DANIEL ALEJANDRO FLORES

5.08. Baruc

Este libro declara que fue escrito por Baruc, el secretario de Jeremías (Jer. 36:4).

El ambiente histórico de este libro corresponde con la Babilonia del cautiverio, y comienza con una carta enviada por los judíos cautivos a sus parientes que quedaron en Palestina después de la destrucción de Jerusalén.

La mayor parte del libro consiste en una confesión de los pecados de ellos, una súplica de perdón, un reconocimiento de la sabiduría de Dios y un recuerdo de sus promesas de restauración.

La obra está escrita parte en prosa y parte en verso.

Parece que contiene una inexactitud histórica, pues ordena a los judíos que oren "por la vida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y por la vida de su hijo Baltasar [Belsasar]" (cap. l: 11, BJ), lo cual significa que Belsasar era príncipe heredero cerca del tiempo cuando Jerusalén fue destruida en el año 586 a. C.

La arqueología ha demostrado sin lugar a dudas que sólo en una fecha posterior en varias décadas a 586 a. C. pudo Belsasar haber sido considerado príncipe heredero.

Los eruditos no católicos sostienen, por regla general, que el libro de Baruc fue escrito después de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d. C. para reanimar a los desolados y exiliados judíos de ese tiempo, y para recordarles la resignación y fidelidad de sus antepasados en el cautiverio babilónico.

5.07. Eclesiástico

El nombre latino Ecclesiasticus fue dado a este libro en los primeros días del cristianismo pues se lo consideraba apropiado para ser leído en la iglesia (Gr. εκκλησια ekklesia; latín: ecclesia), aunque no está en el canon hebreo.

En la LXX generalmente aparece con el título de Sabiduría de Siraj, mientras que el Talmud lo llama sencillamente por el nombre de su autor: Ben Sira' o Ben Siraj.

Se trata de un libro extenso de 51 capítulos que contiene muchos proverbios y muchas instrucciones acerca de la sabiduría.

El autor cree que no hay salvación fuera de las buenas obras del hombre y que el pecado es el resultado del ejercicio del libre albedrío.

Cree en sacrificios de toda clase y los cuenta junto con las fiestas religiosas como de primordial importancia entre las buenas obras del hombre.

Para él la sabiduría es una dádiva gratuita de Dios que se debe obtener mediante la observancia de sus mandamientos.

Según se declara en el libro, el Eclesiástico fue escrito en hebreo por un judío palestino llamado Jesús (o Josué), "hijo de Sirá" (BJ), y fue traducido al griego por su nieto, quizá alrededor del año 132 a. C.

5.06. Sabiduría

Este libro está dividido en dos secciones.

La primera trata de la sabiduría y la segunda es histórica. En esta última se establece un contraste entre la vida y la religión de los egipcios con las de los israelitas.

En todo el libro se destaca la obra del Espíritu de Dios. Enseña que el hombre está compuesto de cuerpo, alma y un espíritu inmortal, y que posee libre albedrío.

Aunque no dice nada del Mesías, el autor de esta obra presenta un día de juicio para los impíos y los justos.

Tanto los eruditos católicos como protestantes por lo general sostienen que este libro es un producto del judaísmo helenístico del siglo II o I a. C.

Probablemente fue escrito en Alejandría.

5.05. Añadiduras a Ester

Estas añadiduras consisten de seis pasajes que se han insertado en varios lugares del libro canónico de Ester.

Incluyen un sueño de Mardoqueo en el cual tuvo un presentimiento de la amenaza que se avecinaba a los judíos, las oraciones de Mardoqueo y de Ester cuando supieron el decreto de Amán, y una melodramática descripción de la audiencia concedida por Asuero a Ester.

Estas añadiduras parece que se insertaron para acrecentar el tono religioso del relato de Ester.

5.04. Judit

Emocionante romance religioso que deriva su nombre de la heroína, una viuda judía, rica y hermosa. Fue escrito originalmente en hebreo aproximadamente en 150 a.C.

Cuenta acerca del rey asirio Nabucodonosor - completamente desconocido para la historia, quien, según se dice, reina sobre Nínive - quien derrota a Arfaxad, rey de los medos en Ecbatana.

Luego envía a su comandante en jefe, Holofernes, para castigar a los judíos, único pueblo que se atreve a desafiarlo en el oeste al rehusar prestarle ayuda en la conquista de los medos.

De acuerdo con el libro, recientemente habían regresado de su cautividad.

Cuando Holofernes sitia la ciudad de Betulia, Judit se propuso liberar la ciudad. Entró en el campamento de Holofernes, ganó su confianza haciéndole creer que era una refugiada que huía de los judíos y que le comunicaría el secreto para vencerlos. Pero después de un banquete en el que se embriagó Holofernes, ella entró en su dormitorio y le cortó la cabeza con su propia espada.

Esto animó tanto a los judíos que hicieron huir a los asirios en fuga desordenada.

(Los eruditos no católicos por lo general sitúan la redacción de Judit en Palestina, a mediados del siglo II a. C., y consideran que este libro es un relato patriótico pero novelesco que tuvo el propósito de despertar el fervor nacionalista durante las guerras de los Macabeos contra Antíoco Epífanes).

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