DANIEL ALEJANDRO FLORES

62.11. Instrumentos de viento - Trompeta

La palabra hebrea chatsotserah (jatsotserah) aparece 29 veces en el AT. La RVR la traduce 25 veces "trompeta", 3 veces "trompeteros y una vez "bocina".¹ Es interesante notar que en el hebreo la palabra jatsotserah sólo aparece una vez en el singular (Oseas 5: 8).

A diferencia del cuerno (shophar y qeren), la trompeta (chatsotserah) se hacía de metal. En Números 10: 1, 2 aparecen las instrucciones divinas dadas a Moisés para que hiciera "dos trompetas de plata; de obra de martillo".

Josefo describe la hechura de estas trompetas (Antigüedades iii. 12. 6) diciendo que eran tubos rectos, de poco menos de un codo de longitud (aproximadamente 50 cm), algo más gruesos que una flauta y terminados en campana. En monedas judías del siglo II DC se reproduce un par de trompetas (figura 1), cuya apariencia parecería concordar con la descripción de Josefo. Pero las trompetas del templo se ven mucho más largas en un relieve del arco de triunfo de Tito, construido en Roma después del retorno de los ejércitos romanos victoriosos tras su campaña en Judea en el año 70 DC. (figura 2).


Una particularidad sobre la cual tenemos poca información es el hecho de que habitualmente los hebreos usaban las trompetas en pares. Moisés hizo dos trompetas y aparecen dos en las antiguas monedas judías así como en el arco de Tito. Quizá se tocaban las dos trompetas juntas o en forma alternada, posiblemente haciendo sonar diferentes notas.

Aunque las representaciones egipcias muestran por lo general a un trompetero solo, se conoce por lo menos un relieve donde aparece un par de trompeteros. Es el de Medinet Habu y data de la época de Ramsés III. Este relieve es interesante también porque muestra que para impedir que se dañara se introducía una horma de madera en la trompeta cuando no estaba en uso, pues entonces no había ningún proceso para endurecer la plata a fin de que pudiera resistir las rudezas de la vida militar. En la ilustración el trompetero ha sacado la horma y se la ha colocado bajo el brazo mientras hace sonar la trompeta.

En la tumba de Tutankamón se encontraron dos trompetas, una de plata y la otra de bronce, dentro de las cuales también había hormas de madera para protegerlas. Aunque tienen unos 33 siglos, las dos trompetas del rey Tutankamón están tan bien conservadas que aún pueden usarse.

Las trompetas hebreas eran usadas para dar la voz de alarma (Números 10: 9) y también en relación con la música del templo (2 Crónicas 5: 12, 13, etc.).

Puesto que carecía de válvulas o llaves, este instrumento tampoco podía producir una melodía, sino sólo las notas que habitualmente se usan para los toques de una clarinada que, en el mejor de los casos, podrían ser ocho.
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¹ Reina Valera:
Bocinas
2 Crónicas 23: 13

Trompeta
Oseas 5: 5.

Trompetas
Números 10: 2, 8, 9, 10; 31: 6.
2 Reyes 11: 14; 12: 13.
1 Crónicas 13: 8; 15: 24, 28; 16: 6, 42.
2 Crónicas 5: 12, 13; 13: 12, 14; 15: 14; 20: 28 (RV Antigua: "bocinas"); 29: 26, 27.
Esdras 3: 10.
Nehemías 12: 35, 41.
Salmo 98: 6.

Trompeteros
2 Reyes 11: 14 (RV Antigua: "los trompetas").
2 Crónicas 23: 13; 29: 28 (RV Antigua: "los trompetas").

62.10. Instrumentos de viento - Cuerno

En la Biblia hay dos palabras hebreas que designan un instrumento confeccionado de los cuernos de animales: el shophar (shofar) y el qeren. El shophar sólo se hacía de cuerno de carnero, mientras que el qeren se hacía del cuerno de un macho cabrío o de un carnero.

El shophar (shofar) aparece 72 veces en el AT.

La RVR lo traduce 44 veces "trompeta", 23 veces "bocina", tres veces "cuerno", una vez "clarín", y una vez "corneta".

Cinco veces en el AT se usa la palabra qeren, "cuerno", para designar un instrumento musical. Los traductores de la RVR consignan cuatro veces "bocina" y un "cuerno de carnero". En verdad, la traducción más precisa y literal de ambas palabras es "cuerno".

El cuerno es el único instrumento musical de la antigüedad cuyo uso se conserva todavía en la religión judía (ver figuras). Se hace el shophar calentando al vapor el cuerno del animal hasta que se ablanda, y así se le puede dar la forma deseada. Aunque este detalle no se menciona ni en la Biblia ni en el Talmud, no puede haber duda de que la manera de formar el shophar era muy similar en la antigüedad a lo que es ahora. Al principio no tenía ninguna boquilla, pero en el Talmud se habla de que para anunciar el año nuevo se usaba un shophar cuya boquilla estaba recubierta de oro.

El cuerno no es un instrumento musical en el cual pueda interpretarse una melodía, ya que sólo produce tres notas (do, sol, do octava). Servía para llamar la atención o para señalar algún acontecimiento.

Aparece más veces en el AT que cualquier otro instrumento:

- En el Sinaí tocaron el cuerno para advertir a la gente de la proximidad de la manifestación divina (Éxodo 19: 16, 19; 20: 18).

- Siete sacerdotes hicieron sonar sus cuernos para señalar el momento de la caída de los muros de Jericó (Josué 6: 6, 20).

- Los jueces Gedeón y Aod tocaron el cuerno para llamar a la guerra (Jueces 3: 27; 7: 20).

- Así lo hicieron también el rey Saúl (1 Samuel 13: 3) y Joab, general de David (2 Samuel 2: 28).

- Se anunció la coronación de Salomón al son del cuerno (1 Reyes 1: 34, 39).

- Mediante el sonido del cuerno se indicaban las nuevas lunas (Salmo 81: 3), y se proclamaba el año del jubileo (Levítico 25: 9).

- Se usaba el cuerno para hacer resonar la alarma cuando algún peligro amenazaba el país (Nehemías 4: 18, 20; Jeremías 4: 5, 19; Ezequiel 33: 3) y en un caso excepcional se lo menciona como instrumento con el cual se podía alabar a Dios (Salmo 150: 3).

62.09. Instrumentos de viento - Flauta doble u oboe


En el hebreo aparece seis veces otro instrumento de viento, llamado chalil (jalil).

(1) 1 Samuel 10: 5
"Después de esto llegarás al collado de Dios donde está la guarnición de los filisteos; y cuando entres allá en la ciudad encontrarás una compañía de profetas que descienden del lugar alto, y delante de ellos salterio, pandero, flauta y arpa, y ellos profetizando".

(2) 1 Reyes 1: 40
"Después subió todo el pueblo en pos de él, y cantaba la gente con flautas, y hacían grandes alegrías, que parecía que la tierra se hundía con el clamor de ellos".

(3) Isaías 5: 12
"Y en sus banquetes hay arpas, vihuelas, tamboriles, flautas y vino, y no miran la obra de Jehová, ni consideran la obra de sus manos".

(4) Isaías 30: 29
"Vosotros tendréis cántico como de noche en que se celebra pascua, y alegría de corazón, como el que va con flauta para venir al monte de Jehová, al Fuerte de Israel".

(5 y 6) Jeremías 48: 36
"Por tanto, mi corazón resonará como flautas por causa de Moab, asimismo resonará mi corazón a modo de flautas por los hombres de Kir-hares; porque perecieron las riquezas que habían hecho".

La RVR siempre traduce "flauta", pero debe considerarse que es un instrumento diferente del anterior. Su nombre hebreo significa "agujereado", "taladrado".

Figura por primera vez en tiempos de Saúl (1 Samuel 10: 5) y aparece en diferentes ocasiones durante el período de los reyes hasta el fin del reino de Judá (Jeremías 48: 36).

Puesto que en las representaciones pictóricas provenientes de los países vecinos a Palestina durante el período de los reyes de Israel y Judá, todos los flautistas tocan la flauta doble y nunca la flauta simple, es lógico pensar que el instrumento musical "agujereado", que en hebreo se llama chalil (jalil), sería la "flauta doble" u "oboe".


Los oboes egipcios (figura 1), así como sus equivalentes mesopotámicos (figura 2), tenían dos tubos con una sola boquilla. Sus extremos estaban separados y cada mano trabajaba en un tubo. Algunas veces eran cilíndricos; otras veces, cónicos. Puesto que el ejecutante siempre tiene una mano más cerca del extremo del tubo que la otra, puede entenderse que se producían dos notas diferentes.


Sellers piensa que debe identificarse al chalil hebreo no sólo con el oboe sino también con el doble clarinete, instrumento que se conocía en el antiguo Egipto.¹

Al igual que el 'ugab, el chalil no se usaba en el templo. Sin embargo, se lo denomina repetidas veces como instrumento de alegría. Estaba en manos de los profetas que se encontraron con Saúl luego de su ungimiento (1 Samuel 10: 5). Lo tocó el pueblo como expresión de júbilo por la coronación de Salomón (1 Reyes 1: 40), pero también lo usaban los licenciosos borrachos del tiempo de Isaías (Isaías 5: 11, 12).
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¹ Ovidio R. Sellers, The Biblical Archaeologist, t. 4 (septiembre de 1941), págs. 41, 42.

62.08. Instrumentos de viento - Flauta


Indudablemente los hebreos usaron la flauta, uno de los instrumentos musicales más antiguos representados en los monumentos egipcios (figura). La palabra hebrea 'ugab, que aparece cuatro veces en el AT, parece designar ese instrumento:

(1) Génesis 4: 21
"Y el nombre de su hermano fue Jubal, el cual fue padre de todos los que tocan arpa y
flauta".

(2) Job 21: 12
"Al son de tamboril y de cítara saltan,
Y se regocijan al son de la flauta."

(3) Job 30: 31
"Se ha cambiado mi arpa en luto,
Y mi flauta en voz de lamentadores".

(4) Salmo 150: 4
"Alabadle con pandero y danza;
Alabadle con cuerdas y flautas".

Según Génesis 4: 21, fue uno de los primeros instrumentos que el hombre inventó.

En esos 4 versículos la RVR traduce correctamente "flauta", pero la RVA dice "órgano". Esta palabra se debe a la traducción de la Vulgata, donde el Hebreo 'ugab se traduce organon. Jerónimo entendía por organon la flauta de Pan o siringa, una serie de siete a nueve tubos, unidos entre sí, cuya afinación se logra mediante las diferentes longitudes de los tubos. Esta identificación no puede ser correcta, pues la flauta de Pan no se conocía en el mundo antiguo antes del período griego. La mayoría de los comentadores modernos concuerdan en que el 'ugab era una especie de "flauta" y que su nombre provenía del verbo 'agab, "amar", pues la flauta es el instrumento de viento más relacionado con el amor. Sin embargo, Sachs piensa que la palabra 'ugab refleja más bien "el sonido hueco de la vocal u, producido por una flauta vertical larga y ancha".¹

Si la identificación del 'ugab con la "flauta" es correcta, deberá suponerse que la flauta hebrea era similar a la egipcia, de la cual no sólo se tiene el registro pictórico sino también ejemplares encontrados por los arqueólogos. La antigua flauta egipcia era una caña hueca con orificios laterales tallados a intervalos, sobre los cuales se ponían los dedos. La persona que tocaba la flauta la sostenía en posición transversal para soplar. En Mesopotamia, las flautas se hacían tanto de caña como de arcilla.

Al hablar de "flautas" se debe pensar más bien en la flauta dulce, la quena o la ocarina y no en la flauta metálica moderna.

Este instrumento aparece mencionado en los dos libros más antiguos del AT: Génesis y Job. Junto con la lira, fue uno de los primeros instrumentos musicales de los cuales se tenga noticia. No parece haberse usado en el templo donde, probablemente, se preferían los instrumentos de mayor sonoridad. Sin embargo, se menciona en Salmo 150: 4 que el 'ugab era uno de los instrumentos musicales con los cuales debía alabarse al Señor.
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¹ Curt Sachs, The History of Musical Instruments, pág. 106 (New York: W. W. Norton y Cía., Inc., 1940)

62.07. Instrumentos de cuerdas - Cítara

En los Salmos se menciona tres veces un instrumento llamado 'asor en hebreo. La RVR traduce "decacordio":

(1) "Aclamad a Jehová con arpa;
Cantadle con salterio y decacordio" (Salmo 33: 2).

(2) "En el decacordio y en el salterio,
En tono suave con el arpa." (Salmo 92: 3).

(3) "Oh Dios, a ti cantaré cántico nuevo;
Con salterio, con decacordio cantaré a ti." (Salmo 144: 9).

No hay duda de que se trata de un instrumento de diez cuerdas, pues la palabra hebrea en cuestión significa básicamente "diez". Pero hay diversas opiniones en cuanto a la forma exacta de este instrumento. En Salmo 33: 2 y 144: 9 la palabra 'asor aparece en seguida de nébel, "arpa" (RVR: "salterio"), sin conjunción, de modo que algunos han pensado que se trataría de un arpa de diez cuerdas.



Pero en Salmo 92: 3 se hace una nítida distinción entre tocar nébel y tocar 'asor. Por lo tanto, Sachs debe estar en lo cierto al decir que en los tres textos 'asor es un instrumento diferente del arpa.¹




Algunos han opinado que el 'asor sería un laúd. Pero esta interpretación no puede ser correcta pues todas las representaciones gráficas del laúd, tanto egipcias como mesopotámicas, muestran que son tan angostos que no podrían tener más de dos o tres cuerdas (ver figuras 1 y 2).



Por lo tanto, Sachs sugiere que el 'asor podría corresponder con la "cítara", sugerencia que Sellers² acepta.




Los antiguos pobladores de Egipto y Mesopotamia no conocían la cítara, pero la usaban los fenicios, vecinos de Israel. En un cofre de marfil, encontrado en Nimrud (Cala, en la Biblia), Asiria, aparecen dos mujeres tocando cítaras de ese tipo (figura 3). El cofrecito debe haber sido llevado a Cala entre los despojos de alguna ciudad fenicia.




Además, en una extraña carta ilustrada atribuida a Jerónimo, traductor de la Biblia al latín, se dibuja una cítara parecida, de diez cuerdas, la que se denomina psalterium decachordum (figura 4).


A modo de explicación aparecen las siguientes palabras: "Tiene diez cuerdas, como está escrito: Te alabaré en el salterio de diez cuerdas".¹
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¹ Curt Sachs, The History of Musical Instruments, pág. 118 (New York: W. W. Norton y Cía., Inc., 1940).

² Ovidio R. Sellers, The Biblical Archaeologist, t. 4 (septiembre de 1941), pág. 45.

62.06. Instrumentos de cuerdas - Lira

En 41 versículos del AT se menciona (42 veces)¹ un instrumento musical que el hebreo denomina kinnor. La RVR traduce 39 veces "arpa" y 3 veces "cítara". La LXX traduce κιθαρα [kithara] 18 veces y 16 veces translitera, κινυρα [kinura]. La Vulgata traduce cithara 40 veces, y lyra dos veces.

La κιθαρα [kithara] de los griegos y la cithara de los romanos era un tipo de "lira". Las traducciones antiguas muestran que este instrumento, que la RVR llama "arpa", era más bien una "lira". La última duda en cuanto a esto desapareció cuando se descubrió que los egipcios llamaban kniniwr a la "lira". Habían tomado la palabra del vocablo semítico kinnor.

Las antiguas representaciones gráficas de Egipto, Mesopotamia y Palestina han conservado la figura de la lira usada en la patria de los israelitas en diferentes épocas. En la famosa pintura mural de Beni Hasán, que representa la llegada a Egipto de 37 amorreos provenientes de Canaán, en torno al año 1900 AC, se ve a un hombre que toca la lira (figura 1).

Como en esa época no se conocían las liras en Egipto, se consideró que este semita constituía una novedad y era digno de ser pintado. La ilustración muestra que el instrumento tenía ocho cuerdas extendidas por encima de la caja de resonancia. Las cuerdas atravesaban un espacio en blanco y se afirmaban en un travesaño. Con la mano derecha el ejecutante tocaba las cuerdas con una púa. Con la izquierda apagaba las cuerdas que no debían sonar.

La siguiente representación pictórica proviene de Palestina misma. En un jarro decorado, aparece una persona que toca la lira. Este jarrón se halló en Meguido, en un nivel ocupado a fines del siglo XI AC (figura 2), o sea en la época de Saúl, cuando David tocaba la lira frente al rey para tranquilizarle la mente perturbada.

Esta lira no es muy diferente de la de Beni Hasán, salvo que la pieza transversal no es paralela con la caja de resonancia sino que está en ángulo. También parecería indicar que durante el transcurso de los ocho siglos pasados desde la pintura de Beni Hasán su forma exterior se había hecho más elegante.

El tercer ejemplo puede apreciarse en un relieve descubierto en Nínive, y que ahora está en el Museo Británico. Este relieve data de la época del rey asirio Senaquerib, enemigo del rey de Judá, Ezequías, en torno al año 700 AC. Aparecen tres semitas que tocan liras mientras van caminando. Los sigue un soldado asirio daga en mano (figura 3). Puesto que los músicos están dibujados tal como se representa a los judíos en los relieves que describen el sitio y la rendición de Laquis, se piensa que estos tres músicos semitas eran cautivos judíos.

No se ve la caja de resonancia, pues está detrás del cuerpo de los músicos. El travesaño es algo diferente de lo que se observa en la lira de Beni Hasán o en la del jarro de Meguido. El tercer músico parecería tocar con el dedo y no con una púa, pero el relieve no es suficientemente claro como para permitir un estudio detallado de los instrumentos y de los músicos.

En monedas judías acuñadas en el siglo II DC, aparecen liras palestinas posteriores (figura 4). Estas tienen una caja de resonancia en forma de olla debajo de un cuerpo ovalado en el cual están fijos los extremos inferiores de las cuerdas. El marco decorado es casi cuadrado.

En los antiguos monumentos egipcios y mesopotámicos hay frecuentes dibujos de personas que tocan la lira (figuras 5 y 6). No es necesario describirlas con mayores detalles, ya que se tiene tanta información acerca de la lira palestina, objeto principal de este estudio.

Por lo que se desprende de las referencias bíblicas, la lira parece haberse considerado como un instrumento popular para expresar gozo y alegría. Fue inventada antes del diluvio (Gén. 4: 21); existía en la casa de Labán (Gén. 31: 27). Como ya se dijo, David tocaba la lira (y no el arpa) ante Saúl (1 Sam. 16: 16, 23).

Era uno de los instrumentos de la orquesta del templo (1 Crón. 15: 16, 21, 28; Neh. 12: 27; etc.), y se menciona con frecuencia en los salmos en que se usaba la lira para alabar a Dios (Sal. 149: 3; 150: 3; etc.). Durante el cautiverio, los hebreos colgaron sus liras en los árboles de Babilonia porque los músicos no podían cantar por causa de su tristeza (Sal. 137: 2).
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¹ Génesis 4: 21; 31: 27;
1 Samuel 10: 5; 16: 16 (2 veces); 16: 23;
2 Samuel 6: 5;
1 Reyes 10: 12;
1 Crónicas 13: 8; 15: 16; 15: 21; 15: 28; 16: 5; 25: 1; 25: 3; 25: 6;
2 Crónicas 5: 12; 9: 11; 20: 28; 29: 25;
Nehemías 12: 27;
Job 21: 12; 30: 31;
Salmos 33: 2; 43: 4; 49: 4; 57: 8; 71: 22; 81: 2; 92: 3; 98: 5; 108: 2; 137: 2; 147: 7; 149: 3; 150: 3;
Isaías 5: 12; 16: 11; 23: 16; 24: 8; 30: 32;
Ezequiel 26: 13.

62.05. Instrumentos de cuerdas - Arpa

En la mayor parte de los casos donde aparece la palabra "arpa" en el AT, los traductores modernos no han comprendido bien los vocablos hebreos y arameos. El arpa de la antigüedad no ha recibido en las traducciones de la Biblia su debido nombre.

Las arpas se usaban comúnmente en Mesopotamia y en Egipto desde tiempos muy remotos. La más antigua representación de un arpa, un instrumento de once cuerdas, aparece en un relieve de piedra de Lagash (Baja Mesopotamia), que data de antes del año 2000 AC. Las arpas mesopotámicas tenían la caja de resonancia en su parte superior, como lo indica el ejemplo de Asiria (Figura al lado), o en su parte inferior, donde lo tenían todas las arpas egipcias (Figuras abajo).





Por lo general, las arpas egipcias eran tan grandes que el músico debía apoyarlas en el suelo para tocarlas.

El instrumento musical bíblico que puede compararse con las arpas de Egipto o de Mesopotamia es el que la Biblia hebrea llama nébel.



En primer lugar, nébel (que aparece 38 veces en el AT) significa "odre", pero en 27 casos es el nombre de un instrumento musical. La RVR traduce ese vocablo 23 veces como "salterio"¹ (1 Samuel 10: 5; 2 Samuel 6: 5; 1 Reyes 10: 12; 1 Crónicas 13: 8; 15: 16; 15: 20; 15: 28; 16: 5; 25: 1; 25: 6; 2 Crónicas 5: 12; 9: 11; 20: 28; 29: 25; Nehemías 12: 27; Salmos 33: 2; 57: 8; 71: 22; 81: 2; 92:3; 108: 2; 144: 9; 150:3), y las restantes como "vihuela" (Isaías 5: 12), "arpa" (Isaías 14: 11), "instrumento" (Amós 5: 23) y "flauta" (Amós 6: 5).

En 13 de las ocasiones en que aparece nébel, la LXX usa ναβλα [nabla] (1 Samuel 10: 5; 2 Samuel 6: 5; 1 Crónicas 13: 8; 15: 16; 15: 20; 15: 28; 16: 5; 25: 1; 25: 6; 2 Crónicas 5: 12; 9: 11; 20: 28; 29: 25), lo que es sólo una transliteración; pero siete veces la traduce como ψαλτηριον [psaltêrion], "salterio"(Salmos 33: 2; 57: 8; 92:3; 108: 2; 144: 9; 150:3; Isaías 5: 12), y una vez como κιθαρα [kithara], "cítara" (Salmo 81: 2).

En la Vulgata se traduce psalterium, "salterio", 19 veces (1 Samuel 10: 5; 1 Crónicas 13: 8; 16: 5; 25: 1; 25: 6; 2 Crónicas 5: 12; 9: 11; 20: 28; 29: 25; Nehemías 12: 27; Salmos 33: 2; 57: 8; 71: 22; 81: 2; 92: 3; 108: 2; 144: 9; 150: 3; Amós 6: 5); lyra cuatro veces (2 Samuel 6: 5; 1 Reyes 10: 12, Isaías 5: 12; Amós 5: 23) y nablium, tres veces (1 Crónicas 15: 16; 15: 20; 15: 28); pero este vocablo es en realidad una transliteración del hebreo nébel.

Jerónimo, traductor de la Vulgata, explica que en estos instrumentos la caja de resonancia estaba en la parte superior. De ser así, el arpa de los hebreos se habría parecido al arpa asiria de la figura superior derecha. Su caja de resonancia era redondeada y estaba totalmente recubierto de cuero, por lo cual, según las fuentes rabínicas judías, este instrumento recibió el nombre de nébel, que en hebreo significa "odre". Las mismas fuentes nos informan que las cuerdas del nébel eran más numerosas y más grandes que las de la lira. En consecuencia, el sonido debía ser más grave.

Josefo, al escribir en el siglo I DC, afirma que este instrumento tenía 12 cuerdas que se tocaban con los dedos. Todas estas observaciones indican que el nébel de los hebreos sin duda era un instrumento muy similar al arpa. Al estudiar los textos bíblicos que se refieren a este instrumento, se nota que el nébel se usaba casi exclusivamente con fines religiosos. Los profetas con quienes Saúl se encontró, luego de haber sido ungido rey, llevaban un nébel entre otros instrumentos (1 Samuel 10: 5).

Se los usó en la orquesta de David que acompañó el traslado del arca (2 Samuel 6: 5).

En muchos textos aparece como una parte de la orquesta del templo (ver 1 Crónicas 15: 16, 20, 28; Nehemías 12: 27; etc.). El salmista exhorta a usar el nébel para alabar al Señor (Salmo 150: 3).
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¹ "Salterio" es el nombre del instrumento precursor de la actual cítara. Cuando se dice que el nébel era similar al arpa, debiera entenderse mejor que se parecía al arpa paraguaya, instrumento más sencillo y de menor tamaño que el arpa de concierto.

62.04. Instrumentos de percusión - Triángulo

Triángulo. Así traduce la BJ el nombre de un instrumento musical usado por las jóvenes que salieron a recibir a Saúl y a David después de su regreso victorioso de la batalla contra los filisteos.

El hebreo dice shalishim, y la RVR traduce "instrumentos de música":

"Aconteció que cuando volvían ellos, cuando David volvió de matar al filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de Israel cantando y danzando, para recibir al rey Saúl, con panderos, con cánticos de alegría y con instrumentos de música" (1 Samuel 18: 6).

De todas las palabras hebreas usadas para designar instrumentos musicales, ésta es la más discutida. Puesto que es clara su relación con la palabra shalosh, que en hebreo significa "tres", o shelishi, "tercero", los traductores han sugerido que podría traducirse como triángulos, instrumentos de tres cuerdas, arpas triangulares o laúdes de tres cuerdas.

En vista de que no se conoce de tiempos antiguos ningún instrumento semejante al "triángulo", es muy dudoso que esta traducción sea acertada, pero no hay seguridad de que alguna de las otras traducciones sea más precisa. Sachs¹ sugiere que esta palabra sería algún término técnico para referirse a cierta forma de danza, como el tripudium romano, en cuyo nombre se ve claramente el número tres. Sellers² rechaza esta idea. Debe considerarse que se trata de un problema aún no resuelto.
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¹ Curt Sachs, The History of Musical Instruments, pág. 123 (New York: W. W. Norton y Cía., Inc., 1940).

² Ovidio R. Sellers, The Biblical Archaeologist, t. 4 (septiembre de 1941), págs. 45.

62.03. Instrumentos de percusión - Sistro

En la lista de instrumentos musicales que componían la orquesta de David, en la memorable ocasión cuando se llevó el arca a Jerusalén, se menciona un tipo de instrumento que no figura en ningún otro pasaje bíblico:

"Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos" (2 Samuel 6: 5)

La palabra hebrea mena'an' im que la RVR traduce "flautas" y la BJ "sistro", proviene del verbo hebreo nua´, "sacudir". La Vulgata traduce por sistris.

El sistro es un instrumento musical egipcio muy conocido. Tenía la forma de una herradura alargada, con orificios a los lados en los cuales se insertaban varillitas de metal dobladas en las puntas para que no se salieran. Estaba sujeto a un mango. Como los orificios eran más grandes que las varillitas, hacía un sonido como de sonajero cuando se lo sacudía (ver figura abajo). Puesto que el sistro por lo general se usaba en el culto de Hator y de Isis en Egipto, Sachs pensó primero que la traducción "sistros" debía rechazarse en 2 Samuel 6: 5.

Sin embargo, se han encontrado sistros en las excavaciones de cementerios sumerios en el sur de Mesopotamia. Allí no existió en absoluto el culto de Hator ni de Isis, de modo que Sachs luego opinó que David podría haber usado esos instrumentos (Curt Sachs, The History of Musical Instruments, pág. 121 (New York: W. W. Norton y Cía., Inc., 1940).

En Bet-el se encontró un sistro en 1934 cuyo mango lleva la figura de la cabeza de Hator. Este hallazgo, en un nivel preisraelita, indica que los cananeos conocían el sistro, pero no prueba que lo hubieran usado los hebreos.

En Tell Beit Mirsim, que se cree haya sido la ciudad de Debir de los tiempos bíblicos, se hallaron algunos sonajeros de arcilla en un nivel habitado en tiempos de David. Estos sonajeros tienen la forma de un reloj de arena y contienen algunas piedrecitas en su interior. Es imposible determinar si eran instrumentos musicales o juguetes infantiles


Sistro egipcio:

62.02. Instrumentos de percusión - Címbalos

La palabra "címbalos", viene del griego κυμβαλον [kumbalon] , vocablo que usa la LXX para traducir las palabras hebreas tseltselim, que aparece tres veces en el AT, y metsiltáyim, que se usa 13 veces en Crónicas, Esdras y Nehemías.

Ambos vocablos vienen del verbo tsalal, "batir", "golpear", "retiñir", "sonar". El verbo en sí es onomatopéyico y sugiere el sonido producido por el instrumento. En Salmo 150: 5 se distingue entre "címbalos resonantes" y "címbalos de júbilo". La palabra hebrea que acompaña en el primer caso es shema, que significa "son", "sonido", mientras que la segunda es teru'ah, que significa "grito", "alarma". De esto se deduce que el "címbalo resonante" sería más suave que "el címbalo de júbilo".

Se ha pensado que al golpear los címbalos uno contra otro con movimiento horizontal se produciría un sonido más suave que al tocarlos con movimiento vertical. Los címbalos resonantes se tocaban con un movimiento horizontal, lo que daba un sonido más "claro" y suave.

Como ya se mencionó, en las excavaciones arqueológicas de Palestina se han encontrado dos pares de címbalos. Los que se hallaron en Tell Abu Hawam son de bronce y tienen un diámetro de unos 10 cm. En el centro tienen orificios por los cuales, sin duda, pasaba alguna correa que se anudaba en el interior del címbalo.

No se mencionan los címbalos en la Biblia antes del tiempo de David. Aunque se conocieron en el valle de Mesopotamia parecen no haberse conocido en el antiguo Egipto hasta la era cristiana. Según la Biblia, su uso se limitaba a las ceremonias religiosas. Figuran en la orquesta de David que actuó cuando se llevó el arca a Jerusalén (2 Samuel 6: 5), y con frecuencia en relación con la música del templo (2 Crónicas 5: 12; 29: 25; Esdras 3: 10; Nehemías 12: 27; etc.).


Asirio con címbalos:

62.01. Instrumentos de percusión - Tambor

La palabra tambor no aparece en el Antiguo Testamento. Sin embargo la palabra hebrea תף [toph], que está 17 veces en el hebreo y que la RVR traduce como "pandero", "tamboril" y "tamborín", representa en verdad un tamborcito de mano.

Sachs dice que "ese tambor estaba hecho de un aro de madera y muy probablemente de dos cueros, sin ningún tipo de sonajero o cascabel, ni se usaban baquetas para tocarlo".¹

En el Talmud se afirma que los cueros eran de carnero o de cabras silvestres. Era un instrumento tocado mayormente por las mujeres, pero en algunas ocasiones también era tocado por hombres. Se lo golpeaba con las manos y el sonido debe haber sido similar al de cualquiera de los tambores pequeños que hoy se tocan con la mano. Se lo usaba para acompañar el canto y la danza, y para acentuar el ritmo.

Al parecer, se lo usaba sólo en ocasiones festivas, según lo indican los siguientes pasajes bíblicos donde se lo menciona:

Según Labán ese instrumento se usaba en su casa en ocasiones de alegría: "¿Por qué te escondiste para huir, y me engañaste, y no me lo hiciste saber para que yo te despidiera con alegría y con cantares, con tamborín y arpa?" (Génesis 31: 27).

María lo tocó para acompañar su canto después que los hijos de Israel fueron liberados de los egipcios en el mar Rojo: "Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas" (Éxodo 15: 20).

La hija de Jefté salió "pandero" en mano para recibir a su padre que volvía victorioso de la guerra: "Entonces volvió Jefté a Mizpa, a su casa; y he aquí su hija que salía a recibirle con panderos y danzas, y ella era sola, su hija única; no tenía fuera de ella hijo ni hija" (Jueces 11: 34).

Tocaban este instrumento los profetas con quienes se encontró Saúl después de haber sido ungido como rey, y a los cuales se unió: "Después de esto llegarás al collado de Dios donde está la guarnición de los filisteos; y cuando entres allá en la ciudad encontrarás una compañía de profetas que descienden del lugar alto, y delante de ellos salterio, pandero, flauta y arpa, y ellos profetizando" (1 Samuel 10: 5).

También lo usaron las jóvenes que salieron al encuentro de Saúl y David en ocasión de su victorioso retorno de la batalla contra los filisteos "Aconteció que cuando volvían ellos, cuando David volvió de matar al filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de Israel cantando y danzando, para recibir al rey Saúl, con panderos, con cánticos de alegría y con instrumentos de música" (1 Samuel 18: 6).

Había tambores de mano en la orquesta que David organizó para acompañar el traslado del arca desde Quiriat-jearim hasta Jerusalén "Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos" (2 Samuel 6: 5).

El salmista insta a sus lectores a usar este instrumento para alabar al Señor:

"Alaben su nombre con danza;
Con pandero y arpa a él canten" (Salmo 149: 3;

"Alabadle con pandero y danza;
Alabadle con cuerdas y flautas" (Salmo 150: 4).

Representación egipcia del uso del tof:

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¹ Curt Sachs, The History of Musical Instruments, pág. 108 (New York: W. W. Norton y Cía., Inc., 1940)

62.00. Instrumentos Musicales de los Antiguos Hebreos - Introducción

"Alabad a Dios en su santuario;
Alabadle en la magnificencia de su firmamento.
Alabadle por sus proezas;
Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza.
Alabadle a son de bocina;
Alabadle con salterio y arpa.
Alabadle con pandero y danza;
Alabadle con cuerdas y flautas.
Alabadle con címbalos resonantes;
Alabadle con címbalos de júbilo.
Todo lo que respira alabe a JAH.
Aleluya. (Salmo 150, RV-1960).

La música ocupaba un lugar prominente en la vida religiosa de los antiguos hebreos. Usaban gran variedad de instrumentos musicales, entre ellos algunos tipos que habían existido desde los albores de la historia: "Y el nombre de su hermano fue Jubal, el cual fue padre de todos los que tocan arpa y flauta" (Génesis 4: 21, RV-1960).

Se recurrió a la música en muchos de los grandes acontecimientos de la historia de los hijos de Israel.

Celebraron con canto, pandero y danza su liberación cuando el ejército egipcio fue destruido en el mar Rojo: "Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas" (Éxodo 15: 20, RV-1960).

Se tocaron trompetas para indicar el momento de la milagrosa caída de los muros de Jericó: "Y cuando los sacerdotes tocaron las bocinas la séptima vez, Josué dijo al pueblo: Gritad, porque Jehová os ha entregado la ciudad" (Josué 6: 16, RV-1960).

Cuando se trasladó el arca desde Quiriat-jearim hasta Jerusalén, en la orquesta de David tocaron por lo menos cinco diferentes clases de instrumentos: "Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos" (2 Samuel 6: 5, RV-1960).

En el templo de Salomón se estableció una complicada organización musical para los diversos servicios allí realizados.

Los Instrumentos musicales, como todos los objetos de uso diario, tienen una larga historia y en muchos detalles han cambiado su apariencia y forma. Algunos instrumentos antiguos no se usan más. Han sido reemplazados por otros. Hoy existe una variedad de instrumentos mayor que la de otros tiempos. Han cambiado también muchos nombres. Por ejemplo, en la RV Antigua aparecen en Génesis 4: 21 el "arpa" y el "órgano", cuando en verdad se trata de una especie de lira y de flauta.

Es difícil imaginarse cómo eran los panderos (Éxodo 15: 20), los salterios (Salmo 150: 3) o los tamborines (Génesis 31: 27).

En Palestina misma, se han encontrado muy pocas representaciones de instrumentos musicales de los tiempos del AT. El único instrumento palestino antiguo que existe hoy es el címbalo. En la excavación de Bet-semes se halló un par de címbalos o platillos. Otro par apareció en Tell Abu Hawam. En Bet-el se encontró el mango de un sistro. Pero en el material arqueológico hallado en Egipto y Mesopotamia se encuentran muchos elementos que ayudan a formar un cuadro bastante claro de cómo eran los instrumentos musicales hebreos.

Puesto que los egipcios, los asirios y los babilonios usaban instrumentos muy parecidos, es razonable suponer que los antiguos hebreos, que vivían entre las dos culturas, la del Nilo y la de Mesopotamia, tuvieran instrumentos musicales no muy diferentes de los de sus vecinos. Por lo tanto, algunas de las identificaciones a que se ha llegado en este estudio se basan en las evidencias provenientes de los países que han proporcionado un rico material pictórico, como también en el hallazgo de muchos instrumentos musicales que se han preservado en el antiguo Egipto gracias al clima seco de ese país.

Debe admitirse que, a pesar de la existencia de este rico material, todavía hay dudas en cuanto a algunos de los términos usados en la Biblia para describir los instrumentos musicales. Por eso en las traducciones modernas de la Biblia aparecen variantes y divergencias.

61.06. Otros elementos de la métrica de la poesía hebrea

Además de los factores de paralelismo y acento irregular de la poesía hebrea, son dignos de mención otros elementos del verso, tales como la estrofa, el estribillo, la estructura en forma de acróstico, la asonancia y la dicción vívida.

El poema como un todo a menudo está dividido en una serie de estrofas, para indicar un cambio de pensamiento dentro de una unidad mayor. A veces esas estrofas tienen una longitud igual o casi igual, como en los Salmos 1, 42, 43, 119. Es más común que su longitud sea desigual, análoga a los párrafos escritos en prosa.

La división en estrofas se indica a veces con un estribillo, como en los Salmos 42, 43, 46, 57, 67. Pocas veces este estribillo aumenta en longitud a medida que el poema continúa, como en los vers. 19, 25 y 27 de 2 Samuel 1, donde David se lamenta por Saúl y Jonatán, y crece el estribillo "¡Cómo han caído los valientes!" al ser repetido por segunda y tercera vez.

A veces, como en los Proverbios, un poema puede estar formado por estrofas organizadas individualmente y dispuestas simétricamente como las partes que componen una poesía (más o menos a la manera de un soneto), como por ejemplo, Proverbios 6: 6-11; ó 24: 30-34.

A veces el paralelismo introvertido se extiende a todo un poema. Las estrofas inicial y final del poema hacen las veces de una envoltura del tema central, como en el Salmo 8.

La estructura acróstica o alfabética, por la cual versos sucesivos o estrofas comienza con las letras del alfabeto hebreo en su orden correspondiente, aparece en varios poemas. Por ejemplo, Salmos 37, 119 y Proverbios 31: 10-31.

La asonancia, o correspondencia de sonidos vocálicos dentro de la línea, que es evidente en las traducciones de la Biblia, aparece en el texto hebreo de versículos tales como Isaías 5: 7, donde las palabras "juicio" y "opresión" y también "justicia" y clamor" tienen sonidos vocálicos similares:

"Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá planta deliciosa suya. Esperaba juicio, y he aquí vileza; justicia, y he aquí clamor"

Y en Isaías 17: 12, 13, el efecto onomatopéyico (adaptación del sonido a la expresión del sentido) es marcado pues da la impresión del tronar de las olas del océano que se rompen sobre la costa rocosa:

"¡Ay! multitud de muchos pueblos que harán ruido como estruendo del mar, y murmullo de naciones que harán alboroto como bramido de muchas aguas. Los pueblos harán estrépito como de ruido de muchas aguas; pero Dios los reprenderá, y huirán lejos; serán ahuyentados como el tamo de los montes delante del viento, y como el polvo delante del torbellino".

La vivacidad y la dicción concreta, características del idioma hebreo, se ponen de manifiesto en forma especial en la poesía.

Por ejemplo, se expresa desesperación completa mediante una sucesión de cuadros vívidos en Salmo 69: 1-3:

"Sálvame, oh Dios,
Porque las aguas han entrado hasta el alma.
Estoy hundido en cieno profundo, donde no puedo hacer pie;
He venido a abismos de aguas, y la corriente me ha anegado.
Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido;
Han desfallecido mis ojos esperando a mi Dios."

La desgracia de verse abandonado por Dios se describe mediante numerosas imágenes concretas en Lamentaciones 3: 1-16:

"Yo soy el hombre que ha visto aflicción bajo el látigo de su enojo.
Me guió y me llevó en tinieblas, y no en luz;
Ciertamente contra mí volvió y revolvió su mano todo el día.
Hizo envejecer mi carne y mi piel; quebrantó mis huesos;
Edificó baluartes contra mí, y me rodeó de amargura y de trabajo.
Me dejó en oscuridad, como los ya muertos de mucho tiempo.
Me cercó por todos lados, y no puedo salir; ha hecho más pesadas mis cadenas;
Aun cuando clamé y di voces, cerró los oídos a mi oración;
Cercó mis caminos con piedra labrada, torció mis senderos.
Fue para mí como oso que acecha, como león en escondrijos;
Torció mis caminos, y me despedazó; me dejó desolado.
Entesó su arco, y me puso como blanco para la saeta.
Hizo entrar en mis entrañas las saetas de su aljaba.
Fui escarnio a todo mi pueblo, burla de ellos todos los días;
Me llenó de amarguras, me embriagó de ajenjos.
Mis dientes quebró con cascajo, me cubrió de ceniza
".

Ciertamente, en la poesía de los hebreos la belleza del pensamiento y de la forma se combinan en una unión perfecta. La luz de la vida refulge desde una hermosa lámpara. La joya de la verdad reluce en un cofre resplandeciente.

Adoremos al Señor en la hermosura de su santidad.

61.05. Elementos de la métrica de la poesía hebrea - Acento

Otro elemento de la métrica hebrea, que también se encuentra en las literaturas egipcia, asirio-babilónica y Cananea, es el acento o énfasis que se repite. Sin embargo, cuando se dice que el acento o énfasis es una característica de la estructura del verso hebreo, no quiere decir que el acento aparece regularmente en la línea y que hay una distribución regular de sílabas acentuadas y no acentuadas en ella, como en el verso castellano corriente. Más bien el acento aparece un número dado de veces en la línea, sin importar el número de sílabas. La línea típica de la poesía lírica hebrea se divide en dos partes, con dos sílabas acentuadas en cada mitad.

En la poesía elegíaca y en otras poesías muy emotivas, la línea típica tiene tres acentos en la primera mitad y dos en la segunda. Esto se llama ritmo de qinah. Su efecto es el de un crescendo de tres acentos seguido por un decrescendo más corto de dos acentos. Hay una ilustración adecuada de este ritmo en el texto hebreo de Amós 5: 2:

"Cayó la virgen de, Israel, y no podra levantarse ya más;
fue dejada sobre su tierra, no hay quien la levante".

En la poesía épica, didactica y litúrgica la línea típica tiende a contar con tres sílabas acentuadas en cada mitad. Las líneas más largas que éstas admiten más acentos, con varias combinaciones posibles; pero en ninguna de esas estructuras hay relación entre las sílabas acentuadas y el número de sílabas átonas presentes entre los acentos. Es una lástima que la acentuación del verso hebreo no se advierta en la traducción. Más aún, muchas preguntas que tienen que ver con este elemento de su prosodia todavía no han encontrado respuesta.

61.04. Elementos de la métrica de la poesía hebrea - Variaciones del paralelismo

La forma más sencilla y más común de paralelismo es la unidad de dos líneas, o místico, pero éste a menudo se aumenta a tres o cuatro líneas, y puede extenderse a una cantidad considerable de líneas con gran variedad de combinaciones. De esta manera, varias líneas consecutivas pueden ser sinónimos.

Por ejemplo:

"Alzaron los ríos, oh Jehová,
Los ríos alzaron su sonido;
Alzaron los ríos sus ondas" (Salmo 93: 3).

"¿Cómo podré abandonarte, oh Efraín?
¿Te entregaré yo, Israel?
¿Cómo podré yo, hacerte como Adma,
o ponerte como a Zeboim?" (Oseas 11: 8).

"Sean nuestros hijos como plantas
crecidas en su juventud,
Nuestras hijas como esquinas labradas
como las de un palacio;
Nuestros graneros llenos,
provistos de toda suerte de grano;
Nuestros ganados, que se multipliquen a millares
y decenas de millares en nuestros campos;
Nuestros bueyes estén fuertes para el trabajo;
No tengamos asalto, ni que hacer salida,
Ni grito de alarma en nuestras plazas" (Salmo 144: 12-14).

A veces dos líneas sinónimas pueden ser aumentadas por una tercera. Por ejemplo:

"Rubén, tú eres mi primogénito,
mi fortaleza, y el principio de mi vigor;
Principal en dignidad, principal en poder" (Génesis 49: 3).

"Judá, te alabarán tus hermanos;
Tu mano en la cerviz de tus enemigos;
Los hijos de tu padre se inclinarán a ti" (Génesis 49: 8).

O las dos primeras líneas pueden ser sinónimos, y la tercera puede ser como un suplemento del pensamiento básico. Por ejemplo:

"Se levantarán los reyes de la tierra,
Y príncipes consultarán unidos
Contra Jehová y contra su ungido" (Salmos 2: 2).

"Rama fructífera es José,
Rama fructífera junto a una fuente,
Cuyos vástagos se extienden sobre el muro" (Génesis 49: 22).

A veces en una unidad de cuatro líneas, la primeras y la tercera son paralelas y también la segunda con la cuarta, en la forma de un dibujo entrelazado. Por ejemplo:

"Jehová es mi luz y mi salvación;
¿de quien temeré?
Jevová es la fortaleza de mi vida;
¿de quien he de atemorizarme?" (Salmo 27: 1).

"Su tierra está llena de plata y oro.
sus tesoros no tienen fin.
Tambien está su tierra llena de caballos,
y sus carros son innumerables" (Isaias 2: 7).

Tal variedad de estructuras permite la acumulación de pensamientos, cláusula tras cláusula, a lo largo de todo un poema. Entre las cláusulas aparece un estribillo repetido como en el Salmo 136:

"Alabad a Jehová, por que él es bueno.
Por que para siempre es su misericordia.
Alabad al Dios de los dioses,
Por que para siempre es su misericordia.
Alabad al Señor de los señores,
Porque para siempre es su misericordia" (vers. 1-3).

61.03. Elementos de la métrica de la poesía hebrea - Formas secundarias de paralelismo

Además de las formas primarias de paralelismo se han reconocido tres modalidades secundarias:

1. Paralelismo emblemático: un tipo embellecido de paralelismo sinónimo, en el cual se usa una figura literaria o imagen de alguna especie para desarrollar el pensamiento. Por ejemplo:

"No te impacientes a causa de los malignos,
Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
Porque como hierba serán pronto cortados,
Y como la hierba verde se secarán" (Salmo 3: 1, 2).

"Serán avergonzados y vueltos atrás
Todos los que aborrecen a Sión.
Serán como la hierba de los tejados,
Que se seca antes que crezca;
De la cual no llenó el segador su mano,
Ni sus brazos el que hace gavillas.
Ni dijeron los que pasaban:
Bendición de Jehová sea sobre vosotros;
Os bendecirnos en el nombre de Jehová" (Salmo 129: 5-8).

2. Paralelismo de clímax o en forma de escalera: vigoroso tipo de paralelismo sintético en el cual se repiten y se vuelven a usar una palabra o frase claves, o varias palabras o frases, hasta que se completa el pensamiento al final del prolongado paralelismo. Por ejemplo:

". . . que vino;
Porque vino a juzgar la tierra.
juzgará al mundo con justicia,
Y a los pueblos con su verdad" (Salmo 96: 13).

Alzaré mis ojos a los montes;
¿De dónde vendrá mi socorro?
Mi socorro viene de Jehová,
Que hizo los cielos y la tierra.
No dará tu pie al resbaladero,
Ni se dormirá el que te guarda.
He aquí, no se adormecerá ni dormirá
El que guarda a Israel" (Salmo 121: 1-4).

3. Paralelismo introvertido, una clase de paralelismo en el cual la primera y la última línea de una serie son semejantes y abarcan una cantidad de líneas que desarrollan la idea básica. Por ejemplo:

"A ti, oh Jehová, clamaré,
Y al Señor suplicaré.
¿Qué provecho hay en mi muerte
cuando descienda a la sepultura?
¿Te alabará el polvo?
¿Anunciará tu verdad?
oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí;
Jehová, sé tú mi ayudador" (Salmo 30: 8-10).

"La ira de Jehová contra los que hacen mal,
Para cortar de la tierra la memoria de ellos.
Claman los justos, y Jehová oye,
Y los libra de todas sus angustias.
Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón;
Y salva a los contritos de espíritu.
Muchas son las aflicciones del justo,
Pero de todas ellas le librará Jehová.
El guarda todos sus huesos;
Ni uno de ellos será quebrantado.
Matará al malo la maldad,
Y los que aborrecen al justo serán condenados" (Salmo 34: 16-21).

61.02. Elementos de la métrica de la poesía hebrea - Formas primarias de paralelismo

Se reconocen en general tres formas primarias de paralelismo:

1. Paralelismo sinónimo, en el cual el pensamiento fundamental se repite con palabras e imágenes diferentes en la segunda línea del dístico. Veamos el siguiente ejemplo:

"Juntaos y oíd, hijos de Jacob,
Y escuchad a vuestro padre Israel" (Génesis 49: 2).

"Sol, detente en Gabaón;
Y tú, luna, en el valle de Ajalón"(Josué 10: 12).

"Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el Corazón;
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos" (Salmo 19: 8).

2. Paralelismo antitético o contrastado, en el cual el pensamiento de la primera línea de un dístico es explicado más ampliamente por su contraste o inversión en la segunda línea. Por ejemplo:

"Así perezcan todos tus enemigos, oh Jehová;
Mas los que te aman, sean como el sol cuando sale con su fuerza" (Jueces 5: 31).

"Porque Jehová conoce el camino de los justos;
Mas la senda de los malos perecerá" (Salmo 1: 6).

"Como rugido de cachorro de león es la ira del rey,
Y su favor como el rocío sobre la hierba" (Proverbios 19: 12).

3. Paralelismo sintético o tácito, en el cual la segunda línea del dístico añade un pensamiento a la primera como para completarla, aumentarla o intensificarla. los dos versos pueden tener una relación de causa y efecto, premisa y conclusión, proposición y suplemento, etc. Por ejemplo:

"Pero yo he puesto mi rey
Sobre Sión, mi santo monte" (Salmo 2: 6).

"Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres,
Para ver si había algún entendido, Que buscara a Dios" (Salmo 14: 2).

"Mejor es la comida de legumbres donde hay amor,
Que de buey engordado donde hay odio" (Proverbios 15: 17).

"Responde el necio como merece su necedad,
Para que no se estime sabio en su propia opinión" (Proverbios 26: 5).

"Se apresura a ser rico el avaro,
Y no sabe que le ha de venir pobreza" (Proverbios 28: 22).

61.01. Elementos de la métrica de la poesía hebrea - Generales

A diferencia de la mayor parte de la poesía moderna occidental, la poesía hebrea no depende de un esquema de versos con acento y rima que se repiten en forma regular. Su acento es irregular y su rima, si existe, parece ocasional o accidental.

Para los que deben leer la Biblia en una traducción, la base métrica más significativa del verso hebreo consiste en la simetría equilibrada de forma y sentido conocida como paralelismo.

El primer erudito que examinó a fondo la naturaleza de la poesía hebrea y colocó su estudio sobre una base firme fue el obispo Robert Lowth, profesor de Oxford. En sus Lectures on the Sacred Poetry of the Hebrews (Disertaciones sobre la poesía sagrada de los hebreos) (1753), Lowth designó la tendencia de la poesía hebrea a disponer sus declaraciones en pares, como un sonido y su eco, como paralelismo de partes de un todo.

Watts-Dunton lo ha llamado "ritmo de sentido", y Van Dyke lo ha descrito como "ritmo de pensamiento".

De este elemento característico de la estructura de la poesía hebrea, Stanley dice: "Los golpes rápidos como de alas alternadas, la palpitación como del corazón acongojado, que se han descrito bellamente como la esencia de la estructura paralela de todo verso hebreo, corresponden exactamente con el juego interminable de sentimiento humano y con la comprensión de toda edad y nación".

Es digno de destacarse que este rasgo poético se ha traducido casi intacto al castellano. Aunque se desconoce el origen del paralelismo, debe observarse que el elemento del paralelismo, como rasgo característico de la poesía hebrea, es compartido por otras literaturas antiguas tales como la egipcia, la asirio-babilónica y la cananea.

Puede verse un ejemplo de paralelismo de estructura en su forma más simple en el así llamado "Canto de la Espada", o "Canto de Lamec" (Génesis 4: 23, 24), que probablemente es el más antiguo ejemplo de poesía de la Biblia. En este "Canto de Lamec", de seis líneas, aparece la estructura paralela del verso hebreo en su sencillez máxima. La poesía está formada por tres dísticos sinónimos o paralelos:

"Ada y Zila, oíd mi voz;
Mujeres de Lamec, escuchad mi dicho:
Que un varón mataré por mi herida,
Y un joven por mi golpe.
Si siete veces será vengado Caín,
Lamec en verdad setenta veces siete lo será".

Habiendo comenzado con este ejemplo, pasamos a dar una explicación y ejemplificación más completas del principio del paralelismo como principal factor determinante del verso hebreo.

60.06. Características de la poesía bíblica - Sublimidad

Como ejemplos de lo sublime en la poesía, considérense estos pasajes:

"Escuchad, cielos, y hablaré;
Y oiga la tierra los dichos de mi boca.
Goteará como la lluvia mi enseñanza;
Destilará como el rocío mi razonamiento;
Como la llovizna sobre la grama,
Y como las gotas sobre la hierba" (Deuteronomio 32: 1, 2).

"Oh Jehová Dios, levántate ahora para habitar en tu reposo,
tú y el arca de tu poder;
oh Jehová Dios, sean vestidos de salvación tus sacerdotes,
y tus santos se regocijen en tu bondad" (2 Crónicas 6: 41).

"Levantad en alto vuestros ojos,
y mirad quién cree estas cosas;
él saca y cuenta su ejército;
a todas llama por sus nombres; ninguna faltará;
tal es la grandeza de su fuerza,
y el poder de su dominio" (Isaías 40: 26).

60.05. Características de la poesía bíblica - Hermosura en la naturaleza humana

Como ejemplo de expresión poética de la naturaleza humana, nótense los siguientes:

Afecto filial:

"No me ruegues que te deje,
y me aparte de ti;
porque a dondequiera que tú fueres, iré yo,
y dondequiera que vivieres, viviré.
Tu pueblo será mi pueblo,
y tu Dios mi Dios.
Donde tu murieres, moriré yo,
y allí seré sepultada;
así me haga, Jehová, y aun me añada,
que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos" (Rut 1: 16, 17).


Angustia en un mar tempestuoso:

"Porque habló, e hizo levantar un viento tempestuoso,
Que encrespa sus ondas.
Suben a los cielos, descienden a los abismos;
Sus almas se derriten con el mal.
Tiemblan y titubean como ebrios,
Y toda su ciencia es inútil" (Salmo 107: 25-27).


El amor del hombre y la doncella:

"Como el manzano entre los árboles silvestres,
Así es mi amado entre los jóvenes;
Bajo la sombra del deseado me senté,
Y su fruto fue dulce a mi paladar.
Me llevó a la casa del banquete,
Y su bandera sobre mí fue amor" (Cantares 2: 3, 4).


Ardiente patriotismo:

"Si me olvidare de ti, oh Jerusalén,
Pierda mi diestra su destreza.
Mi lengua se pegue a mi paladar,
Si de ti no me acordare;
Si no enalteciere a Jerusalén
Como preferente asunto de mi alegría" (Salmo 137: 5, 6).


Dolor acerbo:

"¡Cómo han caído los valientes en medio de la batalla!
¡Jonatán, muerto en tus alturas!
Angustia tengo por ti, hermano mío Jonatán,
Que me fuiste muy dulce.
Más maravilloso me fue tu amor
Que el amor de las mujeres.
"¡Cómo han caído los valientes,
Han perecido las armas de guerra!" (2 Samuel 1: 25-27).


Confianza perfecta:

"Yo sé que mi Redentor vive
Y al fin se levantará sobre el polvo;
Y después de deshecha esta mi piel
En mi carne he de ver a Dios;
Al cual veré por mí mismo,
Y mis ojos lo verán, y no otro,
Aunque mi corazón desfallece dentro de mí" (Job 19: 25-27).

60.04. Características de la poesía bíblica - Hermosura en la naturaleza

Como ejemplos de belleza para interpretar la naturaleza en poesía, nótense los siguientes:

La llegada de la primavera:

"Porque he aquí ha pasado el invierno,
Se ha mudado, la lluvia se fue;
Se han mostrado las flores en la tierra,
El tiempo de la canción ha venido,
Y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola.
La higuera ha echado sus higos,
Y las vides en cierne dieron olor;
Levántate, oh amiga mía,
hermosa mía, y ven" (Cantares 2: 11-13).

El corcel de guerra:

"¿Diste tú al caballo la fuerza?
¿Vestiste tú su cuello de crines ondulantes?
¿Le intimidarás tú como a langosta?
El resoplido de su nariz es formidable.
Escarba la tierra, se alegra en su fuerza,
Sale al encuentro de las armas;
Hace burla del espanto, no teme
Ni vuelve el rostro delante de la espada.
Contra él suenan la aljaba,
El hierro de la lanza y de la jabalina;
Y él con ímpetu y furor escarba la tierra,
Sin importarle el sonido de la trompeta;
Antes como que dice entre los clarines: ¡Ea!
Y desde lejos huele la batalla,
El grito de los capitanes, y el vocerío" (Job 39: 19-25).

60.03. Características de la poesía bíblica - Cualidades universales

En general, la poesía del Antiguo Testamento evita lo abstracto, tiende a rehuir el argumento prolongado, y abunda en ideas que son comunes a la raza humana.

Es esencialmente concreta.

Es sentenciosa y muy concisa.

Las verdades éticas más profundas se expresan en proverbios sumamente sencillos.

Por eso es tan fácil de citar.

Y es rica en figuras de dicción, en símiles, metáforas y personificaciones que dan frescura y vigor a las ideas, y las hacen claras a personas de todas las clases de todas las naciones a través de todas las edades.

60.02. Características de la poesía bíblica - Amor a la naturaleza

La poesía del Antiguo Testamento abunda en amor a la naturaleza. Resplandece con efectos escénicos de resaltante hermosura.

Pero para el poeta hebreo, la hermosura o majestad de la naturaleza nunca es un fin en sí misma. El amor por la naturaleza lleva más allá de ella: a su Creador; e inspira al poeta con una consagración más profunda a Dios.

Pueden venir "el fuego y el granizo, la nieve y el vapor, el viento de tempestad", pero todo "ejecuta su palabra" (Salmo 148: 8).

En el Salmo de la tempestad (Salmo 29), el poeta no es conmovido tanto por la demostración física de los fenómenos naturales, como por el poder, la gloria y la bondad de Dios que se revelan en la tempestad:

"En su templo todo proclama su gloria. Jehová preside en el diluvio" (vers. 9, 10).

De la misma manera, las idas y venidas de los animales salvajes durante la noche dirigen los pensamientos del salmista hacia Dios que los creó:

"Hizo la luna para los tiempos;
el sol conoce su ocaso.
Pones las tinieblas, Y es la noche;
En ella corretean todas las bestias de la selva.
Los leoncillos rugen tras la presa,
Y para buscar de Dios su comida.
Sale el sol, se recogen,
Y se echan en sus cuevas. . .
¡Cuán inmensurables son tus obras, oh Jehová!
Hiciste todas ellas con sabiduría;
La tierra está llena de tus beneficios" (Salmo 104: 19-24).

60.01. Características de la poesía bíblica - Conciencia de la realidad de Dios

La poesía del Antiguo Testamento se caracteriza por una vívida conciencia de la realidad de Dios.

Está saturada de la comprensión de la presencia divina.

Es esencialmente religiosa.

En el lamento de David por Saúl y Jonatán, su amor por Jonatán es inferior a su horror frente a la espantosa irreverencia de quitar la vida al rey ungido por Dios (1 Samuel 31; 2 Samuel 1).

En el canto de Débora y Barac la venganza a expensas del enemigo se subordina a la confianza en Dios (Jueces 4, 5).

En la poesía hebrea Dios está presente por doquier.

59.09. Eclesiastés

El libro de Eclesiastés, o El Predicador, es obra de Salomón, el mayor, el más rico, y el más sabio de los reyes de todas las edades.

Lo escribió a fines de su vida cuando, después de haber malgastado años en procurar la satisfacción de los placeres de este mundo, comprendió la impiedad de su camino y se volvió a Dios, la Fuente de su sabiduría. Al fin, habiendo aprendido por triste experiencia cuán insensata es una vida tal, su anhelo y deseo era evitar, que otros pasasen por la amarga experiencia por la cual él había pasado.

Aunque la mayor parte del contenido de Eclesiastés está en prosa, hay magníficos pasajes poéticos en todo el libro, que culminan con el poema "Acuérdate de tu Creador" (12: 1-8) que es un ejemplo extenso del uso de figuras de dicción común en el Cercano Oriente:

"Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud,
antes que vengan los días malos,
y lleguen los años de los cuales digas:
No tengo en ellos contentamiento;
antes que se oscurezca el sol,
y la luz,
y la luna
y las estrellas,
y vuelvan las nubes tras la lluvia;
cuando temblarán los guardas de la casa,
y se encorvarán los hombres fuertes,
y cesarán las muelas porque han disminuido,
y se oscurecerán los que miran por las ventanas;
y las puertas de afuera se cerrarán,
por lo bajo del ruido de la muela;
cuando se levantará a la voz del ave,
y todas las hijas del canto serán abatidas;
cuando también temerán de lo que es alto,
y habrá terrores en el camino;
y florecerá el almendro,
y la langosta será una carga,
y se perderá el apetito;
porque el hombre va a su morada eterna,
y los endechadores andarán alrededor por las calles;
antes que la cadena de plata se quiebre,
y se rompa el cuenco de oro,
y el cántaro se quiebre junto a la fuente,
y la rueda sea rota sobre el pozo;
y el polvo vuelva a la tierra, como era,
y el espíritu vuelva a Dios que lo dio".

59.08. Libros poéticos: Job

Sin duda la producción más artística del genio literario hebreo es el libro de Job.

El tema de Job es el problema antiquísimo del sufrimiento humano. En un mundo creado y sostenido por un Dios justo y bondadoso, ¿por qué debe sufrir un hombre bueno?

En una narración de dimensiones épicas, un dramático diálogo intenta resolver el problema.

Se lleva a cabo un debate en tres ciclos, en los que Job y sus amigos alternan en la discusión; pero el último ciclo queda inconcluso: se lleva a cabo el argumento. Un joven se presenta para dar la solución final y definitiva al problema, pero Dios mismo se interpone.

El libro de Job es notable por la elevación de su tema y por sus alcances, por la hermosura y variedad de sus descripciones de la naturaleza y lo abarcante de sus efectos escénicos en la tierra y el cielo, y porque reconoce la presencia de Dios en la experiencia humana y penetra profundamente en la naturaleza de la redención y la realidad de un Redentor.

59.07. Libros poéticos: Cantar de los Cantares

El Cantar de los Cantares es el único libro de la Biblia que consiste exclusivamente en poesía escrita en forma de diálogo.

Es un hermoso ejemplo de un poema idílico oriental.

Las gráficas imágenes que se presentan en rápida sucesión a lo largo del libro son características de este tipo de poesía.

Es difícil que la mente occidental comprenda y aprecie la franqueza de estas imágenes. El advertir la naturaleza figurada del lenguaje de este tipo de poesía ayudará a comprender el mensaje del libro.

59.06. Libros poéticos: Lamentaciones

En hebreo el libro de Lamentaciones exhibe una estructura poética particular: su métrica es la del ritmo de qinah, y su forma general es acróstica o alfabética.

En el ritmo de qinah cada línea tiene cinco tiempos, tres en la primera mitad y dos en la segunda, con lo que produce el efecto de un largo crescendo seguido por un decrescendo más corto, como si el dolor se elevase a su altura y luego se desvaneciera más rápidamente.

Más aún, todo el poema es una muestra prolongada del ritmo de qinah, pues la endecha alcanza su culminación en el capítulo 3 y desciende más prestamente a su nivel de base al fin del capítulo 5.

La forma acróstica de las Lamentaciones es intrincada.

El primer capítulo consta de 22 tercetos, y las letras iniciales de cada uno siguen el orden regular del alfabeto hebreo.

El segundo capítulo sigue el mismo modelo, con una leve variación en el orden del alfabeto.

En el tercer capítulo el acróstico se distingue por el hecho de que los tres versos de cada terceto comienzan con la misma letra, como una especie de clímax del poema.

En cambio, el cuarto capítulo consta de dísticos del ritmo de qinah, con letras que forman acróstico sólo al principio de cada dístico.

El quinto capítulo abandona tanto la estructura acróstica como el ritmo de qinah, como si las formas literarias usuales ya no fuesen adecuadas para expresar el dolor del poeta.

El poema es un modelo de estructura artística.

59.05. Libros poéticos: Proverbios

La forma literaria característica de los Proverbios es el mashal, o unidad proverbial, un simple dístico de dos líneas paralelas que expresan con muchísima concisión una verdad axiomática y evidente por sí misma.

La forma que prevalece es la del paralelismo antitético o contrastante.

Por ejemplo:

"En las muchas palabras no falta pecado;
Mas el que refrena sus labios es prudente" (Proverbios 10: 19).

Pero hay también numerosos casos de paralelismo sinónimo, como éste:

"El corazón del entendido adquiere sabiduría;
Y el oído de los sabios busca la ciencia" (Proverbios 18: 15),

y de paralelismo sintético:

"Escucha el consejo, y recibe la corrección,
Para que seas sabio en tu vejez" (Proverbios 19: 20).

Esta unidad proverbial es el molde literario empleado en toda la temática de los caps. 10: 22 a 16: 33; y también se halla en forma irregular a lo largo de todo el libro.

A menudo la sabiduría de Proverbios toma la forma de:

(1) Monólogos (1: 20-33; 7: 1 a 8: 36),

(2) Pequeños poemas (4: 10-19; 9: 1-18; 24: 30-34),

(3) Epigramas (23: 19-21, 26-28, 29-35), y

un soberbio poema acróstico o alfabético con que termina el libro: el poema acerca de la mujer virtuosa (31: 10-31). Este consta de 22 versos, y cada verso comienza con una letra del alfabeto hebreo en su orden regular.

Así, en una variedad de formas, los Proverbios alcanzan su propósito: inspirar reverencia para con Dios, exaltar la sabiduría e instruir en las virtudes prácticas.

59.04. Libros poéticos: Salmos

Los salmos son la quintaesencia de la poesía lírica.

En la profundidad de su sentimiento y excelsitud de sus propósitos, en su revelación completa de los pensamientos e interrogantes íntimos del espíritu humano, en la hermosura y delicadeza, y a veces vigor y majestad de su expresión, no tienen rival en las expresiones más excelsas de la poesía lírica secular.

Porque

¿cuál otra poesía puede elevarse a las cumbres de la poesía cuyo tema es el alma del ser humano en busca del Dios eterno?

Así como lo espiritual y eterno trasciende lo natural y efímero, también la poesía de los Salmos sobrepuja aun los mayores tesoros líricos del mundo.

59.03. La Poesía en los libros Poéticos

Cinco libros del Antiguo Testamento pueden ser considerados como poéticos pues están formados, total o principalmente, por literatura en forma de verso.


Salmos, Lamentaciones y Cantar de los Cantares son solamente poesías.

Job es mayormente poesía, sólo su prólogo y su epílogo están en prosa.

Proverbios es filosofía práctica en forma de poesía.

Además de éstos, Eclesiastés tiene una porción considerable de hermosa poesía.

59.02. La Poesía en los profetas

Los libros proféticos del Antiguo Testamento presentan una contribución única en su género a la literatura universal con su fusión de prosa y poesía en secuencia continua.

En estos libros están entremezclados la historia profética, el discurso oratorio y la celebración poética.

El profeta escribe las palabras de profecía divina; habla con vibrantes períodos y frases equilibradas de la oratoria sublime, reprendiendo, suplicando, amonestando, consolando a su pueblo extraviado y entreteje en la obra literaria inspirada melodías de poesías líricas: en conjunto su obra forma un tipo literario totalmente desconocidos en otras literaturas del mundo.

Los primeros 39 capítulos de Isaías están formados por pasajes entremezclados de prosa y poesía; pero los capítulos 40-66 de este libro profético son casi exclusivamente poesías.

Los capítulos 1-31 y 46-51 de Jeremías presentan una combinación de prosa y poesía.

Hay unos pocos casos de poesías en Ezequiel y Daniel.

La mayoría de los profetas conocidos como menores también consisten, total o parcialmente en poesía. A menudo la vehemente elocuencia de los profetas halla su expresión en las excelsas cadencias de la poesía lírica.

59.01. La Poesía en los libros históricos

En todos los libros históricos del Antiguo Testamento hay casos en que se emplea poesía para ilustrar el relato y para hacer vivida la narración. Una de las características típicas de la literatura bíblica consiste en que aparecen lado a lado la narración en prosa y la celebración poética del suceso histórico.

Por ejemplo, inmediatamente después del relato descriptivo del cruce del mar Rojo por los hijos de Israel aparece la celebración lírica de la destrucción de los egipcios y la liberación de Israel el cántico de Moisés y de María (Éxodo 14, 15). Esta oda está entre los más antiguos cantos de victoria.

A continuación de la narración en prosa de la derrota de Sísara, capitán de los ejércitos del rey cananeo Jabín, a manos de los israelitas comandados por Débora y Barac, aparece la oda bélica llamada generalmente el canto de Débora y Barac (Jueces 4, 5).

Después del relato de la muerte de Jonatán y Saúl a manos de los filisteos, aparece el conmovedor lamento de David (1 Samuel 31; 2 Samuel 1). Por su gusto refinado, su delicadeza y perfección de la estructura, pocas elegías de la literatura universal pueden estar al nivel de este bello fragmento de poesía elegíaca.

En todos los libros del Pentateuco, excepto Levítico, hay pasajes poéticos.

Hay seis en Génesis:
(1) El canto de Lamec, 4: 23, 24.
(2) La maldición de Noé sobre Canaán y la bendición para Jafet, 9: 25-27.
(3) La profecía de Dios a Rebeca, 25: 23.
(4) La bendición de Isaac, para Jacob, 27: 27-29.
(5) La bendición de Isaac para Esaú, 27: 39, 40.
(6) La bendición de Jacob para sus hijos, 49: 2-27.

El único ejemplo de poesía en Éxodo es el soberbio cántico de Moisés y María, 15: 1-18, 21.

Números tiene los siguientes ejemplos:
(1) La bendición aarónica, 6: 24-26;
(2) Fórmulas para levantar y asentar el arca, 10: 35, 36.
(3) El canto del valle, 21: 14, 15.
(4) El canto del pozo, 21: 17, 18.
(5) La caída de Hesbón, 21: 27-30.
(6) Los oráculos de Balaam, 23: 7-10, 18-24; 24: 3-9, 15-24.

Deuteronomio presenta
(1) Las maldiciones, 27: 15-26.
(2) El canto de Moisés, 32: 1-43.
(3) La bendición de Moisés para las doce tribus, 33: 2-29.

El único pasaje en verso de Josué es la orden de Josué al sol y a la luna, 10: 12, 13.

Jueces tiene
(1) El canto de Débora y Barac, 5: 1-31.
(2) Los enigmas de Sansón, 14: 14, 18; 15: 16.

Rut incluye el pacto de Rut con Noemí, 1: 16, 17,

1 Samuel tiene
(1) El agradecimiento de Ana, 2: 1-10 y
(2) Trozos de canciones populares para alabar a David, 18: 7; 21: 11.

2 Samuel tiene
(1) El lamento de David 1: 19-27.
(2) La elegía de David por la muerte de Abner, 3: 33, 34.
(3) El canto de victoria de David, 22: 2-51 (ver. Salmo 18).
(4) Las últimas palabras de David, 23: 1-7.

En 1 Crónicas aparece el cántico de David para la instalación de arca, 16: 8-36.

En 2 Crónicas hay
(1) Coros poéticos en 5: 13; 6: 1, 2; 7: 3; 20: 21.
(2) La parte final de la oración de Salomón, 6: 41, 42.
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