Reyes 18:45
aconteció, estando en esto, que los cielos se oscurecieron con nubes y viento, y hubo una gran lluvia. Y subiendo Acab, vino a Jezreel.

(73, 74, 75) 1 Reyes 19:11
El le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto.

(76) 1 Reyes 21:5
Vino a él su mujer Jezabel, y le dijo: ¿Por qué está tan decaído tu espíritu, y no comes?

(77) 1 Reyes 22:21
Y salió un espíritu y se puso delante de Jehová, y dijo: Yo le induciré. Y Jehová le dijo: ¿De qué manera?

(78) 1 Reyes 22:22
El dijo: Yo saldré, y seré espíritu de mentira en boca de todos sus profetas. Y él dijo: Le inducirás, y aun lo conseguirás; ve, pues, y hazlo así.

(79) 1 Reyes 22:23
Y ahora, he aquí Jehová ha puesto espíritu de mentira en la boca de todos tus profetas, y Jehová ha decretado el mal acerca de ti.

(80) 1 Reyes 22:24
Entonces se acercó Sedequías hijo de Quenaana y golpeó a Micaías en la mejilla, diciendo: ¿Por dónde se fue de mí el Espíritu de Jehová para hablarte a ti?

(81) 2 Reyes 2:9
Cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti. Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí.

(82) 2 Reyes 2:15
Viéndole los hijos de los profetas que estaban en Jericó al otro lado, dijeron: El espíritu de Elías reposó sobre Eliseo. Y vinieron a recibirle, y se postraron delante de él.

(83) 2 Reyes 2:16
Y dijeron: He aquí hay con tus siervos cincuenta varones fuertes; vayan ahora y busquen a tu señor; quizá lo ha levantado el Espíritu de Jehová, y lo ha echado en algún monte o en algún valle. Y él les dijo: No enviéis.

(84) 2 Reyes 3:17
Porque Jehová ha dicho así: No veréis viento, ni veréis lluvia; pero este valle será lleno de agua, y beberéis vosotros, y vuestras bestias y vuestros ganados.

(85) 2 Reyes 19:7
He aquí pondré yo en él un espíritu, y oirá rumor, y volverá a su tierra; y haré que en su tierra caiga a espada.

(86, 87) 1 Crónicas 5:26
por lo cual el Dios de Israel excitó el espíritu de Pul rey de los asirios, y el espíritu de Tiglat-pileser rey de los asirios, el cual transportó a los rubenitas y gaditas y a la media tribu de Manasés, y los llevó a Halah, a Habor, a Hara y al río Gozán, hasta hoy.

(88) 1 Crónicas 9:24
Y estaban los porteros a los cuatro lados; al oriente, al occidente, al norte y al sur.

(89) 1 Crónicas 12:18
Entonces el Espíritu vino sobre Amasai, jefe de los treinta, y dijo: Por ti, oh David, y contigo, oh hijo de Isaí. Paz, paz contigo, y paz con tus ayudadores, pues también tu Dios te ayuda. Y David los recibió, y los puso entre los capitanes de la tropa.

(90) 1 Crónicas 28:12
Asimismo el plano de todas las cosas que tenía en mente para los atrios de la casa de Jehová, para todas las cámaras alrededor, para las tesorerías de la casa de Dios, y para las tesorerías de las cosas santificadas.

(91) 2 Crónicas 9:4
y las viandas de su mesa, las habitaciones de sus oficiales, el estado de sus criados y los vestidos de ellos, sus maestresalas y sus vestidos, y la escalinata por donde subía a la casa de Jehová, se quedó asombrada*
 - * עוד רוח ['owd ruach]; "sin aliento" BJ, LBLA.

(92) 2 Crónicas 15:1
Vino el Espíritu de Dios sobre Azarías hijo de Obed,

(93) 2 Crónicas 18:20
Entonces salió un espíritu que se puso delante de Jehová y dijo: Yo le induciré. Y Jehová le dijo: ¿De qué modo?

(94) 2 Crónicas 18:21
Y él dijo: Saldré y seré espíritu de mentira en la boca de todos sus profetas. Y Jehová dijo: Tú le inducirás, y lo lograrás; anda y hazlo así.

(95) 2 Crónicas 18:22
Y ahora, he aquí Jehová ha puesto espíritu de mentira en la boca de estos tus profetas; pues Jehová ha hablado el mal contra ti.

(96) 2 Crónicas 18:23
Entonces Sedequías hijo de Quenaana se le acercó y golpeó a Micaías en la mejilla, y dijo: ¿Por qué camino se fue de mí el Espíritu de Jehová para hablarte a ti?

(97) 2 Crónicas 20:14
Y estaba allí Jahaziel hijo de Zacarías, hijo de Benaía, hijo de Jeiel, hijo de Matanías, levita de los hijos de Asaf, sobre el cual vino el Espíritu de Jehová en medio de la reunión;

(98) 2 Crónicas 21:16
Entonces Jehová despertó contra Joram la ira de los filisteos y de los árabes que estaban junto a los etíopes; 
(99) 2 Crónicas 24:20
Entonces el Espíritu de Dios vino sobre Zacarías hijo del sacerdote Joiada; y puesto en pie, donde estaba más alto que el pueblo, les dijo: Así ha dicho Dios: ¿Por qué quebrantáis los mandamientos de Jehová? No os vendrá bien por ello; porque por haber dejado a Jehová, él también os abandonará.

(100) 2 Crónicas 36:22
Mas al primer año de Ciro rey de los persas, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, Jehová despertó el espíritu de Ciro rey de los persas, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito, por todo su reino, diciendo:

(101) Esdras 1:1
En el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, despertó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito por todo su reino, diciendo:

(102) Esdras  1:5
Entonces se levantaron los jefes de las casas paternas de Judá y de Benjamín, y los sacerdotes y levitas, todos aquellos cuyo espíritu despertó Dios para subir a edificar la casa de Jehová, la cual está en Jerusalén.

(103) Nehemías 9:20
Y enviaste tu buen Espíritu para enseñarles, y no retiraste tu maná de su boca, y agua les diste para su sed.

(104) Nehemías 9:30
Les soportaste por muchos años, y les testificaste con tu Espíritu por medio de tus profetas, pero no escucharon; por lo cual los entregaste en mano de los pueblos de la tierra.

(105) Job 1:19
y un gran viento vino del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron; y solamente escapé yo para darte la noticia.

(106) Job 4:9
Perecen por el aliento de Dios, y por el soplo de su ira son consumidos.

(107) Job 4:15
Y al pasar un espíritu por delante de mí, hizo que se erizara el pelo de mi cuerpo.

(108) Job 6:4
Porque las saetas del Todopoderoso están en mí, cuyo veneno bebe mi espíritu; y terrores de Dios me combaten.

(109) Job 6:26
¿Pensáis censurar palabras, y los discursos de un desesperado, que son como el viento?

(110) Job 7:7
Acuérdate que mi vida es un soplo, y que mis ojos no volverán a ver el bien.

(111) Job 7:11
Por tanto, no refrenaré mi boca; hablaré en la angustia de mi espíritu, y me quejaré con la amargura de mi alma.

(112) Job 8:2
¿Hasta cuándo hablarás tales cosas, y las palabras de tu boca serán como viento impetuoso?

(113) Job 9:18
No me ha concedido que tome aliento, sino que me ha llenado de amarguras.

(114) Job 10:12
Vida y misericordia me concediste, y tu cuidado guardó mi espíritu.

(115) Job 12:10
En su mano está el alma de todo viviente, y el hálito de todo el género humano.

(116) Job 15:2
¿Proferirá el sabio vana sabiduría, y llenará su vientre de viento solano?
- "¿Responde un sabio con una ciencia de aire, hincha su vientre de solano," BJ.

(117) Job 15:13
Para que contra Dios vuelvas tu espíritu, y saques tales palabras de tu boca?

(118) Job 15:30
No escapará de las tinieblas; la llama secará sus ramas, y con el aliento de su boca perecerá.

(119) Job 16:3
¿Tendrán fin las palabras vacías? ¿O qué te anima a responder?

(120) Job 17:1
Mi aliento se agota, se acortan mis días, y me está preparado el sepulcro.

(121) Job 19:17
Mi aliento vino a ser extraño a mi mujer, aunque por los hijos de mis entrañas le rogaba.

(122) Job 20:3
La reprensión de mi censura he oído, y me hace responder el espíritu de mi inteligencia.

(123) Job 21:4
¿Acaso me quejo yo de algún hombre? ¿Y por qué no se ha de angustiar mi espíritu?

(124) Job 21:18
Serán como la paja delante del viento, y como el tamo que arrebata el torbellino.

(125) Job 26:13
Su espíritu adornó los cielos; su mano creó la serpiente tortuosa.

(126) Job 27:3
Que todo el tiempo que mi alma esté en mí, y haya hálito de Dios en mis narices,

(127) Job 28:25
Al dar peso al viento, y poner las aguas por medida;

(128) Job 30:15
Se han revuelto turbaciones sobre mí; combatieron como viento mi honor, y mi prosperidad pasó como nube.

(129) Job 30:22
Me alzaste sobre el viento, me hiciste cabalgar en él, y disolviste mi sustancia.

(130) Job 32:8
Ciertamente espíritu hay en el hombre, y el soplo del Omnipotente le hace que entienda.

(131) Job 32:18
Porque lleno estoy de palabras, y me apremia el espíritu dentro de mí.

(132) Job 33:4
El espíritu de Dios me hizo, y el soplo del Omnipotente me dio vida.

(133) Job 34:14
Si él pusiese sobre el hombre su corazón, y recogiese así su espíritu y su aliento,

(134) Job 37:21
Mas ahora ya no se puede mirar la luz esplendente en los cielos, luego que pasa el viento y los limpia,

(135) Job 41:16
El uno se junta con el otro, que viento no entra entre ellos.

(136) Salmo 1:4
No así los malos, Que son como el tamo que arrebata el viento.

(137) Salmo 11:6
Sobre los malos hará llover calamidades; fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos.

(138) Salmo 18:10
Cabalgó sobre un querubín, y voló; voló sobre las alas del viento.

(139) Salmo 18:15
Entonces aparecieron los abismos de las aguas, y quedaron al descubierto los cimientos del mundo, a tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del aliento de tu nariz.

(140) Salmo 18:42
Y los molí como polvo delante del viento; los eché fuera como lodo de las calles.

(141) Salmo 31:5
En tu mano encomiendo mi espíritu; tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.

(142) Salmo 32:2
Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño.

(143) Salmo 33:6
Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.

(144) Salmo 34:18
Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu.

(145) Salmo 35:5
Sean como el tamo delante del viento, y el ángel de Jehová los acose.

(146) Salmo 48:7
Con viento solano quiebras tú las naves de Tarsis.

(147) Salmo 51:10
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.

(148) Salmo 51:11
No me eches de delante de ti, y no quites de mí tu santo Espíritu.

(149) Salmo 51:12
Vuélveme el gozo de tu salvación, y espíritu noble me sustente.

(150) Salmo 51:17
Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

(151) Salmo 55:8
Me apresuraría a escapar del viento borrascoso, de la tempestad.

(152) Salmo 76:12
Cortará él el espíritu de los príncipes; temible es a los reyes de la tierra.

(153) Salmo 77:3
Me acordaba de Dios, y me conmovía; me quejaba, y desmayaba mi espíritu.

(154) Salmo 77:6
Me acordaba de mis cánticos de noche; meditaba en mi corazón, y mi espíritu inquiría:

(155) Salmo 78:8
Y no sean como sus padres, generación contumaz y rebelde; generación que no dispuso su corazón, ni fue fiel para con Dios su espíritu.

(156) Salmo 78:39
Se acordó de que eran carne, soplo que va y no vuelve.

(157) Salmo 83:13
Dios mío, ponlos como torbellinos, como hojarascas delante del viento,

(158) Salmo 103:16
Que pasó el viento por ella, y pereció, y su lugar no la conocerá más.

(159) Salmo 104:3
Que establece sus aposentos entre las aguas, el que pone las nubes por su carroza, el que anda sobre las alas del viento;

(160) Salmo 104:4
El que hace a los vientos sus mensajeros, y a las flamas de fuego sus ministros.

(161) Salmo 104:29
Escondes tu rostro, se turban; les quitas el hálito, dejan de ser, y vuelven al polvo.

(162) Salmo 104:30
Envías tu Espíritu, son creados, y renuevas la faz de la tierra.

(163) Salmo 106:33
Porque hicieron rebelar a su espíritu, y habló precipitadamente con sus labios.

(164) Salmo 107:25
Porque habló, e hizo levantar un viento tempestuoso, que encrespa sus ondas.

(165) Salmo 135:7
Hace subir las nubes de los extremos de la tierra; hace los relámpagos para la lluvia; saca de sus depósitos los vientos.

(166) Salmo 135:17
Tienen orejas, y no oyen; tampoco hay aliento en sus bocas.

(167) Salmo 139:7
¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?

(168) Salmo 142:3
Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo.

(169) Salmo 143:4
Y mi espíritu se angustió dentro de mí; está desolado mi corazón.

(170) Salmo 143:7
Respóndeme pronto, oh Jehová, porque desmaya mi espíritu; no escondas de mí tu rostro, no venga yo a ser semejante a los que descienden a la sepultura.

(171) Salmo 143:10
Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.

(172) Salmo 146:4
Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra; en ese mismo día perecen sus pensamientos.

(173) Salmo 147:18
Enviará su palabra, y los derretirá; soplará su viento, y fluirán las aguas.

(174) Salmo 148:8
El fuego y el granizo, la nieve y el vapor, el viento de tempestad que ejecuta su palabra;

(175) Proverbios 1:23
Volveos a mi reprensión; he aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, y os haré saber mis palabras.

(176) Proverbios 11:13
El que anda en chismes descubre el secreto; mas el de espíritu fiel lo guarda todo.

(177) Proverbios 11:29
El que turba su casa heredará viento; y el necio será siervo del sabio de corazón.

(178) Proverbios 14:29
El que tarda en airarse es grande de entendimiento; mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.

(179) Proverbios 15:4
La lengua apacible es árbol de vida; mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu.

(180) Proverbios 15:13
El corazón alegre hermosea el rostro; mas por el dolor del corazón el espíritu se abate.

(181) Proverbios 16:2
Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; pero Jehová pesa los espíritus.

(182) Proverbios 16:18
Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu.

(183) Proverbios 16:19
Mejor es humillar el espíritu con los humildes que repartir despojos con los soberbios.

(184) Proverbios 16:32
Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.

(185) Proverbios 17:22
El corazón alegre constituye buen remedio; mas el espíritu triste seca los huesos.

(186) Proverbios 17:27
El que ahorra sus palabras tiene sabiduría; de espíritu prudente es el hombre entendido.

(187, 188) Proverbios 18:14
El ánimo del hombre soportará su enfermedad; mas ¿quién soportará al ánimo angustiado?

(189) Proverbios 25:14
Como nubes y vientos sin lluvia, así es el hombre que se jacta de falsa liberalidad.

(190) Proverbios 25:23
El viento del norte ahuyenta la lluvia, y el rostro airado la lengua detractora.

(191) Proverbios 25:28
Como ciudad derribada y sin muro es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda.

(192) Proverbios 27:16
Pretender contenerla es como refrenar el viento, o sujetar el aceite en la mano derecha.

(193) Proverbios 29:11
El necio da rienda suelta a toda su ira, mas el sabio al fin la sosiega.

(194) Proverbios 29:23
La soberbia del hombre le abate; pero al humilde de espíritu sustenta la honra.

(195) Proverbios 30:4
¿Quién subió al cielo, y descendió? ¿Quién encerró los vientos en sus puños? ¿Quién ató las aguas en un paño? ¿Quién afirmó todos los términos de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?

(196, 197) Eclesiastés 1:6
El viento tira hacia el sur, y rodea al norte; va girando de continuo, y a sus giros vuelve elviento de nuevo.

(198) Eclesiastés 1:14
Miré todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción deespíritu.

(199) Eclesiastés 1:17
Y dediqué mi corazón a conocer la sabiduría, y también a entender las locuras y los desvaríos; conocí que aun esto era aflicción de espíritu.

(200) Eclesiastés 2:11
Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol.

(201 Eclesiastés 2:17
Aborrecí, por tanto, la vida, porque la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa; por cuanto todo es vanidad y aflicción de espíritu.

(202) Eclesiastés 2:26
Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al pecador da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción deespíritu.

(203) Eclesiastés 3:19
Porque lo que sucede a los hijos de los hombres, y lo que sucede a las bestias, un mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros, y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia; porque todo es vanidad.

(204, 205) Eclesiastés 3:21
¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres sube arriba, y que el espíritu del animal desciende abajo a la tierra?

(206) Eclesiastés 4:4
He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.

(207) Eclesiastés 4:6
Más vale un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción deespíritu.

(208) Eclesiastés 4:16
No tenía fin la muchedumbre del pueblo que le seguía; sin embargo, los que vengan después tampoco estarán contentos de él. Y esto es también vanidad y aflicción de espíritu.

(209) Eclesiastés 5:16
Este también es un gran mal, que como vino, así haya de volver. ¿Y de qué le aprovechó trabajar en vano?

(210) Eclesiastés 6:9
Más vale vista de ojos que deseo que pasa. Y también esto es vanidad y aflicción de espíritu.

(211, 212) Eclesiastés 7:8
Mejor es el fin del negocio que su principio; mejor es el sufrido de espíritu que el altivo de espíritu.

(213) Eclesiastés 7:9
No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios.

(214, 215) Eclesiastés 8:8
No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para retener el espíritu, ni potestad sobre el día de la muerte; y no valen armas en tal guerra, ni la impiedad librará al que la posee.

(216) Eclesiastés 10:4
Si el espíritu del príncipe se exaltare contra ti, no dejes tu lugar; porque la mansedumbre hará cesar grandes ofensas.

(217) Eclesiastés 11:4
El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará.

(218) Eclesiastés 11:5
Como tú no sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas.

(219) Eclesiastés 12:7
y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio.

(220, 221) Isaías 4:4
cuando el Señor lave las inmundicias de las hijas de Sion, y limpie la sangre de Jerusalén de en medio de ella, con espíritu de juicio y con espíritu de devastación.

(222) Isaías 7:2
Y vino la nueva a la casa de David, diciendo: Siria se ha confederado con Efraín. Y se le estremeció el corazón, y el corazón de su pueblo, como se estremecen los árboles del monte a causa del viento.

(223, 224, 225, 226) Isaías 11:2
Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.

(227) Isaías 11:4
sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío.

(228) Isaías 11:15
Y secará Jehová la lengua del mar de Egipto; y levantará su mano con el poder de su espíritu sobre el río, y lo herirá en sus siete brazos, y hará que pasen por él con sandalias.

(229) Isaías 17:13
Los pueblos harán estrépito como de ruido de muchas aguas; pero Dios los reprenderá, y huirán lejos; serán ahuyentados como el tamo de los montes delante del viento, y como el polvo delante del torbellino.

(230) Isaías 19:3
Y el espíritu de Egipto se desvanecerá en medio de él, y destruiré su consejo; y preguntarán a sus imágenes, a sus hechiceros, a sus evocadores y a sus adivinos.

(231) Isaías 19:14
Jehová mezcló espíritu de vértigo en medio de él; e hicieron errar a Egipto en toda su obra, como tambalea el ebrio en su vómito.

(232) Isaías 25:4
Porque fuiste fortaleza al pobre, fortaleza al menesteroso en su aflicción, refugio contra el turbión, sombra contra el calor; porque el ímpetu de los violentos es como turbión contra el muro.

(233) Isaías 26:9
Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí, madrugaré a buscarte; porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia.

(234) Isaías 26:18
Concebimos, tuvimos dolores de parto, dimos a luz viento; ninguna liberación hicimos en la tierra, ni cayeron los moradores del mundo.

(235) Isaías 27:8
Con medida lo castigarás en sus vástagos. El los remueve con su recio viento en el día del aire solano.

(236) Isaías 28:6
y por espíritu de juicio al que se sienta en juicio, y por fuerzas a los que rechacen la batalla en la puerta.

(237) Isaías 29:10
Porque Jehová derramó sobre vosotros espíritu de sueño, y cerró los ojos de vuestros profetas, y puso velo sobre las cabezas de vuestros videntes.

(238) Isaías 29:24
Y los extraviados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina.

(239) Isaías 30:1
¡Ay de los hijos que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, añadiendo pecado a pecado!

(240) Isaías 30:28
Su aliento, cual torrente que inunda; llegará hasta el cuello, para zarandear a las naciones con criba de destrucción; y el freno estará en las quijadas de los pueblos, haciéndoles errar.

(241) Isaías 31:3
Y los egipcios hombres son, y no Dios; y sus caballos carne, y no espíritu; de manera que al extender Jehová su mano, caerá el ayudador y caerá el ayudado, y todos ellos desfallecerán a una.

(242) Isaías 32:2
Y será aquel varón como escondedero contra el viento, y como refugio contra el turbión; como arroyos de aguas en tierra de sequedad, como sombra de gran peñasco en tierra calurosa.

(243) Isaías 32:15
hasta que sobre nosotros sea derramado el Espíritu de lo alto, y el desierto se convierta en campo fértil, y el campo fértil sea estimado por bosque.

(244) Isaías 33:11
Concebisteis hojarascas, rastrojo daréis a luz; el soplo de vuestro fuego os consumirá.

(245) Isaías 34:16
Inquirid en el libro de Jehová, y leed si faltó alguno de ellos; ninguno faltó con su compañera; porque su boca mandó, y los reunió su mismo Espíritu.

(246) Isaías 37:7
He aquí que yo pondré en él un espíritu, y oirá un rumor, y volverá a su tierra; y haré que en su tierra perezca a espada.

(247) Isaías 38:16
Oh Señor, por todas estas cosas los hombres vivirán, y en todas ellas está la vida de mi espíritu; pues tú me restablecerás, y harás que viva.

(248) Isaías 40:7
La hierba se seca, y la flor se marchita, porque el viento de Jehová sopló en ella; ciertamente como hierba es el pueblo.

(249) Isaías 40:13
¿Quién enseñó al Espíritu de Jehová, o le aconsejó enseñándole?

(250) Isaías 41:16
Los aventarás, y los llevará el viento, y los esparcirá el torbellino; pero tú te regocijarás en Jehová, te gloriarás en el Santo de Israel.

(251) Isaías 41:29
He aquí, todos son vanidad, y las obras de ellos nada; viento y vanidad son sus imágenes fundidas.

(252) Isaías 42:1
He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones.

(253) Isaías 42:5
Así dice Jehová Dios, Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan:

(254) Isaías 44:3
Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos;

(255) Isaías 48:16
Acercaos a mí, oíd esto: desde el principio no hablé en secreto; desde que eso se hizo, allí estaba yo; y ahora me envió Jehová el Señor, y su Espíritu.

(256) Isaías 54:6
Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo.

(257) Isaías 57:13
Cuando clames, que te libren tus ídolos; pero a todos ellos llevará el viento, un soplo los arrebatará; mas el que en mí confía tendrá la tierra por heredad, y poseerá mi santo monte.

(258, 259) Isaías 57:15
Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.

(260) Isaías 57:16
Porque no contenderé para siempre, ni para siempre me enojaré; pues decaería ante mí el espíritu, y las almas que yo he creado.

(261) Isaías 59:19
Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él.

(262) Isaías 59:21
Y este será mi pacto con ellos, dijo Jehová: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, desde ahora y para siempre.

(263) Isaías 61:1
El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;

(264) Isaías 61:3
a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.

(265) Isaías 63:10
Mas ellos fueron rebeldes, e hicieron enojar su santo espíritu; por lo cual se les volvió enemigo, y él mismo peleó contra ellos.

(266) Isaías 63:11
Pero se acordó de los días antiguos, de Moisés y de su pueblo, diciendo: ¿Dónde está el que les hizo subir del mar con el pastor de su rebaño? ¿dónde el que puso en medio de él su santo espíritu,

(267) Isaías 63:14
El Espíritu de Jehová los pastoreó, como a una bestia que desciende al valle; así pastoreaste a tu pueblo, para hacerte nombre glorioso.

(268) Isaías 64:6
Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.

(269) Isaías 65:14
he aquí que mis siervos cantarán por júbilo del corazón, y vosotros clamaréis por el dolor del corazón, y por el quebrantamiento de espíritu aullaréis.

(270) Isaías 66:2
Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.

(271) Jeremías 2:24
asna montés acostumbrada al desierto, que en su ardor olfatea el viento. De su lujuria, ¿quién la detendrá? Todos los que la buscaren no se fatigarán, porque en el tiempo de su celo la hallarán.

(272) Jeremías 4:11
En aquel tiempo se dirá a este pueblo y a Jerusalén: Viento seco de las alturas del desierto vino a la hija de mi pueblo, no para aventar, ni para limpiar.

(273) Jeremías 4:12
Viento más vehemente que este vendrá a mí; y ahora yo pronunciaré juicios contra ellos.

(274) Jeremías 5:13
antes los profetas serán como viento, porque no hay en ellos palabra; así se hará a ellos.

(275) Jeremías 10:13
a su voz se produce muchedumbre de aguas en el cielo, y hace subir las nubes de lo postrero de la tierra; hace los relámpagos con la lluvia, y saca el viento de sus depósitos.

(276) Jeremías 10:14
Todo hombre se embrutece, y le falta ciencia; se avergüenza de su ídolo todo fundidor, porque mentirosa es su obra de fundición, y no hay espíritu en ella.

(277) Jeremías 13:24
Por tanto, yo los esparciré al viento del desierto, como tamo que pasa.

(278) Jeremías 14:6
Y los asnos monteses se ponían en las alturas, aspiraban el viento como chacales; sus ojos se ofuscaron porque no había hierba.

(279) Jeremías 18:17
Como viento solano los esparciré delante del enemigo; les mostraré las espaldas y no el rostro, en el día de su perdición.

(280) Jeremías 22:22
A todos tus pastores pastoreará el viento, y tus enamorados irán en cautiverio; entonces te avergonzarás y te confundirás a causa de toda tu maldad.

(281) Jeremías 49:32
Serán sus camellos por botín, y la multitud de sus ganados por despojo; y los esparciré por todos los vientos, arrojados hasta el último rincón; y de todos lados les traeré su ruina, dice Jehová.

(282, 283) Jeremías 49:36
Traeré sobre Elam los cuatro vientos de los cuatro puntos del cielo, y los aventaré a todos estos vientos; y no habrá nación a donde no vayan fugitivos de Elam.

(284) Jeremías 51:1
Así ha dicho Jehová: He aquí que yo levanto un viento destruidor contra Babilonia, y contra sus moradores que se levantan contra mí.

(285) Jeremías 51:11
Limpiad las saetas, embrazad los escudos; ha despertado Jehová el espíritu de los reyes de Media; porque contra Babilonia es su pensamiento para destruirla; porque venganza es de Jehová, y venganza de su templo.

(286) Jeremías 51:16
A su voz se producen tumultos de aguas en los cielos, y hace subir las nubes de lo último de la tierra; él hace relámpagos con la lluvia, y saca el viento de sus depósitos.

(287) Jeremías 51:17
Todo hombre se ha infatuado, y no tiene ciencia; se avergüenza todo artífice de su escultura, porque mentira es su ídolo, no tiene espíritu.

(288) Jeremías 52:23
Había noventa y seis granadas en cada hilera*; todas ellas eran ciento sobre la red alrededor.
- "Había noventa y seis granadas que pendían a los lados." BJ.
- "Y había noventa y seis granadas que pendían;" LBLA.


(289) Lamentaciones 4:20
El aliento de nuestras vidas, el ungido de Jehová, De quien habíamos dicho: A su sombra tendremos vida entre las naciones, fue apresado en sus lazos.

(290) Ezequiel 1:4
Y miré, y he aquí venía del norte un viento tempestuoso, y una gran nube, con un fuego envolvente, y alrededor de él un resplandor, y en medio del fuego algo que parecía como bronce refulgente,

(291) Ezequiel 1:12
Y cada uno caminaba derecho hacia adelante; hacia donde el espíritu les movía que anduviesen, andaban; y cuando andaban, no se volvían.

(292, 293, 294) Ezequiel 1:20
Hacia donde el espíritu les movía que anduviesen, andaban; hacia donde les movía el espíritu que anduviesen, las ruedas también se levantaban tras ellos; porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas.

(295) Ezequiel 1:21
Cuando ellos andaban, andaban ellas, y cuando ellos se paraban, se paraban ellas; asimismo cuando se levantaban de la tierra, las ruedas se levantaban tras ellos; porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas.

(296) Ezequiel 2:2
Y luego que me habló, entró el Espíritu en mí y me afirmó sobre mis pies, y oí al que me hablaba.

(297) Ezequiel 3:12
Y me levantó el Espíritu, y oí detrás de mí una voz de gran estruendo, que decía: Bendita sea la gloria de Jehová desde su lugar.

(298, 299) Ezequiel 3:14
Me levantó, pues, el Espíritu, y me tomó; y fui en amargura, en la indignación de mi espíritu, pero la mano de Jehová era fuerte sobre mí.

(300) Ezequiel 3:24
Entonces entró el Espíritu en mí y me afirmó sobre mis pies, y me habló, y me dijo: Entra, y enciérrate dentro de tu casa.

(301) Ezequiel 5:2
Una tercera parte quemarás a fuego en medio de la ciudad, cuando se cumplan los días del asedio; y tomarás una tercera parte y la cortarás con espada alrededor de la ciudad; y una tercera parte esparcirás al viento, y yo desenvainaré espada en pos de ellos.

(302) Ezequiel 5:10
Por eso los padres comerán a los hijos en medio de ti, y los hijos comerán a sus padres; y haré en ti juicios, y esparciré a todos los vientos todo lo que quedare de ti.

(303) Ezequiel 5:12
Una tercera parte de ti morirá de pestilencia y será consumida de hambre en medio de ti; y una tercera parte caerá a espada alrededor de ti; y una tercera parte esparciré a todos los vientos, y tras ellos desenvainaré espada.

(304) Ezequiel 8:3
Y aquella figura extendió la mano, y me tomó por las guedejas de mi cabeza; y el Espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y me llevó en visiones de Dios a Jerusalén, a la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el norte, donde estaba la habitación de la imagen del celo, la que provoca a celos.

(305) Ezequiel 10:17
Cuando se paraban ellos, se paraban ellas, y cuando ellos se alzaban, se alzaban con ellos; porque el espíritu de los seres vivientes estaba en ellas.

(306) Ezequiel 11:1
El Espíritu me elevó, y me llevó por la puerta oriental de la casa de Jehová, la cual mira hacia el oriente; y he aquí a la entrada de la puerta veinticinco hombres, entre los cuales vi a Jaazanías hijo de Azur y a Pelatías hijo de Benaía, principales del pueblo.

(307, 308) Ezequiel 11:5
Y vino sobre mí el Espíritu de Jehová, y me dijo: Di: Así ha dicho Jehová: Así habéis hablado, oh casa de Israel, y las cosas que suben a vuestro espíritu, yo las he entendido.

(309) Ezequiel 11:19
Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne,

(310, 311) Ezequiel 11:24
Luego me levantó el Espíritu y me volvió a llevar en visión del Espíritu de Dios a la tierra de los caldeos, a los cautivos. Y se fue de mí la visión que había visto.

(312) Ezequiel 12:14
Y a todos los que estuvieren alrededor de él para ayudarle, y a todas sus tropas, esparciré a todos los vientos, y desenvainaré espada en pos de ellos.

(313) Ezequiel 13:3
Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los profetas insensatos, que andan en pos de su propio espíritu, y nada han visto!

(314) Ezequiel 13:11
di a los recubridores con lodo suelto, que caerá; vendrá lluvia torrencial, y enviaré piedras de granizo que la hagan caer, y viento tempestuoso la romperá.

(315) Ezequiel 13:13
Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Haré que la rompa viento tempestuoso con mi ira, y lluvia torrencial vendrá con mi furor, y piedras de granizo con enojo para consumir.

(316) Ezequiel 17:10
Y he aquí está plantada; ¿será prosperada? ¿No se secará del todo cuando el viento solano la toque? En los surcos de su verdor se secará.

(317) Ezequiel 17:21
Y todos sus fugitivos, con todas sus tropas, caerán a espada, y los que queden serán esparcidos a todos los  vientos; y sabréis que yo Jehová he hablado.

(318) Ezequiel 18:31
Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un  espíritu nuevo. ¿Por qué moriréis, casa de Israel?

(319) Ezequiel 19:12
Pero fue arrancada con ira, derribada en tierra, y el viento solano secó su fruto; sus ramas fuertes fueron quebradas y se secaron; las consumió el fuego.

(320) Ezequiel 20:32
Y no ha de ser lo que habéis pensado*. Porque vosotros decís: Seamos como las naciones, como las demás familias de la tierra, que sirven al palo y a la piedra. 
- *"lo que sube a vuestro espíritu".

(321) Ezequiel 21:7
Y cuando te dijeren: ¿Por qué gimes tú? dirás: Por una noticia que cuando llegue hará que desfallezca todo corazón, y toda mano se debilitará, y se angustiará todo espíritu, y toda rodilla será débil como el agua; he aquí que viene, y se hará, dice Jehová el Señor.

(322) Ezequiel 27:26
En muchas aguas te engolfaron tus remeros; viento solano te quebrantó en medio de los mares.

(323) Ezequiel 36:26
Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.

(324) Ezequiel 36:27
Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.

(325) Ezequiel 37:1
La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos.

(326) Ezequiel 37:5
Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.

(327) Ezequiel 37:6
Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.

(328) Ezequiel 37:8
Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu.

(329, 330, 331, 332) Ezequiel 37:9
Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.

(333) Ezequiel 37:10
Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo.

(334) Ezequiel 37:14
Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová.

(335) Ezequiel 39:29
Ni esconderé más de ellos mi rostro; porque habré derramado de mi Espíritu sobre la casa de Israel, dice Jehová el Señor.

(336) Ezequiel 42:16
Midió el lado oriental con la caña de medir, quinientas cañas de la caña de medir alrededor.

(337) Ezequiel 42:17
Midió al lado del norte, quinientas cañas de la caña de medir alrededor.

(338) Ezequiel 42:18
Midió al lado del sur, quinientas cañas de la caña de medir.

(339) Ezequiel 42:19
Rodeó al lado del occidente, y midió quinientas cañas de la caña de medir.

(340) Ezequiel 42:20
A los cuatro lados lo midió; tenía un muro todo alrededor, de quinientas cañas de longitud y quinientas cañas de ancho, para hacer separación entre el santuario y el lugar profano.

(341) Ezequiel 43:5
Y me alzó el Espíritu y me llevó al atrio interior; y he aquí que la gloria de Jehová llenó la casa.

(342) Daniel 2:1
En el segundo año del reinado de Nabucodonosor, tuvo Nabucodonosor sueños, y se perturbó su espíritu, y se le fue el sueño.

(343) Daniel 2:3
Y el rey les dijo: He tenido un sueño, y mi espíritu se ha turbado por saber el sueño.

(344) Daniel 8:8
Y el macho cabrío se engrandeció sobremanera; pero estando en su mayor fuerza, aquel gran cuerno fue quebrado, y en su lugar salieron otros cuatro cuernos notables hacia los cuatro vientos del cielo.

(345) Daniel 11:4
Pero cuando se haya levantado, su reino será quebrantado y repartido hacia los cuatro vientos del cielo; no a sus descendientes, ni según el dominio con que él dominó; porque su reino será arrancado, y será para otros fuera de ellos.

(346) Oseas 4:12
Mi pueblo a su ídolo de madera pregunta, y el leño le responde; porque espíritu de fornicaciones lo hizo errar, y dejaron a su Dios para fornicar.

(347) Oseas 4:19
El viento los ató en sus alas, y de sus sacrificios serán avergonzados.

(348) Oseas 5:4
No piensan en convertirse a su Dios, porque espíritu de fornicación está en medio de ellos, y no conocen a Jehová.

(349) Oseas 8:7
Porque sembraron viento, y torbellino segarán; no tendrán mies, ni su espiga hará harina; y si la hiciere, extraños la comerán.

(350) Oseas 9:7
Vinieron los días del castigo, vinieron los días de la retribución; e Israel lo conocerá. Necio es el profeta, insensato es el varón de espíritu, a causa de la multitud de tu maldad, y grande odio.

(351) Oseas 12:1
Efraín se apacienta de viento, y sigue al solano; mentira y destrucción aumenta continuamente; porque hicieron pacto con los asirios, y el aceite se lleva a Egipto.

(352) Oseas 13:15
Aunque él fructifique entre los hermanos, vendrá el solano, viento de Jehová; se levantará desde el desierto, y se secará su manantial, y se agotará su fuente; él saqueará el tesoro de todas sus preciosas alhajas.

(353) Joel 2:28
Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.

(354) Joel 2:29
Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.

(355) Amós 4:13
Porque he aquí, el que forma los montes, y crea el viento, y anuncia al hombre su pensamiento; el que hace de las tinieblas mañana, y pasa sobre las alturas de la tierra; Jehová Dios de los ejércitos es su nombre.

(356) Jonás 1:4
Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave.

(357) Jonás 4:8
Y aconteció que al salir el sol, preparó Dios un recio viento solano, y el sol hirió a Jonás en la cabeza, y se desmayaba, y deseaba la muerte, diciendo: Mejor sería para mí la muerte que la vida.

(358) Miqueas 2:7
Tú que te dices casa de Jacob, ¿se ha acortado el Espíritu de Jehová? ¿Son estas sus obras? ¿No hacen mis palabras bien al que camina rectamente?

(359) Miqueas 2:11
Si alguno andando con espíritu de falsedad mintiere diciendo: Yo te profetizaré de vino y de sidra; este tal será el profeta de este pueblo.

(360) Miqueas 3:8
Mas yo estoy lleno de poder del Espíritu de Jehová, y de juicio y de fuerza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado.

(361) Habacuc 1:11
Luego pasará como el huracán, y ofenderá atribuyendo su fuerza a su dios.

(362) Habacuc 2:19
¡Ay del que dice al palo: Despiértate; y a la piedra muda: Levántate! ¿Podrá él enseñar? He aquí está cubierto de oro y plata, y no hay espíritu dentro de él.

(363, 364, 365) Hageo 1:14
Y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y el espíritu de Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y el espíritu de todo el resto del pueblo; y vinieron y trabajaron en la casa de Jehová de los ejércitos, su Dios,

(366) Hageo 2:5
Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi Espíritu estará en medio de vosotros, no temáis.

(367) Zacarías 2:6
Eh, eh, huid de la tierra del norte, dice Jehová, pues por los cuatro vientos de los cielos os esparcí, dice Jehová.

(368) Zacarías 4:6
Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.

(369) Zacarías 5:9
Alcé luego mis ojos, y miré, y he aquí dos mujeres que salían, y traían viento en sus alas, y tenían alas como de cigüeña, y alzaron el efa entre la tierra y los cielos.

(370) Zacarías 6:5
Y el ángel me respondió y me dijo: Estos son los cuatro vientos de los cielos, que salen después de presentarse delante del Señor de toda la tierra.

(371) Zacarías 6:8
Luego me llamó, y me habló diciendo: Mira, los que salieron hacia la tierra del norte hicieron reposar mi Espíritu en la tierra del norte.

(372) Zacarías 7:12
y pusieron su corazón como diamante, para no oír la ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los profetas primeros; vino, por tanto, gran enojo de parte de Jehová de los ejércitos.

(373) Zacarías 12:1
Profecía de la palabra de Jehová acerca de Israel. Jehová, que extiende los cielos y funda la tierra, y forma el espíritu del hombre dentro de él, ha dicho:

(374) Zacarías 12:10
Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.

(375) Zacarías 13:2
Y en aquel día, dice Jehová de los ejércitos, quitaré de la tierra los nombres de las imágenes, y nunca más serán recordados; y también haré cortar de la tierra a los profetas y al espíritu de inmundicia.

(376, 377) Malaquías 2:15
¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud.

(378) Malaquías 2:16
Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales.