DANIEL ALEJANDRO FLORES

28.03. JUECES - Marco histórico

Aunque es imposible fijar con exactitud el tiempo justo en el devenir histórico del Cercano Oriente cuando ocurrieron los sucesos registrados en el libro de los Jueces, no sería muy errado decir que el libro abarca el período desde 1400 a 1050 AC.

El tiempo exacto no podrá ser determinado con precisión mientras no se fije definitivamente la fecha del éxodo, y actualmente no existen suficientes datos históricos que nos capaciten para decidir con certeza absoluta entre las teorías en conflicto. Para más comentario sobre este punto ver el blog CRONOLOGÍA BÍBLICA (V: LA FECHA AC DEL ÉXODO "Un problema relacionado con el cómputo de la fecha del éxodo" en adelante.

Las tablillas de Amarna y otras inscripciones revelan que los cananeos, que mantenían la posesión de la tierra, se habían establecido allí durante siglos antes de la invasión de los hebreos. Su civilización databa de mucho tiempo, y bajo la influencia de los grandes imperios de Mesopotamia y Egipto había alcanzado un grado considerable de desarrollo.

La gente estaba organizada bajo gobernantes subordinados que obedecían al faraón. Pero a pesar de esto luchaban constantemente entre sí, y así llegaron a ser expertos en el arte de la guerra. Sin embargo, frente a un peligro común se unían más o menos bajo un caudillo.

Sus ciudades fortificadas los protegían en los cerros y sus carros de hierro los hacían temibles en los valles, lo cual se aprecia por los restos materiales de su civilización que han desenterrado los arqueólogos.

El arte y la arquitectura parecen demostrar que hubo una decadencia inmediata y marcada después de la invasión de los hebreos.

Sin embargo, en la esfera de las verdades espirituales, y por lo tanto en la moral y la filosofía de la vida, los hebreos demostraron gran superioridad sobre los habitantes aborígenes.

Los cananeos eran conocidos en todo el Cercano Oriente como mercaderes y comerciantes (más tarde en el hebreo la palabra cananeo llegó a significar "mercader"), pero también eran expertos en agricultura.

Por no tener suficiente fe en Dios, los israelitas no pudieron expulsar a los cananeos, de manera que se conformaron a vivir junto a ellos después de los primeros años de guerra. Durante todo este período los hebreos no constituyeron una nación sólidamente unida. A veces dos o tres tribus pudieron formar una alianza temporal contra un enemigo común.

El canto de Débora del cap. 5 de Jueces muestra que aun en tiempo de gran peligro era imposible unir a todas las tribus en una confederación. La lucha entre las tribus era bastante común (caps. 8: 1-3; 12: 1-6; 20: 1-48). Esto se debió en parte a la falta de comunicación e intercambio entre las tribus a causa de las cadenas de fortalezas cananeas que dividían la tierra.

Con bastante rapidez los recién llegados comenzaron a aprender los métodos de agricultura de los habitantes más antiguos, porque los hebreos habían sido mayormente nómadas hasta entonces.

La religión cananea giraba en torno de ritos para asegurar la fertilidad del suelo. Había muchas festividades en honor de deidades agrícolas por las ricas cosechas que habían concedido. Al adoptar los métodos agrícolas del país, muchos de los hebreos fueron inducidos a aceptar también la religión entrelazada con estos métodos.

28.02. JUECES - Autor

No se sabe quién escribió el libro de los Jueces. Según la antigua tradición judía, su autor fue Samuel (véase el Talmud babilónico, Baba Bathra 14b, 15a). Es obvio que esto es una conjetura, y aunque concuerda con muchos de los hechos, otros factores parecen no dar base para este punto de vista.

Un dicho favorito del autor del libro de los Jueces es: "En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía" (caps. 17: 6; 21: 25; cf.caps. 18: 1; 19: 1). Se cree que esto puede sugerir que el autor podría haber estado a favor de un rey, como si hubiese dicho en verdad: "Tales cosas no habrían sido toleradas, pero en ese tiempo no había rey en Israel para mantener el orden, y todos podían hacer lo que se les antojaba".

Puesto que Samuel se oponía a la idea de un rey para Israel, algunos han pensado que es improbable que él fuera el autor de dichas palabras.

Las pruebas internas señalan posibles límites de tiempo dentro de los cuales se escribió el libro de los jueces. La declaración citada más arriba: "En aquellos días no había rey en Israel" (cap. 17: 6), indica que el libro fue escrito después de la institución de la monarquía con Saúl. Por otra parte, hay evidencias de que debe haber sido escrito antes del reinado de David, o por lo menos a comienzos de su reinado.

El cap. 1: 21 anota que los jebuseos no habían sido expulsados de Jerusalén, sino que allí vivían con los hijos de Benjamín "hasta hoy". La historia bíblica nos indica que los jebuseos permanecieron en posesión de Jerusalén, o por lo menos de la ciudadela de Sion, hasta cuando la ciudad fue capturada por David después de concluir su reinado de siete años en Hebrón (2 Samuel 5: 6-9; 1 Crónicas 11: 4-9).

Por lo tanto, el libro de los Jueces quizá fue escrito durante los primeros siete años del reinado de David antes de que capturara a Jerusalén.

28.01. JUECES - Título

El libro de los Jueces recibe su nombre de los títulos de quienes gobernaron a Israel después de la muerte de Josué.

Moisés, al dar instrucciones respecto del gobierno de los israelitas después de su establecimiento en Canaán, había ordenado: "Jueces y oficiales pondrás en todas tus ciudades que Jehová tu Dios te dará en tus tribus" (Deuteronomio 16: 18). Por lo tanto, cuando Moisés ya no vivía para ejercer las funciones legislativas, ni Josué para desempeñar las ejecutivas, se nombraron jueces que constituyeron la autoridad civil más encumbrada del país. El libro de los Jueces es la historia del período que siguió inmediatamente a la muerte de Josué. En ese período la autoridad gubernamental de Israel estuvo en manos de los jueces.

Las personas que dieron el nombre a este libro cumplieron una función mayor que las funciones civiles de los jueces estipuladas en la ley mosaica. En la mayoría de los casos, los jueces fueron llamados a realizar su gran obra directamente por nombramiento divino (caps. 3: 15; 4: 6; 6: 12; etc.), y entraron en ella más como libertadores de la opresión extranjera que como gobernantes civiles. En verdad, la misma necesidad de su llamamiento y sus grandes hazañas surgieron a causa de la anarquía que hacía que todos los procedimientos comunes fuesen ineficaces contra la apostasía y opresión prevalecientes.

Los más ilustres de entre ellos fueron héroes nacionales más bien que líderes civiles o religiosos.

"Generales" o "jefes", probablemente sería un título más exacto, pues realizaron hazañas mayormente militares. Sin embargo, después de que cada juez "libró" al pueblo, lo gobernó durante el resto de su vida. De ahí que el nombre Jueces pareciese el más apropiado para el libro cuando fue escrito.

Siglos más tarde en Cartago, cuyo pueblo tenía el mismo origen racial y lingüístico que los hebreos, un gobernante político también era conocido como "juez", sufet (Heb. shafat).

27.05. JOSUÉ - Bosquejo

I. La conquista de Canaán, 1: 1 a 12: 24.

A. El cruce del Jordán, 1: 1 a 4: 24.

1. El encargo del Señor a Josué, 1: 1-9.

2. Preparativos para cruzar el Jordán, 1:10- 18.

a. Anuncio del cruce, 1: 10, 11.
b. Un recordativo para las dos tribus y media, 1: 12-18.

3. El envío de los espías, 2: 1-24.

4. El cruce del Jordán, 3: 1 a 4: 24.

a. Instrucciones preparatorias, 3:1-13.
b. Las aguas del Jordán se separan, el pueblo cruza, 3:14-17.
c. Se levanta un recordativo del cruce, 4: 1-24.

B. La caída de Jericó, 5: 1 a 6: 27.

1. Preparativos para tomar a Jericó, 5:1-15.

a. Rumores de desánimo entre los amorreos y cananeos, 5: 1.
b. El pueblo de Israel circuncidado, 5:2-9.
c. Se observa la pascua, 5: 10-12.
d. La visión de Josué, 5: 13-15.

2. Jericó cercada y destruida, 6: 1-21.

3. Rahab salvada, 6: 22-27.

C. La toma de Hai, 7: 1 a 8: 35.

1. Derrota preliminar y retiro, 7: 1-5.

2. Humillación de Josué e instrucciones del Señor, 7: 6-15.

3. La transgresión de Acán, 7: 16-26.

4. La conquista final de Hai, 8: 1-29.

5. La lectura de las bendiciones y maldiciones, 8: 30-35.

D. El pacto con los gabaonitas, 9: 1-27.

E. La confederación cananea, 10: 1-27.

1. El sitio de Gabaón, 10: 1-5.

2. Josué derrota a los cananeos, 10:6-27.

F. Conquistas de Josué, 10: 28 a 12: 24.

1. Conquistas al sur del país, 10: 28-43.

2. Conquistas al norte del país, 11: 1-15.

3. La conquista completada, 11: 16 a 12: 24.

II. La repartición de la tierra, 13: 1 a 22: 34.

A. Tierras asignadas a las distintas tribus, 13: 1 a 19: 51.

B. Se señalan las ciudades de refugio, 20: 1-9.

C. Ciudades asignadas a los levitas, 21: 1-45.

D. Las tribus de la Transjordania, 22: 1-34.

1. Su retorno al hogar, 22: 1-9.

2. Su altar ofensivo, 22: 10-20.

3. Su defensa del altar, 22: 21-34.

III. Despedida de Josué, 23: 1 a 24: 33.

A. Su discurso a Israel, 23: 1 a 24: 28.

B. Su muerte, 24: 29-32.

C. La muerte de Eleazar, 24: 33.

27.04. JOSUÉ - Tema

Al considerar el libro de Josué en su conjunto, el lector cuidadoso queda impresionado al seguir la continuación de los hechos registrados en el Pentateuco, contados aquí por un testigo ocular.

El gran tema es la fidelidad de Jehová en el cumplimiento de sus promesas (cap. 21: 43-45), bajo la hábil dirección de Josué, el elegido por Dios para realizar el propósito divino.

El libro de Josué es una parte importantísima del AT, y no debe considerárselo en forma separada del Pentateuco, del cual es la continuación y conclusión. En cierto modo, este libro se relaciona con los cinco libros de Moisés así como el libro de los Hechos se relaciona con los cuatro Evangelios.

Los Evangelios relatan el ministerio de Jesucristo, el Legislador cristiano, así como los libros del Pentateuco dan, en su mayor parte, un relato del ministerio de Moisés, el representante de Dios y legislador para el pueblo de Israel de sus días.

Mientras los hombres estuvieron dispuestos a permanecer bajo la dirección del Espíritu Santo, la iglesia primitiva prosperó; mientras Josué y el pueblo de Israel dependieron plenamente de Dios, progresó la conquista de Canaán.

Dios obra siempre mediante instrumentos humanos, capacitados como dirigentes por años de preparación, y que sin embargo son conscientes de su propia indignidad. Cuando tales hombres confían en su propia sabiduría y dejan de depender totalmente de Dios, ocurren muchos errores, como en los casos de Hai y de Gabaón. Se pierden vidas y se atrasa la obra del Señor. Pero cuando se siente una humildad profunda y se manifiesta valor para tratar con el pecado, entonces la victoria es segura.
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