DANIEL ALEJANDRO FLORES

58.15. Valores monetarios - III

El dinero acuñado primero apareció en el Asia Menor en el siglo VII AC.

Tradicionalmente se considera a Lidia como el país donde se originó el dinero acuñado. Cuando el Asia Menor se convirtió en una posesión persa, los persas adoptaron el uso del dinero acuñado y lo aplicaron por todo su imperio que, pocos años después de la conquista de Lidia, comprendía todo el CercanoOriente.

Las monedas de oro eran acuñadas solamente por el rey, las monedas de plata también por las provincias. Darío I introdujo la moneda de oro patrón, que fue llamada por su nombre, el dareikos.

Esdras 8: 27 menciona el dareikos, o "dracma":

"Además, veinte tazones de oro de mil dracmas, y dos vasos de bronce bruñido muy bueno, preciados como el oro".

El autor de Crónicas convirtió el dinero davídico en dareikos [dracmas] para la mejor comprensión de sus lectores:

"Y dieron para el servicio de la casa de Dios cinco mil talentos y diez mil dracmas de oro, diez mil talentos de plata, dieciocho mil talentos de bronce, y cinco mil talentos de hierro" (1 Crónicas 29: 7).

En Esdras 2: 69 y Nehemías 7: 70-72 los valores monetarios están expresados en dracmas griegas.

"Según sus fuerzas dieron al tesorero de la obra sesenta y un mil dracmas de oro, cinco mil libras de plata, y cien túnicas sacerdotales" (Esdras 2: 69).

"Y algunos de los cabezas de familias dieron ofrendas para la obra. El gobernador dio para el tesoro mil dracmas de oro, cincuenta tazones, y quinientas treinta vestiduras sacerdotales. Los cabezas de familias dieron para el tesoro de la obra veinte mil dracmas de oro y dos mil doscientas libras de plata. Y el resto del pueblo dio veinte mil dracmas de oro, dos mil libras de plata, y sesenta y siete vestiduras sacerdotales" (Nehemías 7: 70-72).

El hebreo establece una clara distinción entre las unidades monetarias griegas y persas.

En Esdras 2: 69 y Nehemías 7: 70-72 se usa la palabra darkemen, "dracma", y en Esdras 8: 27 y 1 Crónicas 29: 7 se emplea la palabra 'adarkon, que significa dareikos.

Hasta hace pocos años algunos eruditos críticos negaban la posibilidad de que se hubieran podido usar dracmas griegas en Palestina al principio del período persa, y consideraban los textos que mencionaban las dracmas como prueba del origen posterior de los libros de Esdras y Nehemías.

Sin embargo, las excavaciones de Beth-zur en Palestina han sacado a luz dracmas áticas de principios del siglo V, demostrando que estas monedas griegas eran usadas entonces en Palestina. Las dracmas de oro áticas eran de aproximadamente el mismo valor que el dareikos persa.

Desde el siglo IV AC se permitió a los judíos que acuñaran sus propias monedas. Estas eran una imitación de las monedas áticas como lo demuestran algunos especímenes que se han hallado recientemente.

58.14. Valores monetarios - II

A menos que se descubra alguna evidencia positiva en contra será acertado calcular las declaraciones del Antiguo Testamento en cuanto a monedas usando sus equivalentes babilónicos conocidos.

La dificultad es que los babilonios trabajaban con siclos, minas y talentos livianos y pesados, pero los escritores del Antiguo Testamento no indican si usaban los valores monetarios livianos o pesados. Por eso hay incertidumbre respecto a cuál debe entenderse en un caso dado.

La diferencia entre los dos sistemas era del 100 por ciento. Si cierto valor monetario se da según el sistema de peso pesado, debe recordarse que el precio puede haber sido de acuerdo al más liviano, lo que lo disminuiría a la mitad. Los valores de la tabla que aparece más abajo representan el peso liviano.

Puede resultar útil señalar la relación de los diversos valores metálicos en Babilonia durante los tiempos del Antiguo Testamento. En la época patriarcal, el valor del oro respecto al de la plata era alrededor de 1 a 4. Pero el valor del oro aumentó de tal manera, que durante el primer milenio AC la proporción era generalmente de 1 a 13½, con pequeñas fluctuaciones. El valor de la plata respecto al cobre era generalmente de 1 a 60.

Es engañoso simplemente convertir el dinero antiguo en valores monetarios por medio de una comparación hecha según el poder adquisitivo del dinero antiguo. No existen ejemplos aplicables al Antiguo Testamento, pero para Babilonia, tenemos los siguientes ejemplos:

58.13. Valores monetarios - I

No hay ninguna seguridad en cuanto al peso de las diversas unidades monetarias de plata y oro mencionadas en la Biblia antes del tiempo de la conquista hebrea de Canaán.

El siclo de Tell Beit Mirsim, se ha calculado a partir de un peso de 8 minas y pesa 11,4 g. Otros siclos hallados en Ugarit, Siria, pesan 9,5 g. Los siclos hallados en Egipto y Babilonia varían desde 8,8 hasta 9,8 g. Los pesos modernos equivalentes dados en nuestros blogs se basan en un siclo promedio de 11,4 g; se entiende que este valor, elegido arbitrariamente, es sólo aproximado.

En los tiempos antiguos muchos de los negocios se efectuaban por medio de trueques. Salomón le pagó a Hiram de Tiro en productos (1 Reyes 5: 11), y el tributo del rey Mesa consistía en ovejas y cabras (2 Reyes 3: 4). Sin embargo, se usó el metal como medio de intercambio desde épocas muy remotas. Abrahán pagó 400 siclos de plata por la tierra que compró cerca de Hebrón (Génesis 23: 16) y David pagó 600 siclos de oro por la era de Ornán jebuseo sobre el monte Moria (1 Crónicas 21: 25).

En las lenguas semíticas, "pagar" y "pesar"; en Heb. shaqal; en babilonio, shaqalu, son la misma palabra; como lo son "plata" y "dinero": en Heb. kesef, y en babilonio kaspu. Resulta evidente que la plata era el único metal básico para el intercambio monetario, y que era pagada por peso.

Sólo después de comenzar el uso de dinero acuñado en forma de monedas en el siglo VII AC, el estado fijó el valor de las piezas monetarias, garantizando su valor con su sello.

Las cartas de Amarna, escritas en Palestina durante el siglo XIV AC, muestran que los cananeos usaban el sistema monetario babilónico en tiempos de la conquista hebrea, aun en su trato con los egipcios. Esto es inusitado, pues desde hacía ya casi un siglo el país había formado parte del imperio egipcio.

Ya que los nombres del AT para los valores monetarios -siclo y mina- son de origen babilonio (shiqlu y manu), generalmente se presume que los hebreos también usaron el sistema monetario de Babilonia y no el de Egipto. Este último no fue empleado fuera de Egipto.

Es seguro que el sistema babilónico fue usado en los tiempos postexílicos, lo que se comprueba por ciertas declaraciones de Josefo. En un lugar, él da a las minas de oro el valor de 2 1/2 libras romanas (Antigüedades xiv. 7. 1; iii. 8.2). Puesto que el denario romano variaba entre 3,88 g y 3,24 g en los días de Josefo, 4 denarios oscilarían entre 15,52 g y 12,96 g. El cálculo de Josefo es bastante acertado, porque el peso de todos los siclos de plata hebreos que existían desde antes de la destrucción de Jerusalén variaba de 14,12 g a 14,25 g. Esto era un poco menos que el siclo pesado babilónico, si se considera el siclo liviano equivalente a 8,37 g (Journal of the American Oriental Society, t. 64 [1944], pág. 73).

58.12. Medidas de capacidad: áridos y líquidos

Homer.
El jomer es una medida de áridos igual a 10 batos: "La ordenanza para el aceite será que ofreceréis un bato de aceite, que es la décima parte de un coro; diez batos harán un homer; porque diez batos son un homer" (Ezequiel 45: 14).

Coro.
El kor es una medida de áridos: "Y la provisión de Salomón para cada día era de treinta coros de flor de harina, sesenta coros de harina... Y Salomón daba a Hiram veinte mil coros de trigo para el sustento de su familia, y veinte coros de aceite puro; esto daba Salomón a Hiram cada año" (1 Reyes 4: 22; 5: 11) y líquidos: (Ezequiel 45: 14), medida del mismo volumen que el homer (Ezequiel 45: 14).

Letek.
El letek era una medida de áridos del volumen de medio homer: "La compré entonces para mí por quince siclos de plata y un homer y medio [letek] de cebada" (Oseas 3: 2).

Efa.
El 'efa era una medida de áridos para granos: "Y entrando Gedeón, preparó un cabrito, y panes sin levadura de un efa de harina; y puso la carne en un canastillo, y el caldo en una olla, y sacándolo se lo presentó debajo de aquella encina" ( Jueces 6: 19; etc.) igual al bato en volumen, y medía 1/10 de un homer: "El efa y el bato serán de una misma medida: que el bato tenga la décima parte del homer, y la décima parte del homer el efa; la medida de ellos será según el homer" (Ezequiel 45: 11).

El bato era una medida para líquidos: "El grueso del mar era de un palmo menor, y el borde era labrado como el borde de un cáliz o de flor de lis; y cabían en él dos mil batos" (1 Reyes 7: 26). "La ordenanza para el aceite será que ofreceréis un bato de aceite, que es la décima parte de un coro; diez batos harán un homer; porque diez batos son un homer" (Ezequiel 45: 14).

Seah.
Se traduce generalmente como "medida": "Entonces Abraham fue de prisa a la tienda a Sara, y le dijo: Toma pronto tres medidas de flor de harina, y amasa y haz panes cocidos debajo del rescoldo" (Génesis 18: 6). "Entonces Abigail tomó luego doscientos panes, dos cueros de vino, cinco ovejas guisadas, cinco medidas de grano tostado, cien racimos de uvas pasas, y doscientos panes de higos secos, y lo cargó todo en asnos" (1 Samuel 25: 18). Es 1/3 de un bato según la tradición rabínica, medida de áridos para harina o granos.

Hin.
Esta era una medida para líquidos, para vino y aceite: "Además, con cada cordero una décima parte de un efa de flor de harina amasada con la cuarta parte de un hin de aceite de olivas machacadas; y para la libación, la cuarta parte de un hin de vino... de casia quinientos, según el siclo del santuario, y de aceite de olivas un hin" (Éxodo 29: 40; 30: 24; etc.), igual a 1/6 de un bato según la tradición judía.

Omer.
El 'omer era una medida de áridos de 1/10 del tamaño del efa: "Y un gomer es la décima parte de un efa" (Éxodo 16: 36).

Décima parte.
El 'issaron, era también la décima parte de un efa (Núm. 28: 9; cf. vers. 5 y Exo. 29: 40), y como él, una medida de áridos.

Cab.
El cab, sólo mencionado en 2 Reyes 6: 25 ("Y hubo gran hambre en Samaria, a consecuencia de aquel sitio; tanto que la cabeza de un asno se vendía por ochenta piezas de plata, y la cuarta parte de un cab de estiércol de palomas por cinco piezas de plata") parece haber sido una medida de áridos. Fue usado en Egipto, y también se menciona en documentos judíos del siglo V, de Egipto, y con frecuencia en la literatura judía posterior como igual a 4 logs.

Log.
Esta es la medida más pequeña para líquidos: "El día octavo tomará dos corderos sin defecto, y una cordera de un año sin tacha, y tres décimas de efa de flor de harina para ofrenda amasada con aceite, y un log de aceite... y tomará el sacerdote un cordero y lo ofrecerá por la culpa, con el log de aceite, y lo mecerá como ofrenda mecida delante de Jehová" (Levítico 14: 10, 12; etc.), que los escritores judíos helenistas dan como 1/72 de un bato.

La lista siguiente da varias medidas de volumen del AT. Los equivalentes modernos usados en nuestros estudios para convertir las medidas de áridos y líquidos del AT se basan en el bato de 22 litros previamente mencionado bajo el título "efa".


58.11. Medidas de volumen - Introducción

Hasta hace poco había gran incertidumbre respecto de las medidas de áridos y líquidos. Aunque se conocía la relación de unas con otras por medio de declaraciones bíblicas o de la tradición judía fidedigna, era sumamente difícil su conversión a equivalentes modernos. Esto se debía a discrepancias entre las fuentes rabínicas y Josefo respecto a sus valores y porque no se tenía ninguna medida antigua grabada como guía, ya fuera de Palestina o de Siria. Esto explica por qué en casi todos los diccionarios o comentarios bíblicos se dan equivalentes diferentes para estas medidas.

Afortunadamente esta situación ha cambiado, y ahora podemos basar nuestras cifras en algunas medidas grabadas de batos que se han descubierto.

Se halló en Laquis un fragmento de un jarrón que llevaba sobre el asa la inscripción "Bato Real". Otro jarrón de un volumen de 45,33 litros con la impresión grabada "Para el rey, Hebrón", fue reconstruido con varios fragmentos. Aunque el fragmento con la inscripción "Bato Real" era de un jarrón con boca y asa similares, era mucho más pequeño que el jarrón estampado. Sin embargo, C. A. Inge creyó que el jarrón estampado reconstruido contenía un bato preexílico y sugirió igualarlo con 10 galones [unos 38 litros], lo que sería mucho mayor que la medida dada por Josefo u otros escritores acerca de este tema (Palestine Exploration Quarterly, 1941, págs. 106-109).

Proporcionaron más luz sobre este tema los fragmentos de un ánfora grande hallada en Tell Beit Mirsim, con la inscripción "Bato" en uno de ellos.

W. F.Albright hace notar que el fragmento con las palabras "Bato Real" de Laquis y el jarrón con "Bato" de Tell Beit Mirsim son del mismo tamaño, y al ser reconstruidos equivalen a unos 22 litros, mientras que el recipiente estampado más grande de Laquis era del tamaño de dos batos.

Concuerdan con esto un grupo de medidas de piedra que están ahora en el museo Notre Dame de Jerusalén, con un volumen de 21,25 litros (Annual of the American Schools of OrientalResearch, t. 21/22 [1943], págs. 58, 59). Este bato de alrededor de 22 litros, que se aproxima al volumen dado por los rabinos judíos, puede pues ser aceptado como una base razonable de cálculo hasta que se obtenga una evidencia más exacta.

El Texto Bíblico on Facebook