Los hebreos dividían sus escritos sagrados (el AT) en tres partes: la Ley (Torah), los Profetas (Nebi'im) y los Escritos (Kethubim).
DANIEL ALEJANDRO FLORES
36.01. SALMOS - Título
Los hebreos dividían sus escritos sagrados (el AT) en tres partes: la Ley (Torah), los Profetas (Nebi'im) y los Escritos (Kethubim).
35.05. JOB - Bosquejo
A. Job y su familia, 1: 1-5.
B. Satanás recibe permiso para afligir a Job, 1: 6-12.
C. Satanás aflige a Job. 1: 13-19.
D. Resignación de Job, 1: 20-22.
E. Satanás aflige a Job con una enfermedad, 2: 1-10.
F. La llegada de los tres amigos, 2: 11-13.
II. Los diálogos entre Job y sus amigos, 3: 1 a 31: 40.
A. Primer ciclo, 3: 1 a 11: 20.
1. Primer discurso de Job: su profundo desánimo, 3: 1-26.
2. Discurso de Elifaz: reprocha a Job, 4: 1 a 5: 27.
3. Segundo discurso de Job: la seriedad de su aflicción, 6: 1 a 7: 21.
4. Discurso de Bildad: acusa a Job de ser pecador, 8: 1-22.
5. Tercer discurso de Job: queja del trato de Dios conél, 9: 1 a 10: 22.
6. Discurso de Zofar: exhortación al arrepentimiento, 11: 1-20.
B. Segundo ciclo, 12: 1 a 20: 29.
1. Primer discurso de Job: mantener su integridad, 12: 1 a 14:22.
2. Discurso de Elifaz: reprocha a Job de impiedad, 15: 1-35.
3.Segundo discurso de Job: acusa a sus amigos de ser inmisericordes, 16: 1 a 17: 16
4. Discurso de Bildad: insiste en que la calamidad alcanza al impío, 18: 1-21.
5. Tercer discurso de Job: expresa su creencia en la resurección, 19: 1-29.
6. Discurso de Zofar: describe el castigo presente y futuro de los impíos, 20: 1-29.
C. Tercer ciclo, 21: 1 a 31: 40.
1. Primer discurso de Job: sostiene que a veces los impíos prosperan, 21: 1-34.
2. Discurso de Elifaz: insta a Job a que se arrepienta, 22: 1-30.
3. Segundo discurso de Job: expresa su anhelo de aparecer anteDios, 23: 1 a 24: 25.
4. Discurso de Bildad: afirma que el hombre no se puede justificar ante Dios. 25: 1-6.
5. Tercero y más largo discurso de Job: repasa su caso y sostiene de que es inocente, 26: 1 a 31: 40.
III. Los discursos de Eliú, 32: 1 a 37: 24.
A. Introducción y primer discurso: presenta una nueva filosofía del sufrimiento, 32: 1 a 33: 33.
B. Segundo discurso: se esfuerza por vindicar a Dios, 34: 1-37.
C. Tercer discurso: razona que nada que haga Job, pecaminoso o justo, afectará a Dios, 35: 1-16.
D. Cuarto discurso: presenta al Dios de la tormenta de truenos, 36: 1 a 37: 24.
IV. La respuesta de Dios, 38: 1 a 41: 34.
A. Primer discurso: el universo físico revela a Dios, 38: 1-41.
B. Segundo discurso: la vida animal revela a Dios, 39: 1-30.
C. Tercer discurso: el behemot y el leviatán revelan a Dios, 40: 1 a 41: 34.
V. Postludio en prosa, 42: 1-17.
A. Job reconoce a Dios, 42: 1-6.
B. Job ora por sus amigos, 42: 7-9.
C. Restauración de Job, 42: 10-17.
35.04. JOB - Tema
(1) El contraste entre la prosperidad y la ruina de Job,
Ninguna declaración aislada es suficiente para abarcar la completa enseñanza del libro. Muchos temas menores están comprendidos en el tema mayor, y hacen que el conjunto del libro sea una sinfonía de ideas.
El problema del sufrimiento también ocupa un lugar importante en el libro.
En su enfermedad, Job se halló frente a la muerte. De ese modo fue inducido a meditar en la condición del hombre después de la muerte. El consideraba la muerte como un sueño (cap. 14: 12), con una resurrección futura (vers. 14, 15). La presencia de esta declaración ha sido una piedra de tropiezo para los comentadores que dicen creer en el estado consciente de los muertos. Se han dado muchas interpretaciones antojadizas a las referencias de Job a la vida futura, aunque tales referencias están en plena armonía con la enseñanza de otros pasajes bíblicos.
Al interpretar el libro de Job, debe distinguirse entre las ideas que expresan la verdad divina y las declaraciones de sentimientos y opiniones personales de los diversos personajes que intervienen en la narración.
No se puede entender bien el libro de Job sin prestar atención a su diseño. Es obvio que es un poema. La base de la poesía hebrea es el paralelismo, una forma poética en la cual se expresa una idea en dos frases cortas. A veces las dos son casi idénticas, como en el cap. 3: 25. A veces la segunda expresión es una ampliación de la primera y aporta un pensamiento adicional, (ver cap. 5: 12).
Debe observarse que el predominio de la repetición cesa cuando comienza a hablar Dios. Se han comparado los discursos de los amigos a diversas ruedas que giran sobre el mismo eje. Su unanimidad hace adecuada esta comparación.
35.03. JOB - Marco histórico
El libro de Job es un poema acerca de la experiencia humana, y su autor es un profeta de Dios. El tiempo aproximado cuando se escribió el libro: durante la permanencia de Moisés en Madián.
Job puede haber sido contemporáneo de Moisés.
Este concepto respecto de la fecha cuando se escribió revela por qué el libro no menciona el éxodo ni sucesos posteriores a él. Los tales aún no habían ocurrido. Los eruditos que procuran colocar a Job en los días de Salomón o más tarde deben explicar la ausencia de alusiones a esos hechos históricos en Job.
La similitud que hay entre Job y la literatura sapiencial no indica que Job copió el estilo de Salomón o de sus contemporáneos. Es tan razonable suponer que Salomón recibió la influencia de una obra maestra como es Job, como suponerlo opuesto. No necesitamos aceptar ninguna de las dos posiciones.
El escenario del libro de Job es propio del desierto de Arabia. Por extraño que parezca, no es un ambiente israelita. Había adoradores de Dios fuera de los confines habitados por los descendientes de Abrahán.
El ambiente no es político, militar ni eclesiástico. Más bien, Job surge en un marco doméstico propio de su época. Era un acaudalado terrateniente, honrado y amado por sus compatriotas. No se lo puede identificar con ninguna dinastía o clan dominante.
Se destaca como una figura solitaria y majestuosa en la historia, importante a causa de su experiencia personal más bien que por su relación con su época o sus contemporáneos.
35.02. JOB - Autor
Es muy plausible la tradición que atribuye el libro a Moisés. Este pasó 40 años en Madián, lo cual le daría amplios antecedentes que explican el fuerte sabor arábigo evidente en todo el libro. La formación egipcia de Moisés también explica las alusiones a la vida y prácticas egipcias. El cuadro de Dios como creador y sustentador corresponde bien con la narración de la creación conservada en otro libro escrito por Moisés.
Algunos eruditos no aceptan a Moisés como autor, porque encuentran disparidad de estilo entre Job y otros libros atribuidos a Moisés.
El argumento que se basa en el estilo es débil. Afirmar que Moisés es el autor del libro de Job no excluye la posibilidad de que una buena parte del material hubiera podido estar ya en forma escrita -redactado, tal vez por el mismo Job. El tema de Job es completamente distinto del de los otros libros de Moisés y por lo tanto requiere otro enfoque.