DANIEL ALEJANDRO FLORES

36.05.c. SALMOS - Bosquejo - III

C. SOBRESCRITOS

Los sobrescritos de los salmos designan colecciones de salmos, tipos de salmos, melodías musicales y acompañamiento instrumental; además, proporcionan datos de autores y ocasiones.

a. Colecciones. Las referencias a David, Asaf o los hijos de Coré que hay en los sobrescritos de muchos de los salmos, parecieran indicar colecciones más pequeñas de salmos dentro del Salterio de 150 salmos. Hay 73 salmos en la colección de David, 12 en la de Asaf, y 11 en la de los hijos de Coré. Los sobrescritos de 55 salmos contienen la frase "Al músico principal", Heb. lamnatstséaj; "Para el maestro del coro", como si esta colección estuviese dedicada o confiada al "director" del coro (ver 2 Crónicas 2: 2, 18; 34: 13 para el uso de menatstséaj como "supervisor"). Lamnatstséaj se traduce "Al jefe de los cantores" (RVR), "Al maestro de canto" (NC) y "Del maestro de coro" (BJ) en Habacuc 3: 19. Algunos sugieren la definición "para fines litúrgicos".


b. Tipos. Ciertas palabras o frases claves de los sobrescritos de muchos salmos parecen indicar la naturaleza o el tipo del salmo que tiene esa introducción. Son las siguientes:

1. Salmo. Heb., mizmor. Canto que debía entonarse con acompañamiento de instrumentos de cuerda. Aparece en el sobrescrito de 57 salmos, siempre modificado por otras palabras como "de David". Mizmor deriva de la raíz zamar,"cantar", "alabar", "tocar un instrumento". La LXX traduce mizmor como ψαλμος psalmos (de ψαλλω psallô, "tocar [las cuerdas] con los dedos").

2. Canción. Heb., shir. Este vocablo aparece en el sobrescrito de 29 salmos. En el sobrescrito del Salmo 18, "cántico" es la traducción de shirah, forma femenina de shir. La frase "Canción de amores" (RVR), "Canto de amor" (NC, BJ), introduce el Salmo 45. En los sobrescritos de los Salmos 120-134, el adjetivo"gradual" modifica al sustantivo "cántico".

3. Mictam. Transliteración del Heb. miktam. Esta voz aparece en los sobrescritos de seis Salmos (16, 56-60). Se desconoce su significado. Según conjeturas, deriva de una raíz acadia, katamu, "cubrir". Los salmos así designados pueden considerarse como salmos de expiación, es decir que se refieren al perdón de los pecados. El término puede ser un título musical.

4. Masquil. Transliteración del Heb. máskil, derivado de la raíz sákal, "ser prudente". Su presencia en los sobrescritos de 13 salmos (32, 42, 44, 45,52-55, 74, 78, 88, 89 y 142) pareciera indicar que éstos son poemas instructivos o didácticos. Máskil se traduce "con inteligencia" (Salmo 47: 7); sin embargo, como la idea de instrucción, aplicada con propiedad, no corresponde bien con todos estos salmos, puede ser que máskil indique algún tipo de interpretación musical.

5. Oración. Heb. tefillah. Este vocablo está en los sobrescritos de los Salmos 17, 86, 90, 102 y 142 (cf. Habacuc 3: 1).

6. Alabanza. Heb., tehillah. Está en el sobrescrito de Salmo 145, y es la única vez que aparece en un sobrescrito del Salterio. La forma masculina plural, tehillim, es el título hebreo de toda la colección.

7. Sigaión. Heb., shiggayon. Aparece en el sobrescrito del Salmo 7 (y en plural, en Habacuc 3: 1). Su significado es dudoso. Se la ha clasificado como una oda irregular de naturaleza épica, apasionada. La raíz verbal es probablemente shagah, "vagar", "extraviarse", "bambolearse", lo cual sugiere un ritmo extático con frecuentes cambios.

8. Para enseñar. Heb., lelammed. La frase está en el sobrescrito del Salmo 60, y sugiere un propósito didáctico. Tal vez se encomendó a los levitas la responsabilidad de enseñarlo al pueblo.

9. Para recordar. Heb., lehazkir. Esta frase aparece en el sobrescrito de los Salmos 38 y 70; de 'azkarah, "ofrenda de incienso". Algunos han conjeturado que esta frase indica que se debían cantar estos salmos mientras se realizaba la parte del servicio que correspondía con los sacrificios. En 1 Crónicas 16: 4 la palabra "recordasen" (RVR), "hiciesen recordación" (VM) se traduce del Heb. lehazkir.

10. De alabanza. Heb., lethodah. Esta frase aparece en el sobrescrito del Salmo 100. Quizá se debía cantar este salmo en el momento de la ofrenda de acción de gracias (Levítico 7: 11-15). El Sal. 100 es de acción de gracias.


c. Melodías. Varias expresiones de los sobrescritos sugieren melodías para acompañar los salmos, quizá bien conocidas en su uso original. Puede ser que se hubieran adaptado melodías populares para el culto público.

1. Mut-labén (Salmo 9). Su significado es incierto. Algunos manuscritos hebreos combinan 'al, traducida "sobre", con muth, como en el sobrescrito de la VM de donde resulta la palabra 'almuth. Pero también esta combinación sigue siendo algo técnico, pero sin explicación. La LXX sigue esta combinación, y traduce la frase 'almuth labben, "respecto de las cosas ocultas del hijo". Algunos sugieren que esta frase es el título o comienzo de una melodía, y la traducen: "Muere por el hijo".

2. Lirios (Salmos 45 y 69). Heb. shoshannim. Quizá era el título o la palabra clave de una melodía. El sobrescrito del Salmo 60 incluye la frase shushan'eduth, "lirio del testimonio"; y el del Salmo 80, shoshannim 'eduth: "lirios del testimonio". Tal vez todas estas frases sugerían las mismas bien conocidas melodías amorosas. El lirio es una flor de Palestina. Eduth también pudo ser el nombre de un lugar.

3. Ajelet-sahar (Salmo 22). Literalmente, "la corza del amanecer". "La cierva de la aurora" (BJ, NC). Según los tárgumes, se cantaba este salmo mientras se ofrecía el cordero en la hora del sacrificio matutino, pero se ignora la antigüedad de esta costumbre.

4. La paloma silenciosa en paraje muy distante (Salmo 56). Heb. yonath 'élemrejokim. El significado de esta frase es desconocido. La NC traduce como: "La paloma muda de las lejanías". Algunos sugieren que puede ser una cita del canto mencionado en Salmo 55: 6, 7, o una referencia al mismo. Otros sugieren que es una alusión a los años de peregrinación de David.

5. No destruyas (Salmos 57-59, 75). Heb. 'al tasjith. Quizá sean las primeras palabras de la canción de la vendimia citada en parte en Isaías 65: 8, donde la RVR traduce "no lo desperdicies" y la VM, "no lo destruyas".


d. Varias frases de los sobrescritos de los salmos parecen indicar la clase de instrumentos de orquesta usados para acompañar el canto o la recitación rítmicade los salmos (salmodia).

1. Sobre Neginot (Salmos 4, 6, 54, 55, 67, 76). Probablemente signifique "sobre instrumentos de cuerda" (VM). El vocablo se usa en singular en el sobrescrito del Salmo 61. Neginoth se traduce como "instrumentos de cuerdas" en Isaias 38: 20 (VM) y Habacuc 3: 19. Los hebreos tenían tres clases de instrumentos de cuerda: el arpa (Heb. nébel ), la lira (Heb. kinnor ), y la cítara (Heb. 'asor).

2. Sobre Nehilot (Salmo 5). Quizá signifique "para flautas" o "a la flauta"(NC).

3. Sobre Seminit (Salmos 6, 12). Frase de significado incierto. La traducción"Sobre la octava" (VM, NC), "En octava" (BJ) no es clara si "octava" se refiere a la octava musical, porque no se ha comprobado que los hebreos conociesen la octava. En 1 Crónicas 15: 21 se usa la frase en relación con las arpas. Josefo dice que el arpa tenía ocho cuerdas.

4. Sobre Gitit (Salmos 8, 81, 84). Término musical cuyo significado exacto se ignora. La tradición judía dice que se refiere a un arpa que David trajo de Gat. "Según la ... de Gat" (BJ). La forma del término podría significar "a la manera gitita", es decir de acuerdo con una forma aprendida de los gititas, así como hablamos de música de estilo italiano, de estilo chino, etc. Pero quizá un significado más exacto derive del Heb. gath, "lagar", en cuyo caso "sobre Gitit" podría referirse a una melodía para la vendimia.

5. Sobre Alamot (Salmo 46). Se desconoce su significado. La traducción "para las doncellas", utilizada por Aquila y Jerónimo, parece improbable porque las mujeres no tenían parte en los servicios del templo. En 1 Crónicas 15: 20 la frase aparece en relación con salterios o cantos. Quizá las arpas eran afinadas para acompañar las liras.

6. Sobre Mahalat (Salmos 53, 88). Su significado es incierto, aunque se sugiere que estos salmos se cantaban con tristeza y dolor de acuerdo con el tono de la letra, especialmente el Salmo 88, calificado por algunos como el más lúgubre del Salterio. "Para la enfermedad" (BJ), "Sobre la enfermedad" (VM).


e. Autores y ocasión. Los sobrescritos de 14 de los salmos (3, 7, 18, 30, 34, 51, 52, 54, 56, 57, 59, 60, 63, 142) se refieren a episodios o circunstancias de la vida de David.

36.05.b. SALMOS - Bosquejo - II

B. DISTRIBUCIÓN

Desde tiempos muy antiguos el libro de los Salmos se dividió en cinco libros, posiblemente para imitar los cinco libros de Moisés. En el Midras del Salmo 1: 2, se lee el siguiente comentario rabínico: "Moisés dio a los israelitas los cinco libros de la Ley, y para corresponder con éstos, David les dio el libro de los Salmos en cinco libros".

Esta división quíntuple, que quizá es más antigua que la LXX, se indica mediante la inserción de doxologías y "Amenes" al fin de cada libro, salvo en el quinto, el cual sirve, a manera de doxología extensa, que culmina como conclusión de todo el Salterio.

Estas divisiones principales son las siguientes:

Libro primero, Salmos 1-41, que termina con una doxología y un doble "Amén" (Sal. 41: 13).

Libro segundo, Salmos 42-72, que termina con una doble doxología, un doble "Amén", y la leyenda: "Aquí terminan las oraciones de David, hijo de Isaí" (Sal. 72: 18-20).

Libro tercero, Salmos 73-89, que termina, como el libro primero, con una doxología y un doble "Amén" (Sal. 89: 52).

Libro cuarto, Salmos 90-106, que termina con una doxología, un "Amén" y un aleluya ("Bendito Jehová Dios de Israel", Sal. 106: 48).

Libro quinto, Salmos 107-150, termina con el Salmo 150, que comienza y termina con un aleluya ("Alabad a Dios"), y es en sí mismo un prolongado aleluya.

Dentro del cuerpo de los salmos, además de las colecciones davídicas, de Asaf y de los hijos de Coré mencionadas anteriormente, aparecen varias otras colecciones menores.

Los Salmos 51-72 son "las oraciones de David, hijo de Isaí" (Sal. 72: 20); los Salmos 52-55 son una colección de salmos maskil ; los Salmos 56-60 son una colección de salmos miktam ; los Salmos 57-59 son una colección de salmos 'al tasjith ; los Salmos 113- 118 constituyen el Hallel egipcio, llamado así por la primera frase del Salmo 114: "Cuando salió Israel de Egipto".

La tradición judía afirma que el Hallel egipcio se usaba en el templo como parte del ritual de la Pascua. Se dice que se cantaban los diversos salmos de la colección mientras se pasaban los vasos que contenían la sangre de los corderos pascuales a lo largo de las hileras de sacerdotes, para que el sacerdote que ministraba los derramara al pie del altar. El pueblo se unía oralmente a la ceremonia, exclamando "aleluya", y repitiendo a intervalos ciertas estrofas de los salmos.

Se puede considerar el Salmo 119 como una colección de 22 salmos cortos que constituyen una ingeniosa meditación en forma de acróstico sobre la ley. A los Salmos 120-134 se los ha llamado "cánticos graduales" (ver: h. Peregrinación), y forman una colección de canciones folklóricas de los peregrinos. Los Salmos 145-150 constituyen un magnífico coro final de aleluyas. Al alma piadosa se le ofrece un conjunto de salterios dentro del Salterio.

La numeración de los Salmos es diferente en el hebreo y en el texto de la LXX y Vulgata. La numeración del texto hebreo masorético es la misma que aparece en la RVR y la RVA. La numeración de la LXX y la Vulgata se aprecia entre paréntesis en la BJ y en la mayoría de las Biblias católicas. La diferencia se debe a que en la LXX y la Vulgata los Salmos 9 y 10 como también los 114 y 115 se fusionan. Por otra parte, los Salmos 116 y 147 se dividen en dos salmos cada uno. Hasta el Salmo 9 y a partir del Salmo 147, la enumeración es idéntica. La LXX añade un Salmo 151. La tabla siguiente señala claramente la diferencia de enumeración en los Salmos afectados.

En el texto hebreo, el título o sobrescrito de un salmo constituye el vers. 1, totalmente o en parte. Esto merece un cuidado adicional al hacer referencias a versículos del texto hebreo. Por ejemplo, Salmo 4: 1 (RVR) es Salmo 4: 2 en hebreo, pues el sobrescrito es el vers. 1. El texto hebreo del Salmo 4 tiene, por lo tanto, nueve versículos en vez de ocho, como aparece en la RVR. La BJ y la NC, entre otras, siguen la numeración de versículos que aparece en hebreo.

36.05.a. SALMOS - Bosquejo - I

A. CLASIFICACIÓN

Se han hecho muchas clasificaciones de los salmos según su tema y propósito.

Barnes reconoció cinco clases: (1) himnos de alabanza a Dios, (2) himnos nacionales de los hebreos, (3) cánticos del templo, (4) salmos sobre temas de pruebas y calamidades nacionales e individuales, y (5) salmos religiosos y morales.

Kent anotó los siguientes tipos: (1) amor y matrimonio, (2) alabanza y agradecimiento, (3) adoración y confianza, (4) oración, y (5) reflexión y enseñanza.

MacFayden clasificó los salmos según once temas: (1) adoración, (2) reino universal de Jehová, (3) el Rey, (4) meditación, (5) agradecimiento, (6) culto, (7) historia, (8) imprecación, (9)penitencia, (10) petición y (11) alfabéticos.

Basado en su estudio de las composiciones literarias que tienen la forma de poesía lírica religiosa no sólo en Israel y Judá sino también en las culturas antiguas y contemporáneas de los pueblos limítrofes del Cercano Oriente, Gunkel halló cinco tipos: (1) himnos, inclusive cantos de Sión y salmos de entronización, (2) lamentos públicos, (3) salmos reales, (4) lamentos individuales, y (5) cantos individuales de agradecimiento, con un grupo de salmos que se llaman "salmos mixtos".

Clasificándolos según su forma literaria y propósito, Moulton designó los salmos como (1) introductorios, (2) monólogos dramáticos, (3) acrósticos, (4) coros dramáticos, (5) coros para la toma de posesión de Jerusalén, (6) litúrgicos, (7) himnos festivos, (8) himnos votivos,(9) letanías, (10) elegías nacionales, (11) himnos ocasionales y (12) coros festivos.

Para los fines de nuestro estudio, la siguiente clasificación - con notas a manera de definición y ejemplos típicos de cada clase - servirá para demostrar la variedad de ideas y extensión de temas del Salterio:

a. Naturaleza. Salmos 8, 19, 29, 104. Los hebreos, que vivían apegados a la tierra, eran amantes de la naturaleza. Sin embargo, su amor a la naturaleza nunca fue un fin en sí mismo, sino un medio que les señalaba al Dios de la naturaleza y los inducía a magnificar su majestad y poder creadores.

b. Históricos y nacionales. Salmos 46, 68, 79, 105, 106, 114. De los grandes incidentes del pasado, por deprimentes o reanimadores que hubieran sido, los salmistas extraían amonestaciones en cuanto a la conducta diaria e inspiración para el futuro. Su lealtad a Dios era siempre el punto central de su patriotismo. Era él quien los inspiraba en tiempos de crisis nacional.

c. Didácticos. Salmos 1, 15, 35, 71. Los salmos abundan en consejos morales, éticos y religiosos.

d. Mesiánicos. Salmos 2, 22, 69, 72, 110. Se presenta al Mesías en su carácter divino-humano, en su humildad y exaltación, en su sufrimiento y gloria, en su servicio sacerdotal y dignidad como Rey, y en el triunfo final y la bienaventuranza de su reino eterno. El cuadro que presenta el NT de Cristo como Profeta, Sacerdote, Redentor y Rey está predicho en los salmos. Se ha dicho que de los salmos casi podría compilarse un tratado sistemático sobre el Mesías. Demás está decir que los salmos mesiánicos son también salmos proféticos. David no solamente fue cantor, sino también profeta (Hechos 2: 29, 30).

e. Penitenciales. Salmos 6, 32, 38, 51, 102, 130, 143. David se destaca como uno de los grandes penitentes de la Biblia. Es verdad que pecó gravemente, pero también es cierto que repudió enérgicamente su pecado, rindiéndose con dolor y contrición a los pies de su Salvador. Es significativo que de los siete salmos penitenciales, cinco son atribuidos al rey-poeta, quien, cuando tuvo que hacer frente a la parábola de] profeta Natán respecto a la corderita, confesó inmediatamente: "Pequé contra Jehová" (2 Samuel 12: 1-13).

f. Imprecatorios. Salmos 35, 52, 69, 83, 109. Varios salmos censuran o maldicen a los enemigos de Dios y de su pueblo, por lo cual su tono parece contrario al espíritu con el cual Cristo declaró que debiéramos tratar a un enemigo (Mateo 5:44). Para aclarar esto, expositores muy diversos han ofrecido las siguientessugestiones, de valor variado:

1. La expresión de amenaza puede entenderse más como profética que como imperativa. El salmista prevé el castigo; éste no sobreviene en respuesta a su petición. Los verbos que expresan vivo deseo de venganza pueden considerarse como advertencias más bien que como expresiones de anhelo.

2. El carácter concreto del pensamiento y la expresión de los hebreos tendía a asociar al pecado con el pecador como una sola cosa. A la mente hebrea le resultaba difícil albergar la idea abstracta del pecado, salvo en la forma en que lo veía personificado en el pecador. El pecado y el pecador no eran separados, sino compañeros inseparables. Destruir al pecado equivalía a la destrucción del pecador.

3. Los hebreos creían que eran representantes escogidos de Dios entre los impíos. Por eso consideraban que un ataque de los paganos dirigido contra ellos era un pecado contra Dios y, por lo mismo, se sentían obligados a contraatacar. El salmista, consciente de ser ungido de Dios, siempre habla en nombre de Dios. Cuando el enemigo lo acosa, en realidad persigue a Dios. En relación con esto nótese que Moisés, en la apasionada intensidad del vibrante discurso de Deuteronomio, a veces deja de usar el pronombre de tercera persona y, por así decirlo, sin transición o frase explicativa alguna, habla directamente de la boca de Dios (ver Deuteronomio 11: 13-15; 29: 5, 6). Puesto que el salmista escribía bajo la inspiración divina, tenía el derecho no sólo de censurar el pecado sino de pronunciar una sentencia contra el pecador.

Estas imprecaciones contra el enemigo pueden compararse con las maldiciones contra los israelitas mismos por caer en el pecado, que se registran en Levítico 26, Deuteronomio 27 y 28; con las censuras de Isaías 5: 24, 25; 8: 14, 15; Jeremías 6: 21; 7: 32-34; con las vigorosas expresiones mediante las cuales Jesús censuró a los escribas y fariseos (Mateo 23), y con las palabras de los escritores del NT en Hechos 5: 3, 9; Gálatas 1: 8, 9; 5: 12; Santiago 5: 1-3. Como lo indican estas referencias, las imprecaciones de la Biblia no se limitan a los salmos, ni siquiera al AT. Se las encuentra también en el NT.

4. Hay que entender las acusaciones contra el pecador en armonía con el marco histórico de los tiempos en los cuales se escribieron. Entonces la gente se expresaba con vigor y con vívidas figuras de lenguaje. Los escritores de la Biblia expusieron sus ideas en lenguaje humano y en un estilo familiar para sus contemporáneos. La Biblia está escrita por hombres inspirados, pero no es la forma del pensamiento y de la expresión de Dios. Es la forma de la humanidad. Dios no está representado como escritor. Con frecuencia los hombres dicen que cierta expresión no parece de Dios. Pero Dios no se ha puesto a sí mismo a prueba en la Biblia por medio de palabras, de lógica, de retórica. Los escritores de la Biblia eran los escribientes de Dios, no su pluma.

g. Oración, alabanza y adoración. Salmos 16, 55, 65, 86, 89, 90, 95-100, 103, 104, 107, 142, 143, 145-150. La voz del salmista se oye de continuo en oración: "Con mi voz clamé a Jehová" (Salmo 3: 4); "Oye mi oración, oh Jehová" (Salmo 39: 12); y en alabanza y adoración: "Te exaltaré, mi Dios, mi Rey" (Salmo 145: 1); "Bendice, alma mía, a Jehová; y bendiga todo mi ser su santo nombre" (Salmo 103: 1). Todas las vicisitudes de la vida se elevan por encima del medio ambiente y se las presenta como un tema de alabanza.

h. Peregrinación. Salmos 120-134. Son, en esencia, canciones populares, llamadas "cántico gradual" [canción de las subidas] en el sobrescrito. Estos cánticos tal vez eran entonados por los peregrinos mientras iban a las grandes fiestas en Jerusalén.

En hebreo estos salmos se llaman shir hamma'aloth (se designa al Salmo 121 como shir lamma'aloth). Ma'alah deriva de la raíz 'alah, que significa "subir". Ma'alah se usa para referirse al ascenso o regreso a la patria desde Babilonia (Esdras 7: 9), para indicar "escalones" o "escaleras" (Éxodo 20: 26; 1 Reyes 10: 19) y "grados de un reloj de sol" (2 Reyes 20: 9). En el título de estos salmos, ma'alah quizá se refiera a las peregrinaciones a las fiestas de Jerusalén (cf. su uso en Esdras 7: 9).

La Mishna dice lo siguiente: "Quince gradas llevaban ...[del atrio de las mujeres] al atrio de los israelitas, y éstas correspondían a los quince cánticos de Maaloth en los Salmos, y sobre ellas cantaban los levitas" (Middoth 2.5). En Sukkah 5.1-4 se describe la primera noche de la fiesta de Tabernáculos. Se dice que los levitas tocaban arpas, liras, címbalos y trompetas sobre las quince gradas. La escena estaba iluminada por candeleros de oro en el atrio de las mujeres y la música seguía hasta el amanecer.

i. Salmos alfabéticos o acrósticos. Las letras iniciales de los versos de los Salmos 9, 10, 25, 34, 37, 111, 112, 119, 145 tienen en el texto hebreo una sucesión alfabética. Los nombres de estas letras iniciales se mantienen en algunas versiones. En la RVR encontramos los nombres de estas letras al comienzo de cada estrofa del Salmo 119. Los salmos acrósticos son de tres clases:

1. En unos, la primera letra de cada verso está en orden alfabético (Salmos 25, 34, 111, 112, 145; con unas pocas excepciones menores en Salmos 25 y 34).

2. En otros, las letras del alfabeto dan comienzo a versos alternados (Salmo 37) o están al principio de versos que se hallan a intervalos más amplios (Salmos 9 y 10).

3. El Salmo 119 se divide en 22 estrofas de 8 versos cada una, y cada línea de cada estrofa comienza con una misma letra del alfabeto. Las estrofas están precedidas alfabéticamente por las 22 letras hebreas.

El acróstico se usaba, sin duda, para ayudar a memorizar, lo cual se anticipó a nuestros abecedarios en más de 2.000 años. Por regla general, no se usan los salmos acrósticos para mostrar el desarrollo de un tema, sino para hacer repeticiones con palabras diferentes e ilustraciones variadas. Estilísticamente se caracterizan por la riqueza de expresión.

36.04.c. SALMOS - Tema - III

Para expresar mejor el dilatado tema de los salmos en sus muchas fases, los salmistas escogieron la poesía lírica como la más apropiada para manifestar mejor los más profundos sentimientos del hombre y sus más altas aspiraciones y anhelos de disfrutar de la comunión con Dios.

Los salmos son "la perfección máxima de la poesía lírica" (Moulton). Pero para el lector ocasional, acostumbrado a las formas métricas de la poesía occidental, los salmos no tienen forma poética, pues no halla en ellos el ritmo y la rima que constituyen - salvo excepciones - los rasgos típicos de la poesía de los idiomas occidentales.

La poesía hebrea, que alcanza su perfección máxima en los Salmos, es de naturaleza enteramente distinta a la de la poesía de Occidente. Su ritmo no consiste en una repetición regular de sílabas acentuadas e inacentuadas, con rima final y a veces dentro de los versos.

Parece que el acento que se repite irregularmente es un rasgo característico de la forma de la poesía hebrea, pero su naturaleza despierta la curiosidad de los eruditos, quienes aún no la comprenden plenamente. La rara aparición de sonidos similares al final de versos contiguos no significa que el poeta hubiera querido rimarlos. Ninguno de estos elementos aparecen en las traducciones comunes al castellano.

Es significativo que la base métrica de la poesía hebrea, en común con la de otros idiomas del Cercano Oriente, es mucho más flexible que la base métrica de la poesía tradicional de Occidente. Es tan flexible, que revela en su estructura interna el desarrollo y la relación de los pensamientos queconstituyen la composición entera.

La característica principal de la poesía hebrea es la cadencia de pensamiento llamada paralelismo o estructura equilibrada, en la cual se juntan versos dentro de una variedad de moldes. Esta estructura peculiar se ha comparado con el flujo y reflujo del mar, y, en palabras de un escritor alemán, al "elevamiento y hundimiento alternos del corazón atribulado".

Hay algo en esta poesía que trasciende la nacionalidad; parece ser propia del corazón humano. Y el lector de la Biblia puede solazarse en el hecho de que esta forma poética del Cercano Oriente pierde poco o nada de su validez y belleza en las traducciones de la Biblia al castellano, a medida que él se acostumbra a la repetición de las frases, colocadas en orden de acuerdo con un amplio recursode variaciones equilibradas.

El paralelismo tiene tres formas básicas:

1. Paralelismo sinónimo. El pensamiento se repite inmediatamente con palabras e imágenes diferentes. Los dos versos forman un dístico de ideas unificadas. En los dos primeros ejemplos, el paralelismo es total, tanto en sintaxis como en sentido. En el tercero, hay un paralelismo de ideas, pero se observa una construcción invertida. Se denomina paralelismo invertido o quiasmo; por ejemplo:

"Purifícame con hisopo, y seré limpio;
Lávame, y seré más blanco que la nieve" (Salmo 51: 7).

"Oh Dios, no te alejes de mí;
Dios mío, acude pronto en mi socorro" (Salmo 71: 12).

"No me deseches en el tiempo de la vejez;
Cuando mi fuerza se acabare, no me desampares" (Salmo 71: 9).


2. Paralelismo antitético. Aquí se contrasta o se invierte el pensamiento en la línea siguiente; dos pensamientos se contraponen mutuamente. Veamos dos ejemplos:

"Como prodigio he sido a muchos,
Y tú mi refugio fuerte" (Salmo 71: 7).

"Estos confían en carros, y aquéllos en caballos;
Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria" (Salmo 20: 7).


3. Paralelismo sintético. En éste, el segundo verso del dístico añade unpensamiento afín al del primero, o completa el pensamiento; por ejemplo:

"Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado,
Y seré salvo de mis enemigos" (Salmo 18: 3).

"Porque como la altura de los cielos sobre la tierra,
Engrandeció su misericordia sobre los que le temen" (Salmo 103: 11).

La disposición tipográfica del texto de los Salmos en las versiones castellanas de la Biblia -aunque sólo sea en prosa - se aproxima a la estructura poética del pensamiento rítmico del paralelismo hebreo. La RVR representa en buena medida la disposición métrica de la poesía hebrea de los Salmos. Hay versiones -la BJ y NC, por ejemplo- que mantienen una nítida separación en los versos, y que además preceden éstos con las respectivas letras que tienen en el original hebreo.

36.04.b. SALMOS - Tema - II

En su trato del tema de la aflicción del hombre y el socorro de Dios, los salmos se nutren de la realidad personal y nacional de un pueblo que experimentó muchos dolores y alegrías, frustraciones y gozos, chascos y satisfacciones; de las reacciones de un pueblo que sintió profundamente el acerbo dolor de sus vicisitudes y se expresó con emocionada libertad. De ahí que los salmos reflejen casi toda experiencia posible para el ser humano, y prácticamente expresan todas sus emociones.

Los salmos de David pasan por toda la gama de la experiencia humana, desde las profundidades del sentimiento de culpabilidad y condenación propia hasta la fe más sublime y la más exaltada comunión con Dios. Tratan de la enfermedad y el saneamiento, del pecado y el perdón, de la tristeza y el consuelo, de la debilidad y la fortaleza, de lo efímero y lo permanente, de lo vano y lo que tiene propósito.

Hay salmos para toda persona, en cada estado de ánimo y necesidad: para los frustrados, los desanimados, los ancianos, los desesperanzados; para los enfermos y para los pecadores; salmos para el joven, para el vigoroso, para el que tiene esperanza, para el hijo de Dios fiel y creyente, para el santo triunfante.

Hay salmos con sólo una tenue nota de esperanza en su atmósfera de desesperación; por otra parte, hay salmos de alabanza que no contienen ni una sola palabra de ruego.

Hay salmos en los cuales el pecador se detiene "en el lugar secreto" de la "presencia" de Dios "bajo la sombra" de sus "alas" para expresar sus más íntimos sentimientos en la soledad; y hay salmos en los cuales el santo de Dios se une a la vasta asamblea de adoradores en la gran congregación y, acompañado con toda suerte de instrumentos, alaba a Dios en alta voz.

En toda la colección se exalta a Dios como la solución de todos los problemas humanos, como el Todo en todos: nuestra esperanza, nuestra confianza y nuestra fortaleza; nuestro triunfo encarnado en el Mesías, cuya llegada trae redención y da lugar al reino universal y eterno de justicia.

Cristo actúa a lo largo de los salmos; en ellos contemplamos destellos proféticos de su deidad(Sal. 45: 6; 110: 1), de su condición de Hijo (Sal. 2: 7), de su encarnación (Sal. 40: 6, 7), de su sacerdocio (Sal. 110: 4), de su traición (Sal. 41: 9), de su rechazo (Sal. 118: 22), de su resurrección (Sal. 16: 9, 10) y de su ascensión (Sal. 68: 18). "La llave de oro del Salterio está en una mano traspasada" (Alexander).

Entre las muchas fases de la forma en que el salmista desarrolla su gran temase pueden sugerir las siguientes declaraciones como de importancia especial:

1. El alma consagrada no puede imaginar mayor bendición que la de estar en la presencia de Dios, ni mayor calamidad que la de ser excluida de su presencia.

2. El Dios creador y gobernante soberano del universo es al mismo tiempo el padre amante de sus hijos y tierno pastor de sus ovejas.

3. La religión verdadera es una experiencia intensamente gozosa, que abunda en toda forma de expresión y requiere la consagración de todos los valores humanos para la alabanza de Dios. "Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón" (Sal. 9: 1).

4. La petición y el agradecimiento deben ir juntos. La oración y la alabanza son compañeros. Cuando el salmista pide una bendición a Dios, lo alaba por la abundancia de sus bendiciones y le agradece por la bendición como si ya la hubiese recibido.

5. La contemplación de la naturaleza siempre induce al alma consagrada a alabar a Dios como creador: la naturaleza nunca es un fin en sí misma.

6. Puesto que la historia muestra que Dios ha bendecido abundantemente a su pueblo en lo pasado, puede esperarse confiadamente que continuará bendiciéndolo ahora y en lo futuro.

7. La rectitud tiene su recompensa al fin. En general, la vida terrenal consagrada es muchísimo más satisfactoria que el camino del mundo; y al fin proporciona satisfacción eterna. Y a la inversa, la maldad trae sufrimiento y por último la muerte. Aunque los impíos parecen prosperar durante un tiempo, la justicia del gobierno de Dios demostrará al fin la necedad de su camino y les dará el resultado lógico de su impiedad.

8. El hijo de Dios tiene el privilegio y la responsabilidad de compartir su experiencia con otros. El nacionalismo evidente de algunos de los salmos se desvanece en otros ante el reconocimiento que el salmista tiene de la iglesia universal.

9. El dolor, el sufrimiento y la enfermedad forman parte del plan redentor de Dios, y debe aceptárselos como instrucción y amonestación. Todos los problemas de la vida se resolverán finalmente con la venida del Mesías y el establecimiento de su reino eterno de justicia.

10. En el gobierno de Dios, "la misericordia y la verdad se encontraron" (Sal. 85: 10), es decir la ley y el Evangelio se unen con una unión perfecta.

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