DANIEL ALEJANDRO FLORES

62.01. Instrumentos de percusión - Tambor

La palabra tambor no aparece en el Antiguo Testamento. Sin embargo la palabra hebrea תף [toph], que está 17 veces en el hebreo y que la RVR traduce como "pandero", "tamboril" y "tamborín", representa en verdad un tamborcito de mano.

Sachs dice que "ese tambor estaba hecho de un aro de madera y muy probablemente de dos cueros, sin ningún tipo de sonajero o cascabel, ni se usaban baquetas para tocarlo".¹

En el Talmud se afirma que los cueros eran de carnero o de cabras silvestres. Era un instrumento tocado mayormente por las mujeres, pero en algunas ocasiones también era tocado por hombres. Se lo golpeaba con las manos y el sonido debe haber sido similar al de cualquiera de los tambores pequeños que hoy se tocan con la mano. Se lo usaba para acompañar el canto y la danza, y para acentuar el ritmo.

Al parecer, se lo usaba sólo en ocasiones festivas, según lo indican los siguientes pasajes bíblicos donde se lo menciona:

Según Labán ese instrumento se usaba en su casa en ocasiones de alegría: "¿Por qué te escondiste para huir, y me engañaste, y no me lo hiciste saber para que yo te despidiera con alegría y con cantares, con tamborín y arpa?" (Génesis 31: 27).

María lo tocó para acompañar su canto después que los hijos de Israel fueron liberados de los egipcios en el mar Rojo: "Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas" (Éxodo 15: 20).

La hija de Jefté salió "pandero" en mano para recibir a su padre que volvía victorioso de la guerra: "Entonces volvió Jefté a Mizpa, a su casa; y he aquí su hija que salía a recibirle con panderos y danzas, y ella era sola, su hija única; no tenía fuera de ella hijo ni hija" (Jueces 11: 34).

Tocaban este instrumento los profetas con quienes se encontró Saúl después de haber sido ungido como rey, y a los cuales se unió: "Después de esto llegarás al collado de Dios donde está la guarnición de los filisteos; y cuando entres allá en la ciudad encontrarás una compañía de profetas que descienden del lugar alto, y delante de ellos salterio, pandero, flauta y arpa, y ellos profetizando" (1 Samuel 10: 5).

También lo usaron las jóvenes que salieron al encuentro de Saúl y David en ocasión de su victorioso retorno de la batalla contra los filisteos "Aconteció que cuando volvían ellos, cuando David volvió de matar al filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de Israel cantando y danzando, para recibir al rey Saúl, con panderos, con cánticos de alegría y con instrumentos de música" (1 Samuel 18: 6).

Había tambores de mano en la orquesta que David organizó para acompañar el traslado del arca desde Quiriat-jearim hasta Jerusalén "Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos" (2 Samuel 6: 5).

El salmista insta a sus lectores a usar este instrumento para alabar al Señor:

"Alaben su nombre con danza;
Con pandero y arpa a él canten" (Salmo 149: 3;

"Alabadle con pandero y danza;
Alabadle con cuerdas y flautas" (Salmo 150: 4).

Representación egipcia del uso del tof:

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¹ Curt Sachs, The History of Musical Instruments, pág. 108 (New York: W. W. Norton y Cía., Inc., 1940)

62.00. Instrumentos Musicales de los Antiguos Hebreos - Introducción

"Alabad a Dios en su santuario;
Alabadle en la magnificencia de su firmamento.
Alabadle por sus proezas;
Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza.
Alabadle a son de bocina;
Alabadle con salterio y arpa.
Alabadle con pandero y danza;
Alabadle con cuerdas y flautas.
Alabadle con címbalos resonantes;
Alabadle con címbalos de júbilo.
Todo lo que respira alabe a JAH.
Aleluya. (Salmo 150, RV-1960).

La música ocupaba un lugar prominente en la vida religiosa de los antiguos hebreos. Usaban gran variedad de instrumentos musicales, entre ellos algunos tipos que habían existido desde los albores de la historia: "Y el nombre de su hermano fue Jubal, el cual fue padre de todos los que tocan arpa y flauta" (Génesis 4: 21, RV-1960).

Se recurrió a la música en muchos de los grandes acontecimientos de la historia de los hijos de Israel.

Celebraron con canto, pandero y danza su liberación cuando el ejército egipcio fue destruido en el mar Rojo: "Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas" (Éxodo 15: 20, RV-1960).

Se tocaron trompetas para indicar el momento de la milagrosa caída de los muros de Jericó: "Y cuando los sacerdotes tocaron las bocinas la séptima vez, Josué dijo al pueblo: Gritad, porque Jehová os ha entregado la ciudad" (Josué 6: 16, RV-1960).

Cuando se trasladó el arca desde Quiriat-jearim hasta Jerusalén, en la orquesta de David tocaron por lo menos cinco diferentes clases de instrumentos: "Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos" (2 Samuel 6: 5, RV-1960).

En el templo de Salomón se estableció una complicada organización musical para los diversos servicios allí realizados.

Los Instrumentos musicales, como todos los objetos de uso diario, tienen una larga historia y en muchos detalles han cambiado su apariencia y forma. Algunos instrumentos antiguos no se usan más. Han sido reemplazados por otros. Hoy existe una variedad de instrumentos mayor que la de otros tiempos. Han cambiado también muchos nombres. Por ejemplo, en la RV Antigua aparecen en Génesis 4: 21 el "arpa" y el "órgano", cuando en verdad se trata de una especie de lira y de flauta.

Es difícil imaginarse cómo eran los panderos (Éxodo 15: 20), los salterios (Salmo 150: 3) o los tamborines (Génesis 31: 27).

En Palestina misma, se han encontrado muy pocas representaciones de instrumentos musicales de los tiempos del AT. El único instrumento palestino antiguo que existe hoy es el címbalo. En la excavación de Bet-semes se halló un par de címbalos o platillos. Otro par apareció en Tell Abu Hawam. En Bet-el se encontró el mango de un sistro. Pero en el material arqueológico hallado en Egipto y Mesopotamia se encuentran muchos elementos que ayudan a formar un cuadro bastante claro de cómo eran los instrumentos musicales hebreos.

Puesto que los egipcios, los asirios y los babilonios usaban instrumentos muy parecidos, es razonable suponer que los antiguos hebreos, que vivían entre las dos culturas, la del Nilo y la de Mesopotamia, tuvieran instrumentos musicales no muy diferentes de los de sus vecinos. Por lo tanto, algunas de las identificaciones a que se ha llegado en este estudio se basan en las evidencias provenientes de los países que han proporcionado un rico material pictórico, como también en el hallazgo de muchos instrumentos musicales que se han preservado en el antiguo Egipto gracias al clima seco de ese país.

Debe admitirse que, a pesar de la existencia de este rico material, todavía hay dudas en cuanto a algunos de los términos usados en la Biblia para describir los instrumentos musicales. Por eso en las traducciones modernas de la Biblia aparecen variantes y divergencias.

61.06. Otros elementos de la métrica de la poesía hebrea

Además de los factores de paralelismo y acento irregular de la poesía hebrea, son dignos de mención otros elementos del verso, tales como la estrofa, el estribillo, la estructura en forma de acróstico, la asonancia y la dicción vívida.

El poema como un todo a menudo está dividido en una serie de estrofas, para indicar un cambio de pensamiento dentro de una unidad mayor. A veces esas estrofas tienen una longitud igual o casi igual, como en los Salmos 1, 42, 43, 119. Es más común que su longitud sea desigual, análoga a los párrafos escritos en prosa.

La división en estrofas se indica a veces con un estribillo, como en los Salmos 42, 43, 46, 57, 67. Pocas veces este estribillo aumenta en longitud a medida que el poema continúa, como en los vers. 19, 25 y 27 de 2 Samuel 1, donde David se lamenta por Saúl y Jonatán, y crece el estribillo "¡Cómo han caído los valientes!" al ser repetido por segunda y tercera vez.

A veces, como en los Proverbios, un poema puede estar formado por estrofas organizadas individualmente y dispuestas simétricamente como las partes que componen una poesía (más o menos a la manera de un soneto), como por ejemplo, Proverbios 6: 6-11; ó 24: 30-34.

A veces el paralelismo introvertido se extiende a todo un poema. Las estrofas inicial y final del poema hacen las veces de una envoltura del tema central, como en el Salmo 8.

La estructura acróstica o alfabética, por la cual versos sucesivos o estrofas comienza con las letras del alfabeto hebreo en su orden correspondiente, aparece en varios poemas. Por ejemplo, Salmos 37, 119 y Proverbios 31: 10-31.

La asonancia, o correspondencia de sonidos vocálicos dentro de la línea, que es evidente en las traducciones de la Biblia, aparece en el texto hebreo de versículos tales como Isaías 5: 7, donde las palabras "juicio" y "opresión" y también "justicia" y clamor" tienen sonidos vocálicos similares:

"Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá planta deliciosa suya. Esperaba juicio, y he aquí vileza; justicia, y he aquí clamor"

Y en Isaías 17: 12, 13, el efecto onomatopéyico (adaptación del sonido a la expresión del sentido) es marcado pues da la impresión del tronar de las olas del océano que se rompen sobre la costa rocosa:

"¡Ay! multitud de muchos pueblos que harán ruido como estruendo del mar, y murmullo de naciones que harán alboroto como bramido de muchas aguas. Los pueblos harán estrépito como de ruido de muchas aguas; pero Dios los reprenderá, y huirán lejos; serán ahuyentados como el tamo de los montes delante del viento, y como el polvo delante del torbellino".

La vivacidad y la dicción concreta, características del idioma hebreo, se ponen de manifiesto en forma especial en la poesía.

Por ejemplo, se expresa desesperación completa mediante una sucesión de cuadros vívidos en Salmo 69: 1-3:

"Sálvame, oh Dios,
Porque las aguas han entrado hasta el alma.
Estoy hundido en cieno profundo, donde no puedo hacer pie;
He venido a abismos de aguas, y la corriente me ha anegado.
Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido;
Han desfallecido mis ojos esperando a mi Dios."

La desgracia de verse abandonado por Dios se describe mediante numerosas imágenes concretas en Lamentaciones 3: 1-16:

"Yo soy el hombre que ha visto aflicción bajo el látigo de su enojo.
Me guió y me llevó en tinieblas, y no en luz;
Ciertamente contra mí volvió y revolvió su mano todo el día.
Hizo envejecer mi carne y mi piel; quebrantó mis huesos;
Edificó baluartes contra mí, y me rodeó de amargura y de trabajo.
Me dejó en oscuridad, como los ya muertos de mucho tiempo.
Me cercó por todos lados, y no puedo salir; ha hecho más pesadas mis cadenas;
Aun cuando clamé y di voces, cerró los oídos a mi oración;
Cercó mis caminos con piedra labrada, torció mis senderos.
Fue para mí como oso que acecha, como león en escondrijos;
Torció mis caminos, y me despedazó; me dejó desolado.
Entesó su arco, y me puso como blanco para la saeta.
Hizo entrar en mis entrañas las saetas de su aljaba.
Fui escarnio a todo mi pueblo, burla de ellos todos los días;
Me llenó de amarguras, me embriagó de ajenjos.
Mis dientes quebró con cascajo, me cubrió de ceniza
".

Ciertamente, en la poesía de los hebreos la belleza del pensamiento y de la forma se combinan en una unión perfecta. La luz de la vida refulge desde una hermosa lámpara. La joya de la verdad reluce en un cofre resplandeciente.

Adoremos al Señor en la hermosura de su santidad.

61.05. Elementos de la métrica de la poesía hebrea - Acento

Otro elemento de la métrica hebrea, que también se encuentra en las literaturas egipcia, asirio-babilónica y Cananea, es el acento o énfasis que se repite. Sin embargo, cuando se dice que el acento o énfasis es una característica de la estructura del verso hebreo, no quiere decir que el acento aparece regularmente en la línea y que hay una distribución regular de sílabas acentuadas y no acentuadas en ella, como en el verso castellano corriente. Más bien el acento aparece un número dado de veces en la línea, sin importar el número de sílabas. La línea típica de la poesía lírica hebrea se divide en dos partes, con dos sílabas acentuadas en cada mitad.

En la poesía elegíaca y en otras poesías muy emotivas, la línea típica tiene tres acentos en la primera mitad y dos en la segunda. Esto se llama ritmo de qinah. Su efecto es el de un crescendo de tres acentos seguido por un decrescendo más corto de dos acentos. Hay una ilustración adecuada de este ritmo en el texto hebreo de Amós 5: 2:

"Cayó la virgen de, Israel, y no podra levantarse ya más;
fue dejada sobre su tierra, no hay quien la levante".

En la poesía épica, didactica y litúrgica la línea típica tiende a contar con tres sílabas acentuadas en cada mitad. Las líneas más largas que éstas admiten más acentos, con varias combinaciones posibles; pero en ninguna de esas estructuras hay relación entre las sílabas acentuadas y el número de sílabas átonas presentes entre los acentos. Es una lástima que la acentuación del verso hebreo no se advierta en la traducción. Más aún, muchas preguntas que tienen que ver con este elemento de su prosodia todavía no han encontrado respuesta.

61.04. Elementos de la métrica de la poesía hebrea - Variaciones del paralelismo

La forma más sencilla y más común de paralelismo es la unidad de dos líneas, o místico, pero éste a menudo se aumenta a tres o cuatro líneas, y puede extenderse a una cantidad considerable de líneas con gran variedad de combinaciones. De esta manera, varias líneas consecutivas pueden ser sinónimos.

Por ejemplo:

"Alzaron los ríos, oh Jehová,
Los ríos alzaron su sonido;
Alzaron los ríos sus ondas" (Salmo 93: 3).

"¿Cómo podré abandonarte, oh Efraín?
¿Te entregaré yo, Israel?
¿Cómo podré yo, hacerte como Adma,
o ponerte como a Zeboim?" (Oseas 11: 8).

"Sean nuestros hijos como plantas
crecidas en su juventud,
Nuestras hijas como esquinas labradas
como las de un palacio;
Nuestros graneros llenos,
provistos de toda suerte de grano;
Nuestros ganados, que se multipliquen a millares
y decenas de millares en nuestros campos;
Nuestros bueyes estén fuertes para el trabajo;
No tengamos asalto, ni que hacer salida,
Ni grito de alarma en nuestras plazas" (Salmo 144: 12-14).

A veces dos líneas sinónimas pueden ser aumentadas por una tercera. Por ejemplo:

"Rubén, tú eres mi primogénito,
mi fortaleza, y el principio de mi vigor;
Principal en dignidad, principal en poder" (Génesis 49: 3).

"Judá, te alabarán tus hermanos;
Tu mano en la cerviz de tus enemigos;
Los hijos de tu padre se inclinarán a ti" (Génesis 49: 8).

O las dos primeras líneas pueden ser sinónimos, y la tercera puede ser como un suplemento del pensamiento básico. Por ejemplo:

"Se levantarán los reyes de la tierra,
Y príncipes consultarán unidos
Contra Jehová y contra su ungido" (Salmos 2: 2).

"Rama fructífera es José,
Rama fructífera junto a una fuente,
Cuyos vástagos se extienden sobre el muro" (Génesis 49: 22).

A veces en una unidad de cuatro líneas, la primeras y la tercera son paralelas y también la segunda con la cuarta, en la forma de un dibujo entrelazado. Por ejemplo:

"Jehová es mi luz y mi salvación;
¿de quien temeré?
Jevová es la fortaleza de mi vida;
¿de quien he de atemorizarme?" (Salmo 27: 1).

"Su tierra está llena de plata y oro.
sus tesoros no tienen fin.
Tambien está su tierra llena de caballos,
y sus carros son innumerables" (Isaias 2: 7).

Tal variedad de estructuras permite la acumulación de pensamientos, cláusula tras cláusula, a lo largo de todo un poema. Entre las cláusulas aparece un estribillo repetido como en el Salmo 136:

"Alabad a Jehová, por que él es bueno.
Por que para siempre es su misericordia.
Alabad al Dios de los dioses,
Por que para siempre es su misericordia.
Alabad al Señor de los señores,
Porque para siempre es su misericordia" (vers. 1-3).

61.03. Elementos de la métrica de la poesía hebrea - Formas secundarias de paralelismo

Además de las formas primarias de paralelismo se han reconocido tres modalidades secundarias:

1. Paralelismo emblemático: un tipo embellecido de paralelismo sinónimo, en el cual se usa una figura literaria o imagen de alguna especie para desarrollar el pensamiento. Por ejemplo:

"No te impacientes a causa de los malignos,
Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
Porque como hierba serán pronto cortados,
Y como la hierba verde se secarán" (Salmo 3: 1, 2).

"Serán avergonzados y vueltos atrás
Todos los que aborrecen a Sión.
Serán como la hierba de los tejados,
Que se seca antes que crezca;
De la cual no llenó el segador su mano,
Ni sus brazos el que hace gavillas.
Ni dijeron los que pasaban:
Bendición de Jehová sea sobre vosotros;
Os bendecirnos en el nombre de Jehová" (Salmo 129: 5-8).

2. Paralelismo de clímax o en forma de escalera: vigoroso tipo de paralelismo sintético en el cual se repiten y se vuelven a usar una palabra o frase claves, o varias palabras o frases, hasta que se completa el pensamiento al final del prolongado paralelismo. Por ejemplo:

". . . que vino;
Porque vino a juzgar la tierra.
juzgará al mundo con justicia,
Y a los pueblos con su verdad" (Salmo 96: 13).

Alzaré mis ojos a los montes;
¿De dónde vendrá mi socorro?
Mi socorro viene de Jehová,
Que hizo los cielos y la tierra.
No dará tu pie al resbaladero,
Ni se dormirá el que te guarda.
He aquí, no se adormecerá ni dormirá
El que guarda a Israel" (Salmo 121: 1-4).

3. Paralelismo introvertido, una clase de paralelismo en el cual la primera y la última línea de una serie son semejantes y abarcan una cantidad de líneas que desarrollan la idea básica. Por ejemplo:

"A ti, oh Jehová, clamaré,
Y al Señor suplicaré.
¿Qué provecho hay en mi muerte
cuando descienda a la sepultura?
¿Te alabará el polvo?
¿Anunciará tu verdad?
oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí;
Jehová, sé tú mi ayudador" (Salmo 30: 8-10).

"La ira de Jehová contra los que hacen mal,
Para cortar de la tierra la memoria de ellos.
Claman los justos, y Jehová oye,
Y los libra de todas sus angustias.
Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón;
Y salva a los contritos de espíritu.
Muchas son las aflicciones del justo,
Pero de todas ellas le librará Jehová.
El guarda todos sus huesos;
Ni uno de ellos será quebrantado.
Matará al malo la maldad,
Y los que aborrecen al justo serán condenados" (Salmo 34: 16-21).

61.02. Elementos de la métrica de la poesía hebrea - Formas primarias de paralelismo

Se reconocen en general tres formas primarias de paralelismo:

1. Paralelismo sinónimo, en el cual el pensamiento fundamental se repite con palabras e imágenes diferentes en la segunda línea del dístico. Veamos el siguiente ejemplo:

"Juntaos y oíd, hijos de Jacob,
Y escuchad a vuestro padre Israel" (Génesis 49: 2).

"Sol, detente en Gabaón;
Y tú, luna, en el valle de Ajalón"(Josué 10: 12).

"Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el Corazón;
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos" (Salmo 19: 8).

2. Paralelismo antitético o contrastado, en el cual el pensamiento de la primera línea de un dístico es explicado más ampliamente por su contraste o inversión en la segunda línea. Por ejemplo:

"Así perezcan todos tus enemigos, oh Jehová;
Mas los que te aman, sean como el sol cuando sale con su fuerza" (Jueces 5: 31).

"Porque Jehová conoce el camino de los justos;
Mas la senda de los malos perecerá" (Salmo 1: 6).

"Como rugido de cachorro de león es la ira del rey,
Y su favor como el rocío sobre la hierba" (Proverbios 19: 12).

3. Paralelismo sintético o tácito, en el cual la segunda línea del dístico añade un pensamiento a la primera como para completarla, aumentarla o intensificarla. los dos versos pueden tener una relación de causa y efecto, premisa y conclusión, proposición y suplemento, etc. Por ejemplo:

"Pero yo he puesto mi rey
Sobre Sión, mi santo monte" (Salmo 2: 6).

"Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres,
Para ver si había algún entendido, Que buscara a Dios" (Salmo 14: 2).

"Mejor es la comida de legumbres donde hay amor,
Que de buey engordado donde hay odio" (Proverbios 15: 17).

"Responde el necio como merece su necedad,
Para que no se estime sabio en su propia opinión" (Proverbios 26: 5).

"Se apresura a ser rico el avaro,
Y no sabe que le ha de venir pobreza" (Proverbios 28: 22).

61.01. Elementos de la métrica de la poesía hebrea - Generales

A diferencia de la mayor parte de la poesía moderna occidental, la poesía hebrea no depende de un esquema de versos con acento y rima que se repiten en forma regular. Su acento es irregular y su rima, si existe, parece ocasional o accidental.

Para los que deben leer la Biblia en una traducción, la base métrica más significativa del verso hebreo consiste en la simetría equilibrada de forma y sentido conocida como paralelismo.

El primer erudito que examinó a fondo la naturaleza de la poesía hebrea y colocó su estudio sobre una base firme fue el obispo Robert Lowth, profesor de Oxford. En sus Lectures on the Sacred Poetry of the Hebrews (Disertaciones sobre la poesía sagrada de los hebreos) (1753), Lowth designó la tendencia de la poesía hebrea a disponer sus declaraciones en pares, como un sonido y su eco, como paralelismo de partes de un todo.

Watts-Dunton lo ha llamado "ritmo de sentido", y Van Dyke lo ha descrito como "ritmo de pensamiento".

De este elemento característico de la estructura de la poesía hebrea, Stanley dice: "Los golpes rápidos como de alas alternadas, la palpitación como del corazón acongojado, que se han descrito bellamente como la esencia de la estructura paralela de todo verso hebreo, corresponden exactamente con el juego interminable de sentimiento humano y con la comprensión de toda edad y nación".

Es digno de destacarse que este rasgo poético se ha traducido casi intacto al castellano. Aunque se desconoce el origen del paralelismo, debe observarse que el elemento del paralelismo, como rasgo característico de la poesía hebrea, es compartido por otras literaturas antiguas tales como la egipcia, la asirio-babilónica y la cananea.

Puede verse un ejemplo de paralelismo de estructura en su forma más simple en el así llamado "Canto de la Espada", o "Canto de Lamec" (Génesis 4: 23, 24), que probablemente es el más antiguo ejemplo de poesía de la Biblia. En este "Canto de Lamec", de seis líneas, aparece la estructura paralela del verso hebreo en su sencillez máxima. La poesía está formada por tres dísticos sinónimos o paralelos:

"Ada y Zila, oíd mi voz;
Mujeres de Lamec, escuchad mi dicho:
Que un varón mataré por mi herida,
Y un joven por mi golpe.
Si siete veces será vengado Caín,
Lamec en verdad setenta veces siete lo será".

Habiendo comenzado con este ejemplo, pasamos a dar una explicación y ejemplificación más completas del principio del paralelismo como principal factor determinante del verso hebreo.

60.06. Características de la poesía bíblica - Sublimidad

Como ejemplos de lo sublime en la poesía, considérense estos pasajes:

"Escuchad, cielos, y hablaré;
Y oiga la tierra los dichos de mi boca.
Goteará como la lluvia mi enseñanza;
Destilará como el rocío mi razonamiento;
Como la llovizna sobre la grama,
Y como las gotas sobre la hierba" (Deuteronomio 32: 1, 2).

"Oh Jehová Dios, levántate ahora para habitar en tu reposo,
tú y el arca de tu poder;
oh Jehová Dios, sean vestidos de salvación tus sacerdotes,
y tus santos se regocijen en tu bondad" (2 Crónicas 6: 41).

"Levantad en alto vuestros ojos,
y mirad quién cree estas cosas;
él saca y cuenta su ejército;
a todas llama por sus nombres; ninguna faltará;
tal es la grandeza de su fuerza,
y el poder de su dominio" (Isaías 40: 26).

60.05. Características de la poesía bíblica - Hermosura en la naturaleza humana

Como ejemplo de expresión poética de la naturaleza humana, nótense los siguientes:

Afecto filial:

"No me ruegues que te deje,
y me aparte de ti;
porque a dondequiera que tú fueres, iré yo,
y dondequiera que vivieres, viviré.
Tu pueblo será mi pueblo,
y tu Dios mi Dios.
Donde tu murieres, moriré yo,
y allí seré sepultada;
así me haga, Jehová, y aun me añada,
que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos" (Rut 1: 16, 17).


Angustia en un mar tempestuoso:

"Porque habló, e hizo levantar un viento tempestuoso,
Que encrespa sus ondas.
Suben a los cielos, descienden a los abismos;
Sus almas se derriten con el mal.
Tiemblan y titubean como ebrios,
Y toda su ciencia es inútil" (Salmo 107: 25-27).


El amor del hombre y la doncella:

"Como el manzano entre los árboles silvestres,
Así es mi amado entre los jóvenes;
Bajo la sombra del deseado me senté,
Y su fruto fue dulce a mi paladar.
Me llevó a la casa del banquete,
Y su bandera sobre mí fue amor" (Cantares 2: 3, 4).


Ardiente patriotismo:

"Si me olvidare de ti, oh Jerusalén,
Pierda mi diestra su destreza.
Mi lengua se pegue a mi paladar,
Si de ti no me acordare;
Si no enalteciere a Jerusalén
Como preferente asunto de mi alegría" (Salmo 137: 5, 6).


Dolor acerbo:

"¡Cómo han caído los valientes en medio de la batalla!
¡Jonatán, muerto en tus alturas!
Angustia tengo por ti, hermano mío Jonatán,
Que me fuiste muy dulce.
Más maravilloso me fue tu amor
Que el amor de las mujeres.
"¡Cómo han caído los valientes,
Han perecido las armas de guerra!" (2 Samuel 1: 25-27).


Confianza perfecta:

"Yo sé que mi Redentor vive
Y al fin se levantará sobre el polvo;
Y después de deshecha esta mi piel
En mi carne he de ver a Dios;
Al cual veré por mí mismo,
Y mis ojos lo verán, y no otro,
Aunque mi corazón desfallece dentro de mí" (Job 19: 25-27).
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