DANIEL ALEJANDRO FLORES

57.01. 'Elohim

Un título general para "Dios", que aparece más de 2.500 veces, es 'Elohim.

Esta palabra tiene forma de plural, aunque cuando se refiere a Dios, generalmente aparece con el verbo en singular. Algunos eruditos asocian este término con el verbo árabe "temer", "reverenciar", en el sentido de que muestra a Dios como el Ser Supremo, a quien se debe reverencia. La raíz de esta palabra implica "fuerza", "poder", "capacidad". Se usa por primera vez con referencia a Dios como Creador (Génesis 1: 1). La obra de la creación es una demostración asombrosa del poder y de la majestad de Dios, de la omnipotencia divina en acción. El poder creador de Dios despierta en el hombre un temor reverente y un sentido de dependencia total. El nombre 'Elohim representa al Dios que se ha revelado por sus poderosas obras en la creación.

Al referirse a Dios, se usa el sustantivo 'Elohim casi exclusivamente en plural. Algunos han entendido que aquí se deja traslucir la doctrina de la Trinidad. Fue 'Elohim quien dijo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza" (ver com. de Gén. 1: 26). Este uso del plural sugiere ciertamente la plenitud y las múltiples capacidades de los atributos divinos. Al mismo tiempo, el uso constante de la forma singular del verbo recalca la unidad de la Deidad y constituye una reprensión para el politeísmo.

En algunas ocasiones se usó la denominación 'Elohim para referirse a hombres que estaban ocupando la importante posición de voceros de Dios. Por ejemplo, Dios le dijo a Moisés que debía ser para su hermano Aarón "en lugar de Dios ['Elohim]" (Éxodo 4: 16). Dios le dio su mensaje a Moisés, quien se lo dio a Aarón, y él a su vez se lo transmitió a Faraón. Esto se ve nuevamente en Éxodo 7: 1, donde Dios le dice a Moisés: "Mira, yo te he constituido dios ['Elohim] para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta". Estos hombres de responsabilidad eran los representantes del único verdadero 'Elohim, de Aquel que por su gran poder creó todas las cosas, y que por lo tanto es digno de toda reverencia, temor piadoso y culto de parte de los hombres creados.

También se usa la palabra 'Elohim para referirse a "jueces" (Éxodo 21: 6; 22: 8, 9) teniendo en cuenta su función como representantes de Dios.

57.00. Los Nombres de Dios en el Antiguo Testamento

Los títulos de Dios presentados en los Escritos inspirados revelan su carácter y los atributos que posee como Dios. Un estudio del significado de los diversos nombres bajo los cuales Dios ha querido revelarse aclara la naturaleza de su trato con el hombre.

La palabra hebrea shem, "nombre", puede muchas veces traducirse como "persona". Lo mismo ocurre en el Nuevo Testamento. La frase "bendito el que viene en el nombre del Señor" -ευλογημενος ο ερχομενος εν ονοματι κυριου- (Marcos 11: 9) se refiere sin duda a Jesucristo como representante personal de Jehová. "Bendito", ευλογημενος [eulogêmenos] - (Perfecto del Participio Pasivo, Nominativo singular masculino de ευλογεω [eulogeô]), significa "que ha sido bendecido y sigue siendo bendecido".

Otro ejemplo: "Muchos creyeron en su nombre" (Juan 2: 23). Es decir, aceptaron por la fe la revelación de su persona y la obra que les propuso. Creyeron en su persona y lo aceptaron. De esta manera en el Nuevo Testamento el nombre de Cristo indica lo que él es. "Su nombre se había hecho notorio" (Marcos 6: 14) indica que se habían difundido las noticias acerca de Cristo y de su obra.

En la Biblia hebrea textos tales como Éxodo 3: 14, 15; 6: 3; 34: 14; Jeremías 10: 16; 33: 16, etc., son ejemplos de cómo el nombre divino lleva consigo la idea de carácter.

Shem, "nombre", originalmente quería decir "señal" o "prenda". El nombre es la señal, o la prenda de aquel que la lleva. Describe a la persona; le es característico.

En el griego ονομα [onoma], "nombre", viene de la misma raíz de la cual proviene la palabra que se traduce "mente" y el verbo "conocer" (γινωσκω [ginôskô]). En forma similar, la palabra sánscrita naman, "nombre", se deriva del verbo gna, "conocer". Por lo tanto, el nombre es equivalente a una"señal", o "prenda", por la cual se conoce algo.

Estos hechos son especialmente valederos en lo que se refiere a los nombres de las Personas de la Deidad. Indican su carácter y sus atributos; constituyen una revelación de las Personas divinas. Por lo tanto, los títulos de Dios son una expresión y revelación de Dios en su relación personal con los hombres mediante el plan de salvación.
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