DANIEL ALEJANDRO FLORES

59.04. Libros poéticos: Salmos

Los salmos son la quintaesencia de la poesía lírica.

En la profundidad de su sentimiento y excelsitud de sus propósitos, en su revelación completa de los pensamientos e interrogantes íntimos del espíritu humano, en la hermosura y delicadeza, y a veces vigor y majestad de su expresión, no tienen rival en las expresiones más excelsas de la poesía lírica secular.

Porque

¿cuál otra poesía puede elevarse a las cumbres de la poesía cuyo tema es el alma del ser humano en busca del Dios eterno?

Así como lo espiritual y eterno trasciende lo natural y efímero, también la poesía de los Salmos sobrepuja aun los mayores tesoros líricos del mundo.

59.03. La Poesía en los libros Poéticos

Cinco libros del Antiguo Testamento pueden ser considerados como poéticos pues están formados, total o principalmente, por literatura en forma de verso.


Salmos, Lamentaciones y Cantar de los Cantares son solamente poesías.

Job es mayormente poesía, sólo su prólogo y su epílogo están en prosa.

Proverbios es filosofía práctica en forma de poesía.

Además de éstos, Eclesiastés tiene una porción considerable de hermosa poesía.

59.02. La Poesía en los profetas

Los libros proféticos del Antiguo Testamento presentan una contribución única en su género a la literatura universal con su fusión de prosa y poesía en secuencia continua.

En estos libros están entremezclados la historia profética, el discurso oratorio y la celebración poética.

El profeta escribe las palabras de profecía divina; habla con vibrantes períodos y frases equilibradas de la oratoria sublime, reprendiendo, suplicando, amonestando, consolando a su pueblo extraviado y entreteje en la obra literaria inspirada melodías de poesías líricas: en conjunto su obra forma un tipo literario totalmente desconocidos en otras literaturas del mundo.

Los primeros 39 capítulos de Isaías están formados por pasajes entremezclados de prosa y poesía; pero los capítulos 40-66 de este libro profético son casi exclusivamente poesías.

Los capítulos 1-31 y 46-51 de Jeremías presentan una combinación de prosa y poesía.

Hay unos pocos casos de poesías en Ezequiel y Daniel.

La mayoría de los profetas conocidos como menores también consisten, total o parcialmente en poesía. A menudo la vehemente elocuencia de los profetas halla su expresión en las excelsas cadencias de la poesía lírica.

59.01. La Poesía en los libros históricos

En todos los libros históricos del Antiguo Testamento hay casos en que se emplea poesía para ilustrar el relato y para hacer vivida la narración. Una de las características típicas de la literatura bíblica consiste en que aparecen lado a lado la narración en prosa y la celebración poética del suceso histórico.

Por ejemplo, inmediatamente después del relato descriptivo del cruce del mar Rojo por los hijos de Israel aparece la celebración lírica de la destrucción de los egipcios y la liberación de Israel el cántico de Moisés y de María (Éxodo 14, 15). Esta oda está entre los más antiguos cantos de victoria.

A continuación de la narración en prosa de la derrota de Sísara, capitán de los ejércitos del rey cananeo Jabín, a manos de los israelitas comandados por Débora y Barac, aparece la oda bélica llamada generalmente el canto de Débora y Barac (Jueces 4, 5).

Después del relato de la muerte de Jonatán y Saúl a manos de los filisteos, aparece el conmovedor lamento de David (1 Samuel 31; 2 Samuel 1). Por su gusto refinado, su delicadeza y perfección de la estructura, pocas elegías de la literatura universal pueden estar al nivel de este bello fragmento de poesía elegíaca.

En todos los libros del Pentateuco, excepto Levítico, hay pasajes poéticos.

Hay seis en Génesis:
(1) El canto de Lamec, 4: 23, 24.
(2) La maldición de Noé sobre Canaán y la bendición para Jafet, 9: 25-27.
(3) La profecía de Dios a Rebeca, 25: 23.
(4) La bendición de Isaac, para Jacob, 27: 27-29.
(5) La bendición de Isaac para Esaú, 27: 39, 40.
(6) La bendición de Jacob para sus hijos, 49: 2-27.

El único ejemplo de poesía en Éxodo es el soberbio cántico de Moisés y María, 15: 1-18, 21.

Números tiene los siguientes ejemplos:
(1) La bendición aarónica, 6: 24-26;
(2) Fórmulas para levantar y asentar el arca, 10: 35, 36.
(3) El canto del valle, 21: 14, 15.
(4) El canto del pozo, 21: 17, 18.
(5) La caída de Hesbón, 21: 27-30.
(6) Los oráculos de Balaam, 23: 7-10, 18-24; 24: 3-9, 15-24.

Deuteronomio presenta
(1) Las maldiciones, 27: 15-26.
(2) El canto de Moisés, 32: 1-43.
(3) La bendición de Moisés para las doce tribus, 33: 2-29.

El único pasaje en verso de Josué es la orden de Josué al sol y a la luna, 10: 12, 13.

Jueces tiene
(1) El canto de Débora y Barac, 5: 1-31.
(2) Los enigmas de Sansón, 14: 14, 18; 15: 16.

Rut incluye el pacto de Rut con Noemí, 1: 16, 17,

1 Samuel tiene
(1) El agradecimiento de Ana, 2: 1-10 y
(2) Trozos de canciones populares para alabar a David, 18: 7; 21: 11.

2 Samuel tiene
(1) El lamento de David 1: 19-27.
(2) La elegía de David por la muerte de Abner, 3: 33, 34.
(3) El canto de victoria de David, 22: 2-51 (ver. Salmo 18).
(4) Las últimas palabras de David, 23: 1-7.

En 1 Crónicas aparece el cántico de David para la instalación de arca, 16: 8-36.

En 2 Crónicas hay
(1) Coros poéticos en 5: 13; 6: 1, 2; 7: 3; 20: 21.
(2) La parte final de la oración de Salomón, 6: 41, 42.

59.00. La Poesía de la Biblia - Introducción

Alrededor del 40 por ciento del Antiguo Testamento es poesía.

Para el lector común de la Biblia esto constituye un descubrimiento sorprendente. Está acostumbrado a ver la poesía impresa en forma de versos y estrofas escandidos, que generalmente se caracterizan por un ritmo y una rima marcados y regulares, mientras que en la mayoría de las versiones bíblicas comunes se hace poca distinción tipográfica entre el verso y la prosa. Sólo algunos de los revisores de las traducciones han presentado la poesía de la Biblia en la forma versificada que nos resulta familiar.

La mayor parte de la poesía bíblica aparece en el Antiguo Testamento en fragmentos de los libros históricos, en pasajes entremezclados con las porciones en prosa de los profetas, y en seis libros que son poéticos en su totalidad o en gran parte. En el Nuevo Testamento sólo aparece poesía en unos pocos casos aislados, principalmente en citas del Antiguo Testamento.

La importancia de la poesía y la música entre los hebreos se advierte en el hecho de que el idioma hebreo tiene una cantidad de sinónimos para la palabra "canto".
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